Paul Vásquez, El Flaco de los Dinamita Show, habló de todo en el programa El Cubo de Chilevisión. Una conversación descarnada que lo hizo repasar su periodo más duro: la adicción a la cocaína por 15 años.

En el programa, que tiene como entrevistadora en off a la periodista Diana Massis, Vásquez contó cómo se gastaba grandes sumas de dinero en la droga y cómo fue perdiendo a su familia, amigos y trabajo. Sentado en el set de televisión, el Flaco dijo que compraba hasta 800 mil pesos semanales en falopa. Y que él calcula que podría haber llegado a comprar tres departamento con todo el dinero que gastó. Además dijo que llevaba 13 años limpio de droga y relató con detalles cómo se metió en la droga.

En la siguiente transcripción del programa, el sitio Glamorama expone el contenido del diálogo que el humorista hit del Festival de Viña, tuvo con la periodista.

Diana Massis: “Hablabas del éxito. Tuviste tu primera participación en Viña. Los aplausos. El dinero. Pudiste irte a vivir a un lugar muy bueno, después de todo lo que habías pasado. Pero junto con todo eso, también llegaron las adicciones. Y aquí hay un lugar que puede ser clave para entender esa parte de tu vida. Esto es Arica (muestran imagen del morro)”

Paul Vásquez: “Bueno, ahí ya éramos dúo. Conocí al (Mauricio) Medina. Y nos fuimos a Arica. Llegamos a Arica. Y de repente compran una caja de fósforos. En la caja de fósforos venía coca. Y empiezan a hacer las rayas para los que estábamos ahí. Y queda la raya mía. Una cuncuna que ya te cuento”

Massis: “¿Cuántos centímetros?”

Vásquez: “Una weá impresionante. Entonces, ‘juega’. ‘No, yo paso’. ‘No, dale, weón, si no pasa nada’”

Massis: “¿Te daba susto?”

Vásquez: “Tuve la gran opción de…”

Massis: “De decir que no”

Vásquez: “De no, porque, si yo voy a hablar de esto, tuve la opción de decir no. Pude haber dicho no y haberme quedado, y haber dicho no. Pero las voces de los que estaban ahí, ‘dale, si no te va a pasar nada’, ‘si una no hace nada’. Jum. Jugué.

“Y en la primera siento que se me duerme la cara, me baja, me sale sangre de narices, y la primera weá, al baño. Empiezo a llamar al Medina y le digo ‘mira’, y me dice ‘tranquilo, si no pasa nada, ahí se te va a pasar, después te tomai un café’. Y obviamente. Me tomo el café y me empiezo a sentirme rápido. Seguimos trabajando hasta las dos de la mañana. Se fue la gente. Yo seguía hablando. Eufórico. ¡Ta, ta! ‘¿Y hay otra weaita más?’.

“Al otro día seguíamos. Íbamos por una semana. Un mes estuvimos pegados en Arica. Mira, en esa foto, que salgo con una polera canaria. Ahí ya estaba mal. Ahí estaba mal. Esa. Ahí estaba muy mal”

Massis: “¿Haber jalado esa raya fue la peor decisión de tu vida?”

Vásquez: “Sí poh, absolutamente”

Massis: “Ya lo tienes claro”

Vásquez: “Absolutamente. Fue lo peor. Estuve quince años atrapado. ¡Quince años atrapado! Quince año que, después de haber sufrido lo que sufrió la Marilyn por el abandono. Más encima empezó a sufrir por ver al papá drogado. Entonces la Handy empezó a crecer con un papá drogado”

Massis: “Paul, ¿cuánta plata gastaste en cocaína?”

Vásquez: “Toda”

Massis: “¿Más o menos? ¿Hiciste un cálculo? ¿Cuántas casas, autos?”

Vásquez: “Yo… Tres departamentos… Cuatro autos, tal vez. Toda”

Massis: “¿Estuviste en peligro, en contacto con el narcotráfico?”

Vásquez: “Al tomar la adicción, tú empieza a entrar en este mundo del narcotráfico, a conocer el mundo de las mañas, a dar confianza a los dealers… Mira eso, por favor (muestran una imagen de él, con el pelo largo y barba frondosa, vestido con una polera roja de la Unión Soviética)”

Massis: “¿Tuviste en una situación riesgosa? ‘¿Te jugaste el pellejo por la droga?”

Vásquez: “Una vez había un dealer que me fiaba a mí. Yo iba a buscar todos los días y pagaba los viernes. Yo pagaba, semanalmente, 600 mil pesos. Era variable. 600, 800, según lo que estaba consumiendo”

Massis: “¿De dónde sacabas todas esas lucas?”

Vásquez: “Tenía pega. De repente yo compro 50 gramos, que eso es mucho, y yo le digo al dealer ‘que Dios te lo pague’. Y me dijo ‘¿sí, weón? A donde estí te voy a buscarte a balazos’. Me fui. Y ahí hay un episodio, no me acuerdo qué episodio hay, que yo caigo a la cárcel. Me salta algo que yo tenía o me pillaron. No me acuerdo bien el episodio. Pero sí se caen las pegas. Se vino el derrumbe y quedamos sin pega. Pasa la semana y no había cómo pagar.

“Pasan las semanas. De repente pasan dos meses y me sale una pega en La Florida, en el Gimnasio Municipal de La Florida. Y salgo a la calle y estaban los dealers. Me muestran sus pistolas. Y yo les dije ‘no, compadre, ¿no viste las noticias?, ¿leíste el diario? Estaba en cana, se me cayeron las pegas. De aquí yo me iba a tu casa a pagarte, hombre’. ‘Ya, entonces pásame todas las monedas’. Todas las monedas de esa noche, al dealer. Y de ahí, en vez de cambiar yo, cambié de dealer”

Massis: “Si no hubieses pagado, ¿Qué habría pasado?”

Vásquez: “Yo creo que me hubiesen dado una gran lección. ‘No estamos ni ahí con que voh seai el Flaco. ¡Voh me pagai!’. Corta”