Óscar Izuriera Ferrer, el ex comandante en jefe del Ejército, en una carta enviada a El Mercurio, criticó hoy la decisión de la Presidenta Michelle Bachelet de cumplir con el anuncio de cerrar el penal Punta Peuco, donde cumplen condena los militares involucrados en violaciones a los derechos humanos.

“Punta Peuco es una infraestructura que fue construida para ser un penal, cuenta con todas las características de una cárcel, y Gendarmería la administra como tal. Los internos ya fueron discriminados, al haber sido procesados mediante el sistema procesal antiguo, con todas las desventajas que involucra para el acusado. Con seguridad muchas de las pruebas que se han admitido como válidas no lo serían en el nuevo sistema procesal”, argumentó el militar.

En la misiva también critica los argumentos jurídicos que utilizó la justicia para dictar sentencia contra los uniformados, clasificándolas de “ficción jurídicas, aplicación de normas con efecto retroactivo o presunciones” y destacó que muchos de ellos cumplían órdenes y que los “verdaderos responsables en su mayoría ya fallecieron”.

El ex comandante en jefe del Ejército consideró “inexplicable” que las autoridades decidan cerrar Punta Peuco “sin que medie hecho alguno que lo amerite, salvo la presión permanente y articulada de una minoría ideologizada” y dijo que sería muy injusto, además de hacer un contraste con los presos políticos indultados.

Además, Izurieta Ferrer argumentó que las cárceles exclusivamente para uniformados es un norma que existe en muchos países.

Por último, pidió que prime un criterio estadista por sobre el partidario.