“Siempre ha sido bueno para inventar historias… lo que sí es verdad es que hacía peleas clandestinas de perros. Entrenaba sus perros, gastaba dinero en eso. Siempre recuerdo esto: una vez se escapó una perra y se cruzó con un quiltro. Como el cruzaba los perros sólo con otros de la misma raza, en vez de regalar los perritos, los mató. Les aplastó el cráneo con el pie. En el patio de local”. Estas palabras de Camila Pereira, ex esposa de Pablo Oporto, resumen de seguro la personalidad del hombre que dejó chico a Rafael Garay con sus mentiras. El comerciante relató ante una candidata presidencial, en matinales, y otros programas de TV, que había tenido que hacer justicia con sus manos, que cargaba en su conciencia con el peso de haber matado a 12 delincuentes que le habían intentado robar. Pero nada de aquello era real, cuenta Sábado.

La más recordada de sus intervenciones relatando esa historia que sólo existía dentro de su cabeza había sido en el programa “Aquí está Chile”, en el que a Beatriz Sánchez, candidata presidencial del Frente Amplio, le preguntó: “tú en tu gobierno, ¿qué vas a hacer con el tema de la delincuencia? ¿Qué vas a hacer para que personas como yo no tengamos que vernos obligados a matar a otro ser humano para proteger a nuestros seres queridos?” “Es muy impactante y fuerte tu relato”, le respondió la periodista, visiblemente afectada.

Ese día, Oporto, apremiado por el tiempo, relata el reportaje de la revista Sábado, narró que “en 30 años tuve que capacitarme en el uso de armas de fuego. Desgraciadamente la he tenido que usar más de 60 veces. Hemos tenido más de 100 asaltos. Eso me llevó a abandonar nuestro negocio familiar, ahora vivo en el campo. Cargo conmigo una mochila muy grande”.

“Efectivamente fuimos engañados”, admite la productora del espacio Andrea Vial, quien responde que “el propósito del testimonio era tocar el tema de la violencia, la inseguridad, y la delincuencia, y ese objetivo, que era lo importante, se logró”. “Los periodistas del programa no tienen ninguna responsabilidad en la decisión de los casos que se seleccionan”, agrega.

Más imputado que víctima

A propósito de las peleas clandestinas de perros que organizaba, el nombre de Pablo Oporto figuró en una causa de la Fiscalía Sur que desbarató una banda dedicada a esos delitos. Al respecto, se le condenó por maltrato animal al constatar el estado de total abandono en que se encontraban los perros.

En 2006, se le sentenció por porte ilegal de armas y en 2013 fue imputado por violencia intrafamiliar, causa finalmente archivada. Dice Sábado que Oporto ha sido más veces imputado que víctima.

En una de sus última entrevistas, en Radio Zero, Pablo Oporto volvió a responder generalidades sobre su relato de las 12 muertes y citó un encuentro con un carabinero quien -según afirma- le dijo “yo creo que deberías pensar en encerrarte tú y así se va a acabar la delincuencia”.

Consultado por Sábado sobre las muertes que dice cargar y de las que no hay registro alguno, responde que nunca vio morir a nadie, y que se quedaba con lo que le decían: que esas personas habían muerto después, en el hospital. Quién decía eso, le preguntan, “un fiscal, no recuerdo el nombre”, contesta.

Entonces, sobre el porqué de los relatos… “es que me dijeron que habían muerto, pero sabe… es un alivio (…) Me alegra saber que no mate a nadie. El conteo vuelve a cero”, responde.