Si se crece o no, si es prioridad, si hay compatibilidad con desarrollarse y cuidar el medio ambiente fueron los ejes del debate la semana anterior cuando salió todo el equipo económico del gobierno por la polémica que generó el rechazo al proyecto Dominga.

En ese escenario es que se torna aún más sorpresivo el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de julio entregado esta mañana por el Banco Central.

Según el emisor entonces, la economía chilena se expandió 2.8% en el séptimo mes del año, cifra muy por encima de las expectativas del mercado.

Para encontrar un crecimiento de esa magnitud hay que situarse en agosto del año pasado, cuando la actividad creció 3.0%.

El Banco Central detalla que la serie desestacionalizada creció 0,9% respecto del mes precedente y 2,5% en doce meses.

El alza de julio se explica por la subida del Imacec minero de 5.2%, indicador que por fin rompió una racha negativa de siete meses.