La activista que luchó en favor del “Bus de la Libertad”, Marcela Aranda, rompió el silencio en torno a la información que da cuenta del cambio de sexo y nombre legal de su hija, tal cual lo señaló este domingo el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

Según consigna Emol, la mujer que defendiera una educación libre de la “ideología de género” acusó al organismo de vulnerar la intimidad de su retoño. Por su parte, se lanzó en picada contra las personas que mostraron su “odio violento” contra el bus de la libertad, debido a que ahora “son las mismas que, en un acto de completa inhumanidad, utilizan una situación personal y familiar para sacar dividendos y ventajas ante algunos debates que el país está dando”.

El medio antes citado recoge un comunicado de la activista en la que aclara que “no haré ningún comentario sobre mi hijo, a quien amo con el mismo amor que Dios nos ama, con un amor que nunca deja de ser. Sin condiciones”.

Añadió que “ninguna manera voy a exponer a mi familia, y porque siempre voy a proteger a mi hijo, por lo que no participaré de esta maquinación que busca la destrucción íntima de una persona que no piensa como ellos. El uso de su persona, imagen e intimidad es una estrategia cruel e inmoral que para conseguir sus objetivos no le importa exponer y dañar la vida de mi hijo”.

“Él NO es un producto de propaganda, sus procesos, como los de cualquiera, merecen un respeto y cuidado que el Movilh ha vulnerado”.