“La música de El Cristo de Elqui está pensada como un intento de representar la voz del desierto y de las pampas nortinas, con sus noches pasivas y tardes de alaridos de sufrimiento y placer. El desierto habla durante los interludios, en tanto que en las escenas dramáticas, la música visita los espacios comunes del norte chileno del siglo XX. Se visitan rancheras y boleros que unen a mineros, prostitutas, sacerdotes y elegidos, mientras que el
desierto susurra la canción eterna de su propia voz e historia que se mezcla con los silbidos de su silencio”, así reza la publicación con la que el Teatro Municipal anuncia el debut de Mayol.

Tras perder las primarias presidenciales del Frente Amplio y la posterior elección de diputados por el distrito 10, el sociólogo Alberto Mayol, además de volver a la academia, comenzó a trabajar en la producción del proyecto con Miguel Farías, quien se inspiró en las obras de Hernán Rivera Letelier y que presentarán en el Teatro Municipal de Santiago entre el 9 y 16 de junio de este año. “Nunca había hecho libretos de ópera, pero siempre que iba a la ópera miraba mucho los libretos y pensaba que en algún momento iba a escribir alguno”, cuenta el académico.

El fundador de la versión actual del Movimiento Democrático Popular cuenta que “nosotros estábamos trabajando con Miguel, empezamos a bosquejar algunas ideas de hacer proyectos de investigación sobre ópera chilena, luego seguimos recolectando todas las óperas nacionales en archivo, que son casi 70 óperas hechas por chilenos, muchas no estrenadas, a ver las partituras y todo”.

Posteriormente al compositor Miguel Farías le llegó desde España un encargo para fabricar una ópera de bolsillo de 10 minutos. “Ahí me dice que no se le ocurre qué hacer, que quiere hacer algo más político y me preguntó si quería escribirla yo”, relata Mayol.

Farías y Mayol ya habían presentado el proyecto de una ópera con una entonación mucho más política en el Teatro Oriente en Providencia. “Ya lo teníamos listo para la temporada de teatro abierto y Evelyn Matthei nos censuró y nos quitó el teatro”, denuncia el sociólogo.

En cuanto a la obra, Mayol explica que todo partió “porque Miguel estaba trabajando en torno a dos libros de Rivera Letelier y le digo que hiciéramos un argumento nuevo pero con los personajes originales. Está la reina Isabell, la comadrona del prostíbulo, el Cristo de Elqui, también le agregamos lo que pasó oficialmente con el Cristo del Elqui, le agregamos una escena que no tiene ningún punto de referencia con la obra de Rivera Letelier, que es el
prólogo de la ópera, donde parte en el episcopado entre cardenales y obispos”.

“Fue un proceso súper entretenido porque el trabajo de corrección de libreto, fue un proceso súper complicado y además conversando mucho con Rivera Letelier, él nos dio permiso para usar los personajes y lo que quisiéramos de los libros de él, en el fondo nos regaló todo lo que quisiéramos”, agradeció el académico de la Usach.