El padrastro de la menor que falleció el pasado miércoles tras haber sufrido una golpiza y violación, Sebastián Balbontín (43), confesó los hechos y fue formalizado por el Ministerio Público bajo los cargos de homicidio calificado y abuso sexual agravado.

En la audiencia del viernes, Balbontín entregó su versión a la Brigada de Homicidios de la PDI y declaró que maltrataba a la menor desde hace tres meses.

“Lo que explica mi actuar era que sentía celos de ella. Era lo que sentía en contra de Almendra, ya que era una niña sana a diferencia de mi hija”, afirmó el imputado, cuya hija tiene capacidades diferentes.

Según explicó ante fiscalía, cerca de las diez de la mañana del miércoles subió con la menor -quien se había orinado- al segundo piso de su casa, la desvistió y la metió a la tina.

Luego de haber abusado de ella, hundió su cabeza en el agua en tres ocasiones, instante en que Almendra se orinó por segunda vez, lo que provocó su “rabia”.

“Comencé a pegarle golpes en el estómago y en el pecho. Le pegué en reiteradas ocasiones, lo que duró cerca de 15 minutos”, declaró el imputado, quien luego recostó a la menor en su cama.

“La dejé sola por unos 30 minutos y luego la volví a tomar, pero ella no reaccionaba”, señaló Balbontín, quien luego llamó a su pareja y se dirigió al hospital de La Florida, donde Almendra llegaría sin signos vitales, cerca del mediodía.

Ante estos hechos, el fiscal Rodrigo Celis sostuvo que al padrastro de la menor “se le imputa ensañamiento por la cantidad de golpes en distintas zonas (…). Son hechos que dan cuenta de una manera de infringir un dolor innecesario que la han llevado a la muerte”.

El imputado quedó con prisión preventiva y fue trasladado a la Cárcel de Alta Seguridad.