26 de Agosto de 2015/TEMUCO

* Andrés Jouannet V. es profesor de Ciencia Política de la PUC y exintendente de La Araucanía

Porqué las crisis políticas más importantes del último tiempo se han originado en esta región. Así, durante segundo gobierno de la Presidenta Bachelet, agosto de 2015, cae el Intendente Huenchumilla en el contexto de la crisis de la quema de camiones en la Autopista 5 Sur, cuando finalmente los camioneros pararon el país y llegaron con sus camiones quemados a La Moneda. En esta oportunidad, producto del la muerte de Camilo Catrillanca, cayó el Intendente Mayol, dos Generales de carabineros y el hecho en sí generó la crisis política más importante que ha atravesado el actual Gobierno.

Por otra parte, infundadamente se le ha motejado como la zona del conflicto y del terrorismo mapuche. La verdad es que esto es una falacia. En las comunas con mayor porcentaje de población indígena, la vida transcurre socialmente equilibrada. Saavedra y Curarrehue, ambas con alcalde mapuche, tienen cerca del 80% de población indígena y en ellas, aun cuando las legítimas aspiraciones del mundo mapuche están vivas, la exacerbación violenta es casi desconocida.

Cuando nos tocó asumir la Intendencia en la región, eran habituales las quemas en la 5 Sur, había predios y servicios públicos tomados y se estaba desarrollando la marcha de los camioneros a La Moneda; redujimos casi a cero estos hechos en la 5 Sur y la violencia rural descendió drásticamente (Ver informe de la Multigremial y de L. y D.). Sin embargo, la sectores reaccionarios no dejaban de hablar de terrorismo y alguna prensa, a diferencia de hoy, se hicieron parte de esta campaña; en el período de Mayol se triplicaron los hechos de violencia y delincuencia rural; sin embargo la prensa “amiga” no los mostraba con la misma espectacularidad que lo hizo antaño, además sin haber tenido que lamentar ninguna víctima fatal vinculada directamente a esta temática. Así mismo durante el primer gobierno del Presidente Piñera hubo 12 víctimas de la violencia rural.

A pesar de estas realidades, los mismos actores políticos y parlamentarios, ya no hablan tan profusamente de terrorismo, pero en su época se nos fustigó permanentemente cuando hicimos la diferencia conceptual entre actos de tipo terroristas -que es distinto a estado de terrorismo- y acuñamos los conceptos de violencia y delincuencia rural, señalando que se debía legislar para tener herramientas adecuadas para prevenir y erradicar la delincuencia rural, que tiene modos, elementos y variables distintas a la violencia y delincuencia urbana, pero que para efectos del código penal son lo mismo.

Además de lograr morigerar los hechos de violencia rural y circunscribirlos a unos sectores de la región, comenzamos con un proceso de diálogo permanente, en lo que fue por ejemplo “La Araucanía Habla” con la participación de más de 5000 personas de todas las comunas, luego reuniones con todos los Alcaldes, Cores, Parlamentarios y constitución de la asociación regional de Lonkos.

En este ámbito es preciso desempolvar las conclusiones de la Mesa Asesora Presidencial encabezada por Mons. Vargas, que sesionó durante 8 meses y  fue capaz de sentar lado a lado a representantes de los más diversos sectores de la región. Sus propuestas concretas parten del necesario imperativo de reparación a las víctimas y de reivindicar al mundo mapuche en su historia, en lo económico y cultural, y de reconocernos en nuestra diversidad y multiculturalidad, lo que ciertamente es la principal riqueza de La Araucanía.

No se puede desandar todo lo recorrido, pero se puede aprender, de aquello que ya se avanzó con un claro compromiso con el reconocimiento y la multiculturalidad.