La antigua asistente personal de la escritora británica JK Rowling, Amanda Donaldson, negó hoy haberse apropiado de dinero de la autora de Harry Potter, a la que definió como una persona “generosa” pero “inaccesible”, en la vista judicial sobre su despido celebrada en Escocia.

En noviembre, una portavoz de Rowling anunció que la escritora había presentado una demanda ante la Justicia escocesa contra su exempleada, por haber usado sus fondos supuestamente para hacer compras que no estaban autorizadas.

Davidson, de 35 años, declaró ante la Corte del Sheriff de Airdrie (cerca de Glasgow) que nunca recibió instrucciones específicas sobre el uso de la tarjeta de crédito de la compañía y que optó por tomar sus propias decisiones, dado que muchas veces Rowling estaba “ocupada escribiendo y tenías que respetar eso”.

Añadió que la definiría como “generosa” y puso el ejemplo de que una vez le regaló un carrito para su hijo tras estropeársele el suyo, pero matizó que no diría que es “accesible”, ya que el resto de personal de la oficina “a veces preguntaba, atemorizado, si ella estaba de buen humor”.

La demanda respondería al hecho de que la exempleada Amanda Donaldson, según Rowling, quebrantó su contrato al usar fondos de la empresa para realizar compras personales de cosméticos y regalos por un valor total de 24.000 libras (31.370 dólares).

Entre ellos se incluyen 3.600 libras (4.700 dólares) en la firma de cosméticos Molton Brown, 1.400 libras (unos 1.800 dólares) en la tienda de velas de lujo Jo Malone o más de 1.600 libras (algo más de 2.000 dólares) en cafeterías de la compañía Starbucks.

Según Davidson, el monto gastado en cafeterías se debió a reuniones de negocios y cumpleaños del personal, las compras en Molton Brown fueron para la oficina y los gastos en Jo Malone los realizó a petición de la escritora.

La exempleada, que afirmó sentirse “ofendida y herida” por el proceso abierto en su contra, señaló que considera que actuó de forma adecuada y que nunca se habría ni planteado hacer aquello de lo que se la acusa.

“Según entendí, tomaría las decisiones y le diría a ella después lo que había hecho. Nunca me dijeron lo contrario”, concluyó Donaldson, mientras el proceso continúa su curso en el tribunal escocés.