Diamela Eltit: “Pedro Lemebel consiguió hacer de la loca un arma”

La Premio Nacional de Literatura 2018 examinó el personaje instalado por el escritor y artista visual en el lanzamiento del libro Lemebel oral, del periodista Gonzalo León, que tuvo lugar en el Centro Experimental Perrera Arte y que constituyó un homenaje al ex integrante de Las Yeguas del Apocalipsis al cumplirse cuatro años de su fallecimiento.

“No existió en él ingenuidad alguna. Construyó de manera ultra consciente la figura pública que quiso representar”, así analizó a Pedro Lemebel la reciente Premio Nacional de Literatura Diamela Eltit, quien fue la encargada de presentar en Chile Lemebel oral, libro de Gonzalo León que reúne entrevistas dadas por el escritor y artista visual entre 1994-2014 en diversos medios de prensa latinoamericanos, el cual fue publicado por Editorial Mansalva de Argentina. “Pedro Lemebel consiguió hacer de la loca un arma, una observadora más que habilitada para leer los temblores sociales y el pánico burgués ante una irrupción inesperada”, señaló Diamela Eltit en su masiva presentación en el Centro Experimental Perrera Arte, donde los asistentes conocieron también los testimonios de los primeros entrevistadores del artista -Eli Neira y Víctor Hugo Robles, el Ché de los Gays- y escucharon las canciones favoritas de Lemebel, interpretadas por el performer Jaime Lepé, quien rindió así un tributo a su amigo de siempre al cumplirse cuatro años de su fallecimiento. Diamela Eltit examinó el modo en que Lemebel se representó a sí mismo en los momentos de esplendor en los que logró unir voz, a través de sus programas en la desaparecida radio Tierra; performatividad, principalmente en su asociación con Francisco Casas en Las Yeguas del Apocalipsis, y, finalmente, en la escritura de una decena de libros y numerosas crónicas. “En esos momentos estelares ingresó de lleno en los espacios masivos siempre acompañado por el fervor irrestricto de sus fans, que reconocieron en él un cuerpo politizado, audaz, que hablaba un tiempo y un estilo marcado por la inteligencia y un calculado desenfado. Pero esa manera de autorepresentase hay que entenderla como una máscara necesaria para generar un personaje público mediante el cual cursar su deseo cultural, su hambre política, su diferencia más escenificada. O, dicho de otra manera, consiguió un estilo para referirse al tiempo social”. [caption id="attachment_740065" align="alignnone" width="684"] Foto de Álvaro Hoppe[/caption] Junto con apuntar “la impecable valoración estética” con que autor recogió la voz del pueblo en sus escritos, Diamela Eltit sostuvo que los trabajos del artista pueden ser un buen hilo para leer los procesos históricos recientes en Chile “porque Pedro Lemebel se inscribió en el territorio local de manera inversa a lo que la transición política a la democracia promovía como requisito para la cultura fashion de esos años. El cronista o neocronista no quiso formar parte del tejido que volvió ultra periférica la memoria y con una tenacidad admirable volvió una y otra vez sobre el desastre y el crimen. Porque más allá de su divismo o con su divismo Pedro, y así lo he dicho siempre, se paró en el lado correcto de la vida”. Diamela Eltit sostuvo que “Lemebel mostró su homosexualidad en un horizonte despojado de culpas” y, a propósito de la reciente negativa de leer La esquina es mi corazón por parte de los alumnos y apoderados de un colegio de la comuna de Independencia, cerró su exposición con una advertencia: “No puedo terminar sin señalar que el avance de una ultraderecha en el mundo, lo que a nivel local es encarnado por José Antonio Kast desde arriba y el Movimiento Social Patriota desde abajo, empuja a la comunidad cultural a estar alertas ante los embates misóginos y en contra de la diversidad sexual”.
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