Agencia UNO

Dueño de hotel desclasifica todas las crisis que le dieron a Denisse Llanos al ver por TV las noticias sobre crimen de su hija Ámbar Cornejo

En conversación con el matinal de Canal 13, Bienvenidos, el hombre relató que "tuvimos que sostenerla, tenerla encerrada en la habitación, porque ella se quería escapar. El problema no era que se escapara, sino que había mucha gente que se juntó en la plaza de Quilpué que quería lincharla".

En medio de las indagatorias por el crimen de la joven Ámbar Cornejo, por el cual se encuentra imputado Hugo Bustamante, se reveló que la Fiscalía dispuso de un hotel en Quilpué para la madre de la joven, Denisse Llanos, quien se encontraba en ese momento en calidad de testigo para el Ministerio Público.

Según consigna La Cuarta, la gestión del ente persecutor se produjo luego de que Llanos intentara regresar a su departamento en Limache, donde fue encarada por los habitantes del lugar. Fue por esta razón que la mujer -hoy imputada por su rol en el asesinato de su hija- fue llevada hasta el hotel de Quilpué por cuatro días.

En conversación con el matinal de Canal 13, Bienvenidos”, el dueño de dicho recinto desclasificó las crisis que sufrió Llanos , llegando incluso a decir que quería matarse.

El hombre indicó que “ella actuaba normal, el problema lo tuvo al día siguiente, porque empezó a ver noticias. En su habitación había un televisor, entonces vio todas las noticias y vio que estaban hablando de ella. Entonces, le vinieron crisis”.

Añadió que “tuvimos que sostenerla, tenerla encerrada en la habitación, porque ella se quería escapar. El problema no era que se escapara, sino que había mucha gente que se juntó en la plaza de Quilpué que quería lincharla. Si yo la dejaba ponía en riesgo el local también. A ella le dieron varias crisis, decía que se quería matar, que si se iba de acá la iban a matar o la iban a mandar a matar. Acusaba mucho a su pareja, que la pareja le había matado a su hija. Contó detalles exactos de cómo había sido la muerte de Ámbar”.

El hombre recordó que “ella venía en calidad de testigo. Ella gritaba, lloraba, se pegaba en la cabeza como una persona desquiciada. Nosotros llamamos varias veces a fiscalía, pero fiscalía nunca mandó a nadie”.

Por su parte, advirtió que “nosotros estábamos en permanente contacto con ella. Teníamos preocupación por el nivel de persona que había. En una de las crisis dijo que se quería matar, que no quería seguir viviendo. Gritaba, corría las camas, el ruido se escucha, entonces teníamos que acudir inmediatamente, porque teníamos más gente”.

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