De la tribu urbana a la tía Pikachu: Así impactó Pokémon en la sociedad chilena durante 25 años

La franquicia que acompañó la infancia de toda la generación millenial ha calado profundamente en la cultura pop del país. The Clinic hizo un repaso de su influencia en este aniversario 25° de su creación, incluyendo la programación de El Club de los Tigritos, los juegos de tazos y hasta un local de completos fuera del barrio Bellavista.

El origen de Pokémon hay que buscarlo en la cabeza del joven Satoshi Tajiri, un adolescente aficionado a los videojuegos que tenía como hobby atrapar y coleccionar insectos. A fines de los ’80 decidió dar un paso decisivo hacia la industria y fundó la desarrolladora Game Freak junto a Ken Sugimori, diseñador con quien cultivó una gran amistad.

Ambos idearon un proyecto de RPG para Game Boy sobre monstruos capaces de evolucionar y ser intercambiados de una consola a otra. A Nintendo le encantó la idea y sumó al equipo a Shigeru Miyamoto, creador de Mario Bros, para dar vida a Capsule Monster, como lo bautizaron inicialmente.

Tras un trabajo intensivo de cinco años, Nintendo lanzó al mercado en 1996 Pocket Monsters Aka and Midori. Si bien las primeras cifras no fueron auspiciosas, el título poco a poco se fue volviendo más popular. Hacia fines de ese año ya acumulaban cerca de un millón de copias y la compañía decidió adaptarla para Estados Unidos, eso sí, con un nombre abreviado: Pokémon. Así empezó todo.

EL FENÓMENO DE LA SERIE

El año 1997, el juego empezó a tomar cuerpo de franquicia. Se lanzó una línea de juguetes y fue adaptada al anime por los estudios OLM. La historia dirigida por Masamitsu Hidaka relataba la historia de un aspirante a Maestro Pokémon de Pueblo Paleta que comenzaba su carrera como entrenador junto a un pequeño roedor amarillo llamado Pikachu.

En Latinoamérica, el estreno fue exclusivo para Cartoon Network en 1999. Sin embargo, ese mismo año, Chilevisión comenzó a transmitir los primeros episodios en el programa El Club de los Tigritos, volviendo aún más popular el fenómeno.

Dicho espacio fue un nicho para la exhibición de anime en el país. Pokémon lo daban a las 17:30 horas de lunes a viernes, y su primera temporada compartió cartelera con otras series como Slam Dunk, Kintaro, Detective Conan y Dragon Quest.

El Club de los Tigritos, primero animado por Carola Gutiérrez y luego por Jessica Abudinen, también le dio espacio a las canciones originales de la serie a través del Karaokemon, que mostraba pequeños fragmentos de los temas. El favorito de todos: El Pokerap.

En CHV, Pokémon se mantuvo al aire hasta el 2004 por dicha señal. Paralelamente, desde el año 2000, el canal de cable ETC TV venía realizando importantes ajustes a su programación hasta que decidió dedicarse exclusivamente a la animación japonesa, incluyendo a Pokémon dentro de su parrilla.

EL BOOM DE LAS POKE-COSAS

Pokémon fue una de las piedras angulares de la infancia millenial. Y no todo fue por televisión. Hacia 1996, la empresa japonesa Media Factory había creado un juego de cartas coleccionables y tres años después lo exportaba hacia Europa y Estados Unidos con gran éxito.

En Chile, la euforia por Pokémon se tradujo en todo tipo de artículos: Los álbumes de Salo, los tazos de Evercrisp, los tatuajes de helados Trendy, las tapitas de yogurt Soprole, las cajitas mágicas de Burger King, también las pokebolas y criaturas luminiscentes que venían en los fideos Lucchetti.

Hasta Don Francisco grabó una tanda para apoyar a la Teletón con los juguetes de Hasbro de la franquicia.

LOS POKEMONES: LA TRIBU URBANA

La generación que vibró con las aventuras de Ash Ketchum en su infancia, hacia mediados de los años 2000 ya eran adolescentes. Y también por esos años, la palabra Pokémon en Chile se comenzó a significar algo totalmente distinto.

Según el libro “Ciertos ruidos” (2009) de Andrea Ocampo, los pokemones son “la única tribu urbana netamente chilena” y los describe en términos estéticos como un look hardcore punk con el blinblineo reggaetonero”.

Esta subcultura se cultivó en el seno de una de las primeras redes sociales, Fotolog, de gran masividad en la juventud de la segunda mitad de los 2000. Además, tuvieron una importante exposición mediática en programas como Yingo o El Diario de Eva.

LOS REMANENTES

Actualmente, la franquicia es administrada a nivel mundial por The Pokemon Company. La serie se ha seguido emitiendo, acumula más de mil episodios y en cada arco van saliendo nuevas generaciones de criaturas. Por su parte, los videojuegos se han convertido en uno de los títulos más lucrativos de Nintendo.

En Chile, Pokémon ha calado hondo en la cultura pop y se ha visto aparecer en todos los aspectos de la vida social. Por ejemplo, el local de completos Pikachu que se instalaba en el barrio Bellavista es considerado uno de los bajones más populares del sector.

O la tía Pikachu, corpóreo que se convirtió en uno de los más icónicos del estallido social y que, actualmente, Giovanna Grandón -la mujer detrás del disfraz- es candidata a la Convención Constituyente.

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