Agencia Uno

En el eje izquierda-derecha: ¿Cuál es el domicilio político que reconocen los constituyentes de pueblos originarios?

Frente a cómo quedó conformada la Convención Constitucional, una pregunta que ha surgido es la siguiente: cuando allí corresponda entrar a una discusión que enfrente ideológicamente a la derecha con la izquierda, ¿dónde se van a ubicar los 17 representantes de los pueblos indígenas? Se lo preguntamos a ellos mismos. Aquí cuentan cuáles serán sus banderas de lucha en esta instancia; y, aunque muy reticentes, dan señales de cuáles son sus ideas políticas. Para muchos, ubicarse en el eje izquierda-derecha no tiene sentido.

Entre sus principales batallas está la idea de un Estado plurinacional donde se reconozca formalmente a las primeras naciones dentro del territorio. También han sostenido que sus derechos se ven limitados actualmente por disposiciones constitucionales que permiten la apropiación de sus recursos naturales, como el agua y los minerales.

Esas serán las principales banderas que tomarán los 17 representantes de los pueblos originarios en la Convención Constitucional. ¿Pero cuál será su posición cuando la discusión -y la votación- en esa instancia se lleve a temas en el eje derecha-izquierda?  

Conversamos sobre eso con los elegidos de los pueblos indígenas para escribir una nueva Carta Magna. Aquí, detallan cuáles serán sus cruzadas en el proceso constituyente; y, aunque muy reticentes a contar cuáles son sus domicilios políticos, dan algunas pistas sobre eso.

Victorino Antilef (51), Mapuche

Profesor de Educación General Básica de la Universidad Católica, fue electo como constituyente por corrección de paridad de género, siendo suplente de la abogada Carmen Caifil. Victorino – de la comunidad Lof mapu Antilhue –   se ha especializado en educación intercultural, cursando un magíster en dicha área en la Universidad Católica de Temuco y un diplomado de Derecho Indígena y Saberes Ancestrales en la Universidad de la Frontera. Su trayectoria ha estado enfocada en la formación de los educadores tradicionales. “Nosotros estamos en torno a que se reconozcan todos los atropellos, los hechos de usurpación y despojo del que fueron objeto nuestras comunidades, y por un ejercicio de restitución territorial para que se pueda hacer justicia”, dice.

Victorino plantea que la Constitución debería garantizar el derecho fundamental a todos los servicios esenciales como la salud, la educación y la previsión social y que no caigan “en la lógica del mercado”. “Según la Constitución actual, el uso del agua es visto como un bien de mercado y eso debe cambiar. Somos directamente afectados por las forestales y la destrucción que se ha dado en los territorios. El agua se ha hecho privada, se ha comercializado, se ha hecho negocio y queremos que esa realidad cambie”, comenta.

Para él hay un eje común con el movimiento del estallido social de octubre de 2019 que vino a evidenciar un gran descontento que los ciudadanos tenían por sentirse vulnerados en sus derechos. “Por lo tanto, uno identifica que, dentro de los constituyentes electos, hay representantes genuinos de ese movimiento y uno pudiera visualizar que con ellos se podría establecer un grado de cercanía y de trabajo más coordinado”, afirma el profesor.

La imagen muestra a Victorino mirando directamente a la cámara, con un poncho.
Para Victorino, hay un eje común con movimiento del estallido social.

Elisa Loncon (58), Mapuche

Constituyente de Lefweluan, comunidad mapuche de la comuna de Traiguén, en la región de la Araucanía, es profesora de la Universidad de la Frontera, y su especialización ha girado en torno a la educación intercultural y la lengua mapudungun. Cursó su doctorado en Lingüística en la Universidad de Leiden, Holanda y terminó un segundo doctorado en Literatura en la Universidad Católica. Su bandera de lucha en la Convención es avanzar hacia una constitución plurinacional donde los pueblos mapuches tengan derecho a la autonomía, la autodeterminación y al territorio como una nación.

Elisa cree que la dicotomía izquierda-derecha es una manera muy reduccionista de mirar la política. “Esta dicotomía no resolvió el problema de los pueblos originarios. No respondió al problema del racismo, ni del patriarcado que nos afecta a las mujeres, de la explotación desmedida de la naturaleza. ¿Vamos a seguir con el mismo debate sabiendo que no hubo solución de estos problemas?”, dice.

Por eso, ella cree que es necesario ampliar la discusión e incorporar nuevos conceptos y paradigmas que permitan analizar el nuevo Chile. “El pensamiento eurocéntrico no resuelve la situación. Nosotros los pueblos indígenas que fuimos tratados de primitivos, resistimos y todavía tenemos un vínculo esencial con la naturaleza. Estamos en una situación de relevar el pensamiento indígena como una posibilidad para atender problemas que tiene la sociedad que los otros modelos filósofos, económicos, no lo resolvieron”, termina.

Elisa cree que la dicotomía izquierda-derecha es una manera muy reduccionista de mirar la política.

Francisca Linconao (62), Mapuche

La machi Francisca Linconao fue electa como la primera mayoría para ocupar los escaños reservados de los pueblos indígenas en la Convención. Conocida a nivel internacional por demandar a la Sociedad Forestal Comercial Palermo por la tala de bosque nativo y plantas medicinales, la machi también ha tenido que enfrentar cuatro prisiones preventivas asociadas al caso Luchsinger Mackay, incluida una huelga de hambre durante el 2016. Según su programa, es necesario abordar la deuda histórica que Chile tiene con los pueblos originarios y ésta debe ser reparada por el Estado.

“Voy a enfocarme en el reconocimiento de los derechos colectivos y territoriales del pueblo mapuche como la tierra, el agua y la lengua”, dice la machi en un mensaje por escrito sobre su principal bandera de lucha en la nueva Constitución.

Asimismo, la constituyente plantea que el primer sector con el que conversará será con el que la eligió: “Estos días hemos estado en reuniones y conversaciones con los siete candidatos electos mapuche y está la intención de ir avanzando en una agenda en común”.

La foto muestra a la machi Francisca Linconao con flores en las manos.
La machi fue electa como la primera mayoría para ocupar los escaños reservados de los pueblos indígenas en la Convención.

Rosa Catrileo (39), Mapuche

Desde su profesión de abogada, ha peleado por los derechos de los pueblos indígenas. Cursó sus estudios de leyes en la Universidad Católica de Temuco y después realizó un diplomado en Derechos Humanos y Pueblos Indígenas en la misma universidad y un magíster de Derecho en la Universidad de Chile. La constituyente, perteneciente a la comunidad Ayllan Marillán, de la comuna de Temuco, se declara una mujer mapuche autonomista. “Lo primero es reconocer y restablecer que los pueblos indígenas, y el pueblo mapuche en particular es sujeto de derechos colectivos que están vigentes en nuestro ordenamiento”, dice.

Cuando se trata de ideologías, no se casa ni con la izquierda ni con la derecha. “Me paro como indígena. Yo salgo elegida a través de los escaños reservados, por lo tanto, lo principal es que tengo que garantizar y defender las demandas indígenas y del pueblo mapuche”, afirma. ¿Con quiénes siente más sintonía en la Convención? Explica que se siente más cercana a aquellos que han estado en su misma condición de exclusión, invisibilización y discriminación. “Hay un 20% que ha impuesto su mirada sobre el 80% que viene a formar este pueblo excluido o discriminado, invisibilizado. Nosotros formamos parte de este último grupo”, comenta. 

La abogada agrega que podrían formar alianzas con grupos independientes que han sido cuestionadores de los partidos políticos y también con grupos feministas que en sus programas han promovido una Constitución plurinacional que reconozca los derechos colectivos indígenas.

En la imagen, Rosa, con vestimenta tradicional, sonríe a la cámara.
Rosa dice que podría formar alianzas con grupos independientes que han sido cuestionadores de los partidos políticos.

Adolfo Millabur (54), Mapuche

Electo de la comunidad el Malo, en la comuna de Tirúa, su lucha ha sido a través de la política. Adolfo fue elegido como el primer alcalde mapuche en 1996 y ha ejercido el cargo por cinco periodos hasta el día de hoy. El constituyente no milita en ningún partido político, pero tampoco se autodenomina independiente. “Yo soy militante de la causa del pueblo mapuche. Mi principal objetivo es llevar esta lucha a la discusión en la Convención”, dice.

Con las coaliciones que tengan empatía y que tengan sintonía con la lucha del pueblo mapuche, harán alianzas, concreta: “Han dicho que son 30 años, para los mapuches son 200 años del Biobio al norte y 160 años del Biobio al sur. No son 30 años, son el territorio de los mapuches”, afirma. 

El constituyente postula que hay que poner en cuestión el paradigma eurocéntrico y la mirada antropocéntrica.  “Hoy sabemos que la matriz productiva es un extractivismo en base a los recursos no renovables y eso pone en riesgo la sustentabilidad del territorio. Hay que poner en cuestión el modelo económico y el paradigma anterior. Nosotros planteamos que hay que respetar todas las formas de vida que cohabitan en un territorio determinado y que somos interdependientes”, explica. En ese sentido, lo más importante para el político es llevar el pensamiento colectivo al debate.

Adolfo plantea que con las coaliciones que tengan empatía con la lucha del pueblo mapuche, hará alianzas.

Natividad Llanquilleo (36), Mapuche

Como mapuche, campesina, abogada y feminista se declara Natividad Llanquileo, constituyente electa de la comunidad Esteban Yevilao de Tirúa en la región del Biobío. El 2010 se hizo conocida públicamente por congelar su carrera de Derecho y asumir la vocería de la huelga de hambre de un grupo de presos mapuches en penales de la región del Biobío, los cuales protestaban por la derogación de la Ley Antiterrorista. En 2018 asumió como presidenta del Centro de Investigación y Defensa Sur y actualmente es directora de Relación con el medio nacional e internacional del mismo centro, defendiendo los derechos de los pueblos indígenas. 

En su programa, aboga por un Estado plurinacional donde se reconozca la realidad territorial y cultural del pueblo mapuche. Asimismo, propone una nueva relación con la naturaleza en contra de una economía basada en el extractivismo. “La protección constitucional de los grandes intereses privados ha permitido la dictación de leyes que han entregado el suelo, las aguas, los mares, peces, los recursos minerales y bosques, a unos pocos que se han enriquecido de los bienes comunes y degradado la naturaleza en perjuicio de todos/as”, dice en su programa. 

“Porque experimentamos como pueblo mapuche muchas opresiones similares a las del pueblo chileno, tenemos el deber de tejer alianzas para liberarnos de ellas”, agrega. En ese sentido, critica que el Estado actualmente ejerza un rol secundario a la hora de asegurar y garantizar los derechos fundamentales como la salud, la vivienda, la educación y las pensiones, entregando su uso a privados. Natividad no contestó las preguntas de The Clinic.

Natividad propone una nueva relación con la naturaleza.

Alexis Caiguan (46), Mapuche

La paridad de género también tuvo consecuencias en la elección de Alexis Caiguan, educador tradicional, quien tuvo que tomar la posta en reemplazo de la candidata Carmen Jaramillo. Alexis pertenece a la comunidad indígena Panguiku en Osorno y es educador tradicional desde hace ocho años. Actualmente imparte clases en la escuela municipal Entre Lagos en la comuna Puyehue y también es cantante de música tradicional mapuche huilliche. 

“La comunidad mapuche de San Juan de la Costa, nos pidió a Carmen y a mí la candidatura el 2019 por representar el pensamiento mapuche huilliche”, dice Alexis. “Yo me siento identificado con la postura de mis raíces, me siento un representante de ellos a través de lo que se me ha solicitado. Tengo la convicción de generar un cambio para nuestro pueblo”, dice el constituyente electo. Sin embargo, asevera que no puede entregar ningún comentario sobre su postura política porque todavía necesita ponerse de acuerdo con su equipo acerca de las vocerías oficiales que dará tras haber reemplazado a Carmen en la elección.

Alexis, en la foto junto a Carmen, dice que todavía está en conversaciones con su equipo sobre cuál será su postura política.

Isabella Mamani (33), Aymara

Se tituló de Derecho en el 2019, desde entonces ha trabajado asesorando a personas vulnerables pertenecientes a pueblos originarios y como facilitadora intercultural en la escuela de liderazgo del programa Originarias de ONU Mujeres, que busca el empoderamiento de las mujeres indígenas. Dice que su activismo está inspirado por sus padres ya que cuando niña los veía marchando por la protección del agua y del territorio de su pueblo. En la Convención abogará por el reconocimiento constitucional de un Estado plurinacional con el derecho a la autodeterminación de los pueblos originarios y por una consulta indígena vinculante.

Sobre sus definiciones políticas, comenta que no se considera “ni de la derecha ni de la izquierda. Mi candidatura es totalmente independiente, pero igual creo que hay intereses que están en término medio, porque nosotros, como pueblo originario queremos lograr un modelo de desarrollo económico propio, proteger nuestro territorio y nuestras propiedades, entre otras cosas, pero por otro lado también buscamos derechos sociales, como la educación intercultural bilingüe y una salud con pertinencia cultural”.

“El primer acuerdo que voy a lograr va a ser con los demás constituyentes de pueblos originarios. No podría decir que voy a lograr acuerdos con personas de la derecha o de la izquierda, yo creo que ahí hay que ver cuáles son las demandas que ellos promueven. Si están de acuerdo con nuestras demandas históricas, ojalá trabajar en conjunto, pero respetando las iniciativas y propuestas de cada constituyente”, afirma.

Isabella afirma que si los otros constituyentes están de acuerdo con sus demandas históricas, podría trabajar con ellos.

Luis Jiménez (37), Aymara

Luego de cursar su Enseñanza Media en Arica, estudió Derecho en la Universidad de Chile. Una vez titulado, volvió al norte del país para dedicarse a defender los territorios de las comunidades aymara frente a proyectos estatales y mineros. Su mayor logro en este ámbito, y que lo hizo conocido en el pueblo al cual representará, fue cuando en septiembre de 2020 la Corte Suprema acogió un recurso de protección que paralizó trabajos de minería en el Cerro Márquez, de gran significación cultural entre su pueblo. Para la Convención, abogará por tres causas principales: Estado plurinacional; que se abandone el modelo de desarrollo extractivista y se avance a un modelo solidario y sustentable; y que se reconozca a la “madre tierra” como un sujeto vivo con derechos.

“Me cuesta un poco catalogarme como de izquierda o derecha, creo que eso no se aplica tanto para los pueblos originarios, la verdad. Mi interés primero siempre es la defensa de los derechos humanos de los pueblos originarios y tanto los gobiernos de izquierda y derecha de este país los han violado”, comenta.

Con miras a la Convención, dice que primero hará una alianza con los demás constituyentes de pueblos originarios. “Uno esperaría que los constituyentes que tengan una mirada ecológica y regionalista estén en alianza con nosotros, pero en principio yo voy a hablar con todos y escuchar sus propuestas, yo creo que ese es el ideal republicano, de poner el máximo esfuerzo en llegar a acuerdos a partir de las ideas que uno tiene”.

Con miras a la Convención, Luis dice que primero hará una alianza con los demás constituyentes de pueblos originarios.

Eric Chinga (50), Diaguita

Par alternativo por corrección de género de Gabriela Calderón, Eric desde la Enseñanza Media ha sido dirigente: pasando por la Federación estudiantil, siguiendo por el sindicalismo y la dirigencia en la CUT y terminando como presidente de la comunidad Diaguita de la Provincia de Copiapó desde el año 2012 hasta la fecha. Como dirigente, colaboró en la creación del ministerio del Pueblo Indígena y fue parte de la creación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio el 2015. Ha peleado por el reconocimiento del pueblo diaguita y logró finalmente que el 2020, el Estado chileno reconociera a esta etnia en la ley 19.253.

El constituyente diaguita no tiene problemas en declararse abiertamente de izquierda. “Sería una contradicción ser de derecha si nosotros los pueblos indígenas estamos por instalar los derechos colectivos en la Constitución. La derecha cree en la propiedad privada y el individualismo. No creo que un originario vaya por la privatización del agua. Yo me autodenomino de izquierda, y la gente de izquierda está planteando junto a nosotros el tema de la plurinacionalidad. No he escuchado a nadie de derecha que plantee eso”, sentencia.

En ese sentido, dice que está en desacuerdo con que se lucre con los bienes sociales. Por eso está a favor de eliminar las AFP y de revisar si deberían seguir existiendo las Isapres. “En educación no puede haber estudiantes de primera y segunda clase solo por el hecho de tener más recursos. Todos deberíamos de tener el mismo acceso. La libertad de educación que ellos (la derecha) plantean llega hasta que se define el tema del dinero”, dice.

Eric se declara abiertamente de izquierda.

Perfil Félix Galleguillos (35), Lickanantay

Es ingeniero civil ambiental de la Universidad Católica del Norte, desde que egresó trabaja asesorando a comunidades indígenas en temas medioambientales, generalmente siendo la contraparte cuando se presentan proyectos de evaluación ambiental en sus territorios. En su época universitaria comenzó a participar en organizaciones de pueblos originarios, que lo llevaron más tarde a entrar al directorio de su comunidad. Para la Constitución, busca el reconocimiento de los pueblos originarios como naciones preexistentes en un Estado plurinacional, que se garanticen los derechos de la “pacha mama” y los del agua, y que el Estado garantice un “buen vivir” en materias de una vivienda digna, acceso al agua potable y electricidad.

“Tengo un sesgo, y políticamente soy Lickanantay, de partida, y eso va más allá de un partido político”, comenta Félix sobre sus lineamientos. También, con miras a los acuerdos que se formarán a la Constitución, plantea: “Pienso que va en un tema más de personas, aunque igual son importantes las coaliciones que hoy están en la mesa y que han tenido fuerza, como la Lista del Pueblo. Ahora estamos en conversaciones con los demás constituyentes de los pueblos originarios y con los del distrito 3, ya que hay aspectos que tenemos en común, como el tema del medio ambiente y el derecho al agua”.

Para Félix, ser lickanantay va más allá de un partido político.

Isabel Godoy (53), Colla

Es contadora de profesión y actualmente cursa tercer año de Trabajo Social. Hace 10 años dejó de trabajar formalmente y, motivada por la “búsqueda de sus raíces”, comenzó a dedicarse de lleno a ayudar a las comunidades Colla a constituirse legalmente. A los 15 años ingresó a las juventudes comunistas y a los 17 fue detenida por la dictadura, por lo que se considera ex presa política. Entre las causas por las que abogará en la Convención está el reconocimiento constitucional de la preexistencia de los pueblos originarios en un Estado plurinacional, que la “madre tierra” sea reconocida como un ser vivo susceptible de derecho, y que se avance hacia un Estado garante de derechos sociales, como pensiones, salud, educación y vivienda.

“Yo no tengo vergüenza en reconocer mi preferencia política: yo soy de izquierda y me acerco al Partido Comunista allendista”, dice Godoy sobre sus lineamientos, aunque confiesa que actualmente no tiene afiliación a ningún partido y que su candidatura es independiente.

Sobre los acuerdos que hará en la Convención constitucional, comenta: “Claramente no serán con la señora Cubillos (Marcela) ni con Arancibia (Jorge). Primero con los pueblos originarios tenemos que armar las alianzas y luego con los que estén por hacer los cambios. Están los independientes de izquierda, del partido Comunes, los del Pacto Apruebo Dignidad, yo creo que esos van a ser los acercamientos que vamos a tener”.

Isabel se define de izquierda y cercana al Partido Comunista allendista.

Wilfredo Bacián (45), Quechua

Fue concejal por la comuna de Pozo Almonte, por lo que, dice, conoce cómo funciona el “aparataje público”, y gracias a su padre, el dirigente Quechua Guillermo Bacián, aprendió a nunca olvidar la tierra en donde están sus raíces. Aunque no tiene título profesional, ha cursado dos diplomados en desarrollo territorial, que le han servido para articular trabajos colaborativos para generar mejores condiciones de vida en las comunidades de su zona, que tienen carencias en sus necesidades básicas como el acceso al agua potable, alcantarillado y luz eléctrica. En la Constitución, abogará por la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios en un Estado plurinacional, por el derecho al agua y por demandas sociales como el acceso gratuito y garantizado a la salud y educación.

En sus definiciones políticas, Wilfredo es tajante: “Soy independiente e indígena. No me defino de ningún color político y, por lo tanto, creo que esa es la línea que vamos a plantear en este proceso constituyente”. Con miras a la Convención y a la formación de acuerdos dentro de ella, Bacián se muestra abierto al diálogo: “Vamos a conversar con todos los sectores que entiendan las realidades de los pueblos originarios y la hagan parte de la discusión que queremos generar. No podemos cerrarnos, por el contrario, tenemos que dialogar con todos y, asimismo, también buscar los puntos de encuentro que nos permitan reivindicar nuestros derechos”. 

Wilfredo se define como “independiente e indígena”.

Tiare Aguilera (39), Rapa Nui

Pasó del único colegio que había en Rapa Nui cuando era estudiante —ahora hay tres— al liceo Manuel de Salas en Santiago, luego a la Universidad Andrés Bello, donde estudió Derecho, y, más tarde a la Universidad de Wuhan, China, donde se especializó en Derecho Internacional Público, para finalmente volver a su isla natal y desempeñarse como abogada, abrir una oficina de planificación urbana y colaborar con distintas ONG en materias de educación y cambio climático. Tiare Aguilera dice que, si bien abogará por la protección de la cultura Rapa Nui y por el reconocimiento de los pueblos originarios en la Constitución, no se restará de ninguna discusión, ya que considera que todas las materias están relacionadas.

Sobre sus definiciones políticas, dice: “Soy independiente, nunca he militado y desde la isla, y esto no es por decir ni chicha ni limonada, pierde todo el sentido como se entiende la política a nivel continental. Acá los partidos son un instrumento, y lo digo con muchas responsabilidad, acá uno vota por las personas, no por un partido político y a mí encasillarme en un lado o en otro siento que es demasiada simplificación para lo que significa representar a un pueblo, que implica una responsabilidad que escapa a las clasificaciones de feminismo, de tendencia política o de alguna aspiración personal”.

“He tenido hartos acercamientos con los representantes de los pueblos originarios y con algunas mujeres abogadas, pero estoy muy abierta al diálogo, quiero dialogar con todos y me encantaría poder escucharlos, que me puedan escuchar también y que entiendan cuáles son las demandas de un territorio insular a 3.700 km con una cultura viva, con un patrimonio mundialmente conocido y con un pueblo polinésico”, comenta sobre sus expectativas para la Convención.

Tiare plantea que en su isla se vota por las personas, no por los partidos.

Margarita Vargas (51), Kawésqar

Es administradora pública especializada en recursos humanos. Nació en Puerto Edén, una localidad de la Isla Wellington a la que sólo se llega por el mar, donde vivió con su familia Kawésqar hasta que, a los 10 años, se fue a estudiar a Punta Arenas. Cuando tenía 20 comenzó a investigar y a acercarse a sus orígenes para rescatar su patrimonio cultural, ahí se unió a la primera organización Kawésqar de Magallanes. Luego trabajó en la Seremi, donde formó la mesa Mujer Indígena, y en la Conadi, donde apoyó la creación y formación de las primeras comunidades bajo el amparo de la ley indígena, hasta que se volcó al cuidado de adultos mayores, a quienes considera “patrimonio vivo”. Hoy es presidenta de la comunidad indígena Kawésqar Jetarkte de Magallanes. Para la Convención, busca el reconocimiento constitucional de su pueblo como una nación y de que se garantice que las políticas sociales de desarrollo sean colectivas y equitativas, ya que, según dice, el problema más grande de los Kawésqar es su situación económica.

“En estos momentos yo siento que la única sensibilidad política que tengo es mi pueblo, yo me debo a mi pueblo Kawésqar y no quiero abrir espacio para que vengan ideologías externas a intervenir en eso”, comenta Margarita.

Sobre las alianzas que buscará en la Convención, dice estar abierta al diálogo y a los acuerdos con todos los sectores “siempre y cuando generen valor a la defensa del pueblo Kawésqar. No me cierro a ningún sector porque siento que para construir un nuevo país debemos dejar de lado los intereses ideológicos, políticos y, en el caso mío, centrarme principalmente en las necesidades, los derechos y las políticas indígenas para el pueblo Kawésqar”.

Margarita dice estar abierta al diálogo con todos los sectores siempre y cuando generen valor a la defensa de su pueblo.

Lidia González (53), Yagán

Ha vivido toda su vida en Puerto Williams, en donde se ha desarrollado largamente en el servicio público. Fue concejal, cargo en el cual se ocupó “desde el día uno” de trabajar por los derechos de las mujeres indígenas, y actualmente trabaja en la Conadi de su sector. Considera que el pueblo Yagán ha soportado en silencio por muchos años la discriminación y dice que le alegra que las últimas generaciones hayan comenzado a alzar la voz por sus derechos y a oponerse a proyectos, como salmoneras, que han querido instalarse en su región. Entre sus principales causas para la Convención están la recuperación de las tierras de su pueblo, que se garantice la preservación de su lengua, el cuidado del medio ambiente, y las garantías de derechos sociales como la salud y la vivienda.

“Yo voy como independiente y voy a ser muy honesta, he tenido mi tendencia política siempre, pero no quiero, ni quisiera, estar creyendo en los partidos ni en los políticos que han estado sentados por muchos años en los que no he visto frutos. El estallido social marcó a muchas personas y entre ellas a mí, porque me ha hecho pensar que los partidos se juegan el poder sin pensar en lo que quiere el pueblo. Intento ser una persona independiente y voy a luchar por lo que sea bueno para mi pueblo y para los pueblos originarios” dice González sobre sus sensibilidades políticas.

Con respecto a los acuerdos que formará en la Convención, comenta: “estamos en conversaciones con el pueblo Kawésqar, con quienes hemos estado desde el día uno tratando de apoyarnos porque somos los dos únicos pueblos que estamos aquí al final de Chile. No digo que no vaya a tener alianzas con otros, yo creo que hay un gran trabajo que va a empezar, y esto para todos va a ser nuevo”.

Lidia dice que no quiere “estar creyendo en los partidos”.

Fernando Tirado (66), Chango

Se autodefine como pescador, buzo y recolector, dice que nació y se crió a la orilla del mar y que a él le debe todo lo que tiene. Fue concejal por Los Vilos, constituyó la primera organización de pescadores artesanales en la región de Coquimbo en plena dictadura, fue presidente de la federación de sindicatos de pescadores de la cuarta región y fue dirigente de la confederación nacional más grande de pescadores artesanales de Chile. Ha formado grupos medioambientales y organizaciones de ayuda social. Dice que podría llenar libros enteros con su trayectoria y que, antes que todo, se siente orgulloso de ser Chango y de escribir esta parte de la historia de su pueblo. Para la Convención, asegura que “el pueblo Chango va a redactar la Constitución con propuestas sabias”, y que abogará por que estén claramente establecidos los derechos sociales como la salud y la educación, que los recursos naturales sean nacionalizados y que se restituya el daño causado a la pesca artesanal en los últimos años.

“Tengo mi color político, pero no he estado inscrito en ningún partido, y eso se queda para uno”, comenta. Con respecto a las alianzas que formará en la Convención, dice: “Hay que ser claro, yo no me cierro a poder conversar y buscar alianzas, sobre todo con los pueblos originarios, no sé el pensamiento del pueblo mapuche, pero ellos están reivindicando sus tierras y bienvenido sean, es casi lo mismo que queremos nosotros”.

Fernando dice que tiene su color políticos, pero que eso es un secreto.
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