El episodio Boric-Pavlovic a fondo: ¿Es pertinente preguntar por la salud mental de los candidatos presidenciales?

Una pregunta sobre el Transtorno Obsesivo Compulsivo (TOC) que aqueja al abanderado presidencial del Frente Amplio se convirtió rápidamente en tendencia en las redes sociales. ¿Es importante transparentar la condición de salud de los candidatos o es un acto estigmatizador? The Clinic conversó con un abogado experto en transparencia, dos psicólogas, un psiquiatra y el propio Santiago Pavlovic para ahondar en la formulación de una pregunta incómoda para un país poco acostumbrado a tratar el tema.

Uno de los momentos de mayor tensión que tuvo el debate de los candidatos presidenciales de Apruebo Dignidad en La Red, fue cuando el periodista Santiago Pavlovic le preguntó a Gabriel Boric por el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), un problema de salud mental que padece el candidato del Frente Amplio.

El reportero partió haciendo una analogía con Pablo Longueira, quien tras ganar la primaria presidencial de la derecha en 2013, se retiró de la carrera hacia La Moneda argumentando una profunda depresión. “Hasta ese momento, no sabíamos los chilenos de esta enfermedad y tengo la impresión que deberíamos tener la información completa de enfermedades que puedan afectar a candidatos que se están postulando a la presidencia”, explicó Pavlovic.

Luego leyó una definición del trastorno que afecta a Boric, recordando que el año 2018 abandonó sus labores como parlamentario durante cuatro semanas para tratar su condición. “Quisiera saber cuál es su actual condición de salud y qué opinan sus médicos tratantes”, preguntó finalmente.

En ese momento, las redes sociales ardieron y Pavlovic se convirtió rápidamente en trending topic. Sin embargo, en el estudio de La Red, el candidato del Frente Amplio trató de responder lo más serenamente posible: “No me siento incómodo con la pregunta, de hecho te la agradezco. Es bueno que en Chile se hable de salud mental, ha estado muy estigmatizada”, señaló.

Boric relató que en 2018 se internó de manera voluntaria en el Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak para tratar de estabilizar un TOC que le fue diagnosticado a los 12 años. “Se había vuelto no invalidante, pero me dificultaba algunas actividades de la vida cotidiana (…) Escribir, caminar, leer, tenía pensamientos que me generaban una angustia que era una carga mayor en la cotidianeidad”, detalló.

Así, el diputado de Convergencia Social terminó señalando que ahora se encuentra con “tratamiento permanente”, con menos carga laboral, monitoreado por especialistas y tomando cuatro dosis diarias de un medicamento -cuyo nombre no recordó en ese momento- pero que “me ha cambiado para bien la calidad de vida”.

¿Contribuye a la estigmatización?

Esta mañana, Gabriel Boric realizó su propia autocrítica sobre su participación en el debate. Partió hablando -con humor- sobre su desempeño general: “Me faltó ritmo, estoy ahí haciendo más jogging (trote) para ponerle más picante al próximo”.

Luego fue al grano sobre la pregunta de Pavlovic: “Para hablar de salud mental hay que ser cuidadosos, lo que no significa no hablar del tema. He notado que la forma en que fue formulada la pregunta contribuye a la estigmatización de quienes padecemos o hemos padecido alguna dolencia de salud mental”.

“El periodismo y la sociedad en general, tiene que aprender a desestigmatizar la salud mental. Creo que a mí no me hubieran preguntado, si tuviera diabetes, si es que estoy apto para ejercer el cargo, pero sí por tener un TOC”, planteó el candidato presidencial.

“El periodismo, y la sociedad en general, tiene que aprender a desestigmatizar la salud mental”
– Gabriel Boric

En conversación con The Clinic, Santiago Pavlovic es enfático en señalar que en su pregunta “no hubo ninguna estigmatización”, y argumenta que, en las grandes democracias del mundo, la salud mental forma parte del estándar para el ejercicio del poder, ya que permite a la ciudadanía conocer si los candidatos a cargos de alta responsabilidad, cuentan con una “condición apropiada” o si lo que padecen es “inhabilitante”.

“Tenemos que acostumbrarnos en democracia a hacer ese tipo de preguntas. No haberla hecho me parece impropio (…) En algún momento, Boric tuvo una crisis, pidió licencia y estuvo cuatro semanas fuera del parlamento. No es una cosa que uno esté inventando, él lo contó y también explicó las características de este mal. Como es una persona bastante transparente, dijo lo que le pasaba. No creo que él haya querido estigmatizarse”, añade.

En ese sentido, para Pavlovic la respuesta del abanderado presidencial del Frente Amplio le pareció “brillante”. “Él realmente es una persona de una enorme sensibilidad, y se da cuenta que esas preguntas hay que responderlas. Y lo hizo de manera destacada, no lo asume como una suerte de agresión, sino que los temas de salud mental deben tener, de alguna manera, el escrutinio público y de los medios de comunicación”, sentencia.

“Tenemos que acostumbrarnos en democracia a hacer ese tipo de preguntas. No haberla hecho me parece impropio”.
– Santiago Pavlovic

Transparencia versus derechos del paciente

El director ejecutivo de Chile Transparente, Alberto Precht, asegura que la salud de las máximas autoridades, y en particular la salud mental, forma parte de lo que se denomina como “secreto de Estado”. A su juicio, es una tradición que se extiende desde las monarquías hasta el ex presidente de EE.UU., Donald Trump.

En diálogo con The Clinic, el abogado explica que muchas veces el estado de salud de los presidentes inaugura períodos de incertidumbre, tal como ocurrió con el cáncer que padecieron Hugo Chávez o Cristina Fernández, o la muerte de Fidel Castro, deceso que estuvo rodeado de secretismo.

Sobre la pregunta de Pavlovic a Boric, Precht subraya que “el periodista tiene el derecho de hacer las preguntas que estime conveniente”. Sin embargo, entiende que haya tanta intensidad en la polémica porque hay dos derechos que entran en conflicto: el derecho a saber (la transparencia) y los derechos del paciente (la privacidad de sus datos médicos).

En ese sentido, él estima que debido al interés público que concita el estado de salud de un mandatario, solamente se debieran transparentar su condición de salud quienes aspiran a la Presidencia de la República, o quienes ya ostentan el cargo.

La visión de los expertos

En conversación con The Clinic, la psicóloga Olga Toro, jefa del programa de Salud Mental de la U. de Chile, explica que los “estigmas” contra las personas con problemas de salud mental están asociados a una deuda sobre su marco jurídico. “Se ha confundido lo que significa tener un diagnóstico en el ámbito de la salud mental, con tener alguna condición de discapacidad. Esos son dos fenómenos muy distintos”, aclara.

En ese sentido, explica que el norte de la discusión no debiese excluir, sino resguardar y velar por el derecho a la participación en la vida social, política y económica de todos los ciudadanos del país. Asimismo, señala que “no podemos limitar la discusión política que se da en las candidaturas y en las campañas. Creo que todas las preguntas hechas con respeto son válidas”.

“Se ha confundido lo que significa tener un diagnóstico en el ámbito de la salud mental con tener alguna condición de discapacidad. Esos son dos fenómenos muy distintos”
– Olga Toro, psicóloga

Una opinión más punzante tiene la psicóloga Albana Paganini, directora de la Clínica Psicológica de la U. Diego Portales. A su juicio, la pregunta de Pavlovic fue “psicopatologizadora, violenta y estigmatizante”, ya que se planteó como “una forma de deslegitimar al otro aludiendo, con un cuestionamiento que forma parte de cierto imaginario social sobre la normalidad y la locura como una categoría diferenciadora y excluyente”.

“No tiene nada que ver la salud mental de un país con las particularidades de un candidato, por lo que esta acción lo que hace es banalizar cualquier debate político sobre temas de interés social. Los tabúes se pueden romper sin estigmatizar, sin embargo, lo que hace Pavlovic es reproducir el imaginario social sobre la enfermedad mental”, dispara.

“No tiene nada que ver la salud mental de un país con las particularidades de un candidato, por lo que esta acción lo que hace es banalizar cualquier debate político”.
Albana Paganini, psicóloga

En esa misma línea, al psiquiatra Alberto Larraín, director ejecutivo de la Fundación ProCultura y académico de la U. Autónoma, le llamó la atención que no se haya enfatizado que, si bien el TOC no tiene cura, sí tiene tratamiento, por lo que no genera “ninguna incompatibilidad con la vida”.

En ese sentido, recalca que la forma adecuada de abordar el tema de la salud mental, parte por reconocer la realidad sobre las enfermedades mentales. “La mayoría son transitorias y, las que son crónicas, tienen tratamiento, con la posibilidad de hacer una vida absolutamente normal. La dificultad está que en Chile menos de un millón de personas puede acceder a tratamiento”, cierra.

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