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Fuerte ola de calor en América del Norte: La señal de un futuro preocupante

"Lo que los modelos climáticos proyectan para el futuro es lo que obtendríamos si tenemos suerte", advierte el científico Brian Hoskins respecto al futuro de nuestro planeta.

El aumento de la temperatura en la Tierra, provocado por los altos niveles de contaminación, se están haciendo notar en varias partes del mundo y la mortal ola de calor en América del Norte es un claro ejemplo de los efectos del cambio climático.

De hecho, la temperatura global ha incrementado en 1,2° C aproximadamente desde finales del siglo XIX.

Si bien el aumento de la temperatura por sobre la máxima en una fracción de grados es normal, no lo es el hecho de que ocurra por más de tres días consecutivos.

De hecho, se espera que el planeta siga aumentando su temperatura a 1,5° C y que en las próximas décadas esta podría llegar a los 2° C.

Según publica Tele13, la ola de calor que está sufriendo el norte de nuestro continente no existiría de no ser por el cambio climático. Según un grupo de expertos parte de la red World Weather Attribution, este evento ocurriría una vez cada 1.000 años y sería 150 veces menos probable si no hubiese influencia humana sobre el clima.

“El verdadero motivo de preocupación es la naturaleza extrema del registro. Lo que los modelos climáticos proyectan para el futuro es lo que obtendríamos si tenemos suerte. El comportamiento de los modelos puede ser demasiado conservador”, anuncia el científico Brian Hoskins.

Los científicos y climatólogos que estudian estos fenómenos suelen fijarse de forma general en la temperatura global para intentar predecir el futuro respecto a estos fenómenos.

Pero no son solo las olas de calor las que están causado preocupación en la comunidad científica, la intensidad de las lluvias también está generando un problema.

Los llamados de atención respecto a estas crisis no es nuevo, puesto que empezaron el siglo pasado. La ex primera ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher, comenzó a fines de los ´80 a pedir un cambio en la sociedad para prevenir el cambio climático.

De hecho, en 1989 llamó la atención de la ONU con su declaración respecto a que los gases de efectos invernadero estaban “cambiando el medioambiente de nuestro planeta de manera dañina y peligrosa”.

“Es probable que el cambio en el futuro sea más fundamental y más generalizado que cualquier cosa que hayamos conocido hasta ahora. Las implicaciones son comparables al descubrimiento de la división del átomo. De hecho, sus resultados podrían ser incluso de mayor alcance“, dijo Thatcher, quien también fue investigadora química.

Las palabras de la ex primer ministra no fueron escuchadas en su tiempo, así como también fueron desafiadas por personas que desinformaban sobre el cambio climático y sus efectos, principalmente por empresas de combustibles fósiles.

Las naciones más ricas crecieron de manera industrial y las más pequeñas siguieron ese camino, reclamando su “derecho a contaminar” de la misma manera que otras lo habían hecho.

Actualmente, muchas naciones están colaborando en conjunto para disminuir los daños, bajar las emisiones para 2050 y cambiar el tipo de energía.

Aún así, las temperaturas se han extremado en lugares como Antártida, el Himalaya y el Ártico, y el cambio está ocurriendo mucho más rápido que la toma de decisiones de los gobiernos. Al parecer, Thatcher tuvo razón al avisar hace décadas que el cambio debía hacerse antes y no ahora.

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