Karol Cariola en un pedestal

Foto: Agencia Uno

Karol Cariola por postura de Boric sobre autonomía del Banco Central: “De manera innecesaria estableció una posición política muy cerrada”

Así la diputada comunista aborda la discusión en torno al rol de la institución monetaria, respaldándose en el economista Andrés Solimano “que fue muy claro en decir que el Banco Central va a ser la última línea de defensa del modelo neoliberal”, asegura. Además, en esta entrevista Cariola se opone a los requisitos planteados por el Frente Amplio para el proyecto de cuarto retiro del 10%, definiendo que este debe ser “universal y sin letra chica”.

Entre su trabajo parlamentario, territorial, la candidatura por la reelección en el Distrito 9 y su participación en el equipo político de Gabriel Boric, la diputada Karol Cariola apenas tiene tiempo para almorzar tranquila.

La ex dirigenta estudiantil hoy en día lleva dos períodos en la Cámara, es parte del Comité Central del PC y fue una de las primeras referentes comunistas en sumarse al comando del frenteamplista.

En un pequeño espacio de tiempo que le deja su labor, Cariola se conecta por Zoom con The Clinic para abordar la contingencia en torno al escenario presidencial y parlamentario.

-Boric ha enfatizado el garantizar gobernabilidad en su campaña con un discurso más institucionalista. ¿Cuál es la postura del PC sobre ese relato?

-Nosotros vamos a tener una campaña presidencial en la que es necesario hablarle a todo el país, sin que eso signifique desnaturalizar la esencia de la apuesta programática que representa Apruebo Dignidad. En eso hay una apuesta muy concreta, que tiene que ver con generar modificaciones estructurales al modelo neoliberal. Ahí tiene que haber un sano equilibrio entre hablarle a todo el país, entendiendo que no todo el país va a votar por nuestra candidatura presidencial, entregando señales claras de que con la candidatura presidencial de Gabriel Boric no se va a desbordar Chile ni mucho menos. Nuestro proyecto político es uno de transformación estructural que, además, ya viene cursando en Chile. El mayor cambio estructural que Chile va a vivir es el tener una nueva Constitución. 

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-¿Cómo se equilibran estos dos discursos?

-Las señales de gobernabilidad no tienen porque significar ser complacientes con el modelo económico. Las señales de gobernabilidad pasan por demostrar que somos capaces de generar transformaciones de forma seria, organizada, con unidad política también de las fuerzas que hoy día estamos conformando este conglomerado. 

Nosotros nos hemos incorporado como Partido Comunista hace muy poquitas semanas a los equipos de campaña de Gabriel Boric. Evidentemente, en cada uno de los espacios en que estamos incorporados, como el equipo político, programático, los distintos equipos comunicacionales, hemos planteado la necesidad de reforzar el carácter antineoliberal que tiene este proyecto político.

“Hay algunos matices en torno a como vemos en este momento el rol del Banco Central, ya que claramente se expresó una opinión pública donde Gabriel Boric, creo que de manera innecesaria, estableció una posición política muy cerrada favorable al Banco Central”.

-Juan Andrés Lagos, miembro histórico de la Comisión Política del PC, criticó la postura de Boric de resguardar la institucionalidad del Banco Central. ¿El PC es partidario de mantener la autonomía de la institución, por ejemplo?

-Es un tema que hasta ahora por lo menos, va a ser parte de la discusión que se dé dentro de los equipos programáticos. Es evidente que hay algunos matices en torno a como vemos en este momento el rol del Banco Central, ya que claramente se expresó una opinión pública donde Gabriel Boric, creo que de manera innecesaria, estableció una posición política muy cerrada favorable al Banco Central. Nosotros tenemos más diferencias con el Banco Central y con el rol que ha jugado en los últimos años. La discusión programática de cómo se va a desarrollar esta instancia en el futuro me parece que es necesario darla con cada uno de los elementos que puedan surgir de aquello: su autonomía u otros temas. Pero, evidentemente, el Banco Central es una institución funcional al modelo neoliberal y ese es nuestro principal problema. 

Esto no es algo que diga yo, esto lo dice el propio Andrés Solimano. Todos sabemos cuál es la historia de Solimano, que no es ningún economista que venga de los soviets ni mucho menos. Andrés fue muy claro en decir que el Banco Central va a ser la última línea de defensa del modelo neoliberal. Pero creemos que esto no es un punto de quiebre, ni mucho menos respecto de nuestra relación política, ni de lo que queramos proyectar en el futuro. Tener diferencias de opinión en relación a una coyuntura o a un punto particular de cómo se expresa nuestra sociedad hoy día, nos parece que no es una razón para poder establecer un quiebre.

-No, es parte de la discusión programática…

-Es parte de la discusión programática y nos parece necesario afinar mucho más esas salidas públicas que pueden generar este tipo de problemas. Porque, claramente, durante una campaña presidencial son diferencias públicas que no nos ayudan. Como se dice, la ropa sucia se lava en casa..

-¿Ustedes siguen defendiendo la postura del programa de Daniel Jadue, en el sentido de que se debe incorporar actores sociales en esta institución?

-A ver, insisto en el punto. Yo no me voy a casar con una opción porque no soy parte de los equipos programáticos. Creo que los equipos programáticos tendrán que llegar a un acuerdo respecto de cada uno de los puntos. Nuestra propuesta con Daniel Jadue fue pública. Se expresaron distintas opiniones al respecto. Lo que nosotros de ninguna manera queremos es llegar a imponer una posición al interior del equipo programático de Gabriel Boric, pero sí tratar de buscar puntos de acuerdo que nos permitan unificar de manera conjunta un proyecto de país. 

-Entonces Boric se apuró con su tweet y cree que esas discusiones deben darse dentro del comando. ¿Eso?

Hicimos ver que las distintas opiniones políticas que tengan mayor trascendencia desde el punto de vista programático, puedan ser reflexionadas un poco más colectivamente, porque claramente nos involucran. Y si no, nos va a obligar a tener que marcar diferencias públicas. Creo que en medio de una campaña eso no es positivo.

-El Frente Amplio ingresó requisitos para retirar el cuarto 10% a petición de su candidato presidencial. Hoy en día el PC tiene un flanco por la izquierda que resguardar ante la lista parlamentaria del Partido Humanista y el Partido Igualdad, por ejemplo. ¿Temen que el discurso institucionalista de Boric los haga perder votos a ustedes?

-Nosotros como PC hemos sido súper claros respecto de nuestras posiciones. Como bancada del Partido Comunista, tomamos una decisión. Nosotros vamos a votar el retiro el 10% en las mismas condiciones que se votó el tercer retiro. Y eso significa sin impuestos y sin cuotas. No estamos de acuerdo con eso y se lo hicimos saber a los compañeros que plantearon esta propuesta. Tendremos que seguir conversando porque el debate que está en curso no sólo tiene que ver con el retiro del 10%, sino que también con el posible retiro de fondos del 100%. Y estamos alerta a las indicaciones que puedan surgir en torno a que el retiro del 100% pueda ser para un determinado grupo de la población y que el retiro del 10% pueda ser universal y sin letra chica. 

Por Diego Pardow como jefe de campaña de Boric: “Mientras esté del lado de los socialdemócratas anti neoliberales…”

“Todos los que estamos en el comité político hemos planteado la necesidad de darle más protagonismo a ese espacio de decisión política. Que los equipos del comando no sean equipos sólo para reunirse en función de establecer medidas de trabajo prácticas”.

-¿Cree que Revolución Democrática tiene más protagonismo en el comando de Boric que respecto a otros partidos de Apruebo Dignidad? Un ejemplo: el rol de Giorgio Jackson.

Sí, claramente tienen un protagonismo importante. Fueron ellos quienes partieron con esta candidatura presidencial. Todos los que estamos en el comité político hemos planteado la necesidad de darle más protagonismo a ese espacio de decisión política. Que los equipos del comando no sean equipos sólo para reunirse en función de establecer medidas de trabajo prácticas, sino que también en relación a ir haciendo definiciones políticas. Creo que eso se ha ido perfeccionando y lo vamos a seguir perfeccionando.


-Diego Pardow, jefe de campaña de Boric, se definió en una entrevista como “socialdemócrata”. ¿Eso a ustedes les acomoda?

-Él puede tener una opinión como la que quiera. Él es el director de Espacio Público, que es una institución, un centro de estudio, un espacio de desarrollo de pensamiento. Pero yo espero que esa determinación personal de esta persona en particular, no sea un condicionante para el desarrollo de lo que el programa va a definir finalmente en un proceso colectivo que incorpore toda la fuerza política de los que estamos ahí. Él podrá tener la posición política que quiera. Si quiere apoyar esta candidatura presidencial con esa condición política, está bien que lo haga. Mientras esté del lado de los socialdemócratas anti neoliberales, yo creo que está todo bien.

-¿Cuáles son los temas prioritarios para el PC en el programa de Boric?

-Estamos dando esa discusión en este momento e incorporando nuestros puntos. Nuestro programa de gobierno hacía referencia a elementos necesarios como, por ejemplo, el empezar a implementar un nuevo modelo de desarrollo por la vía de la nacionalización de los recursos naturales. Nosotros creemos que es necesario la recuperación de los recursos naturales, darle valor agregado a esto y de ahí ir migrando del sistema extractivista a un sistema distinto desde el punto de vista del desarrollo de la producción. 

Hemos planteado la necesidad de terminar con las AFP, hemos puesto los temas de género, un sistema de cuidado, que también fue un tema central dentro de nuestra discusión programática. El establecer una labor remunerada que reconozca la labores de cuidado de las mujeres, en particular y muchos otros. El tema de Derechos Humanos también. La reparación, la justicia, la verdad son puntos que para nosotros deben estar incorporados en un programa de gobierno, incluidos en eso la reparación, la verdad, la justicia de aquellas víctimas de la Revuelta popular en Chile.

-Usted y Camila Vallejo han presionado al Senado por proyectos que están trabados, como las 40 horas o el indulto general. ¿Cómo analiza usted el rol de la Cámara Alta?

-Nosotros hemos sido muy críticos y críticas del rol que ha tenido el Senado como institución, y no sólo en los últimos años, sino que en realidad siempre. La existencia de dos cámaras era algo que, yo por lo menos, no entiendo.

Cada vez que se quiere iniciar la tramitación de un proyecto de ley en el Senado, que es una cámara revisora, muchas veces se retrasa por años, incluso hay proyectos de ley que se dejan dormir y que se archivan. Archivar un proyecto es como echarlo en un pozo negro, donde ya no tiene movilidad, a menos de que se vuelva a votar la necesidad de su desarchivo. Para qué decir con las cuarenta horas que lleva dos años en la Comisión de Trabajo sin que se quiera poner en tabla. Entonces, la verdad es que yo encuentro que los últimos años el Senado se ha transformado en una cortapisa de los cambios. Y me parece bien negativo que así sea.

-¿La misión de ustedes en esta elección es tener presencia en el Senado?

-Nunca la hemos tenido, si llegar al Senado es muy difícil. Quiero recordar que los períodos de los senadores son de 8 años, lo cual ya me parece excesivo. Pero, además de eso, es un lugar que se ha transformado como en una suerte de Olimpo dentro de la propia institucionalidad que es inalcanzable. En eso también existe un distanciamiento con la ciudadanía, con la propia Cámara, pero nosotros nos hemos dispuesto a disputar espacios ahí.

-Los partidos de la ex Concertación tienen mayoría en el Senado ¿Considera que el Senado es conservador a pesar de eso?

-Yo creo que el Senado es uno de los vestigios que va quedando del tipo de sociedad que se construyó durante la transición. Recordemos que Augusto Pinochet, el dictador, el asesino, fue senador vitalicio, fue el senador designado. No hay nada más representativo de lo que es el Senado que recordar la figura de Augusto Pinochet como senador vitalicio. Sigue siendo un vestigio de resistencia de aquellos que quieren mantener un país en condiciones de hacer cambios en la medida de lo posible.

“Después de todo el momento histórico y político que Chile está viviendo, me parecería muy lamentable tener que llegar a la opción del mal menor y a que gobierne el partido de la medida de lo posible; me refiero a la Democracia Cristiana”. 

-En una eventual segunda vuelta entre Sichel y Provoste, ¿le entregarían su apoyo al conglomerado de la ex Concertación?

-Yo voy a decir algo muy honesto, que puede ser incluso políticamente incorrecto. Después de todo el momento histórico y político que Chile está viviendo, me parecería muy lamentable tener que llegar a la opción del mal menor y a que gobierne el partido de la medida de lo posible; me refiero a la Democracia Cristiana. 

Esa es una sensación que comparten muchas personas en Chile y por eso es que vamos a hacer todo el esfuerzo porque gane Gabriel. Si eso no es así, bueno, tendremos que analizar en su momento cuáles son las condiciones para poder apoyar una candidatura que claramente no aspira a lo mismo que nosotros, que es hacer modificaciones estructurales del modelo, sino que más bien aspira a una administración muy similar a lo que han sido los últimos 30 años que el pueblo de Chile rechazó.

-Este jueves se reabrió el debate sobre los dos tercios en la Convención. El PC ha sido opositor a esta norma, mientras que el Frente Amplio ha optado por mantenerla. ¿Cual es su postura actual?

-En eso nuestros convencionales han sido extremadamente claros. Planteando la necesidad de que sea la Convención la que se dote de su propio reglamento. Se han hecho esfuerzos importantísimos durante esta última semana para poder lograr resolver eso. Se han propuesto los plebiscitos dirimentes, la consulta indígena, que también es un elemento que ha sido parte de la discusión y que es parte del Convenio 169 de la OIT por lo demás, no es algo que se les está ocurriendo ahora a los convencionales.

Nosotros hemos sido muy claros en la necesidad de discutirlo. Si se pierde, bueno, se perderá y los que quieran mantener los dos tercios se tendrán que pronunciar al respecto. Pero la posibilidad concreta de disminuir el quórum para que, por ejemplo, definiciones políticas tan relevantes como la nacionalización de los recursos naturales y otros temas que probablemente van a tener que ser parte de la discusión de la Convención Constitucional, tengan realmente la posibilidad de ser aprobados. De lo contrario, el tercio de veto que se podría generar, no va a permitir que estos avances finalmente se den.

-¿Ustedes insistirán, por ejemplo, en cambiar eso con un proyecto en el Congreso?

-Es un debate que estamos hoy dispuestos a dar en la medida que la Convención Constitucional lo resuelva. Porque también creemos que el Parlamento tiene que dotar de toda la autonomía necesaria a la Convención Constitucional para su funcionamiento y su desarrollo. Por eso es que a mí no me parecería una locura que fuera la propia Convención la que fijara su quórum interno. Creo que eso es lo que le da realmente el poder constituyente originario que siempre defendimos de un proceso como este. Que tiene que ver con que la Convención tenga grados de autonomía y no delegar permanentemente al Congreso Nacional ese tipo de definiciones.

-Usted lleva dos períodos como diputada. ¿Por qué un tercer periodo?

-Cuando tomamos la decisión de ir a la reelección fue en la línea de que este iba a ser mi último periodo. Considerando que yo fui parte de las activistas y participe de la necesidad de poner límite a la reelección en un máximo de 3 períodos. La razón para tomar esta decisión tiene que ver con la necesidad de dar continuidad al trabajo que iniciamos. 

Hay muchos proyectos de ley que están en el Senado, que hemos tenido muchas dificultades para su tramitación y creemos que tienen que ser ley. Yo no me podría ir tranquila del Parlamento sin habérmela jugado hasta el último momento para que, por ejemplo, el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia sea ley. O establecer las 40 horas laborales. Además, estamos trabajando por disputar un gobierno, y estamos convencidos de que la propuesta que encabeza Boric debe ser antineoliberal. Para eso se requiere de un parlamento dispuesto a aquello. Tenemos que estar ahí para que eso ocurra. 


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