“Me llamó para interceder por una autopista concesionada”: El pasado de Sichel como alto ejecutivo de una empresa de lobby

“Jamás he hecho lobby” ha dicho insistentemente el candidato presidencial de la centro derecha, Sebastián Sichel. Sin embargo, entre los años 2011 y 2018, trabajó en dos empresas que tienen registro en la plataforma de la Ley de Lobby. Gabriel Alemparte, ex jefe de gabinete del MOP en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, asegura que recibió dos llamados de Sichel en el año 2014 para mediar a favor de una empresa de autopista. “No me pidió absolutamente nada ilegal”, advierte el abogado.

“Sebastián, tú has tenido relación con empresas y empresarios poderosos. Entiendo incluso que en algún periodo de su vida profesional hizo lobby por ese mundo” 

Así partió la pregunta que la candidata presidencial por Nuevo Pacto Social, Yasna Provoste, hizo al abanderado de Chile Podemos Más, Sebastián Sichel, en el debate del miércoles 22 de Septiembre por CNN-CHV. La senadora siguió su intervención citando palabras del Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, relacionadas a las grandes fortunas, todo para preguntarle al ex presidente de Banco Estado si está a favor o en contra del impuesto a los súper ricos. 

La respuesta de Sichel, en tanto, fue tajante. “Primero, no voy a dejar pasar algo, senadora. He trabajado mucho en el sector privado, desde los 14 años trabajo”. Y tras enumerar una serie de labores en su vida, el candidato de la centro derecha aseguró: “jamás he hecho lobby”. 

En ese momento, la senadora Provoste lo interrumpió y exhibiendo una hoja le replicó: “¿Ah no? lo dice Wikipedia”. Pero Sichel siguió firme en su negativa, descalificando la fuente de información de su contrincante. “Increíble que Wikipedia sea una fuente confiable para una senadora. Pero bueno, lo pudo haber escrito alguien de su comando”, sugirió. 

Lo cierto es que Sebastián Sichel sí trabajó en una empresa que está en el Registro Público de Lobbistas. Se trata de Burson Marsteller Comunicaciones Ltda, empresa internacional de relaciones públicas, gestión de crisis y publicidad con presencia en 110 países. 

“Chile no resiste dos presidentes mentirosos seguidos. No sólo importa lo que hizo Sichel en el pasado, sino que además lo negó, lo que agrava la falta. Es indesmentible”, dice una declaración del comando de la candidata presidencial, Yasna Provoste.

El actual abanderado oficialista fue Director de Asuntos Públicos de esta empresa entre los años 2011 y 2013, a cargo de la “gestión de asuntos legislativos y la comunicación estratégica entre los sectores industriales y las comunidades locales”. Así lo cuenta el propio Sichel en su perfil profesional de LinkedIn. 

De todas formas, el lobby que es una práctica para influir en decisiones públicas, no es ilegal. Es en ese contexto que tras el debate presidencial, el equipo de campaña de Yasna Provoste insistió en su emplazamiento hacia Sichel. En una declaración enviada a este medio, sentencian: “Chile no resiste dos presidentes mentirosos seguidos. No sólo importa lo que hizo Sichel en el pasado, sino que además lo negó, lo que agrava la falta. Es indesmentible”. 

Además, el comando de Provoste señala que mientras Sichel se mantuvo en Burson Marsteller, “fue responsable del manejo de crisis en temas regulatorios y económicos para diferentes clientes de esta agencia y trabajó con empresas como Equifax, Autopista Central, Principal”. 

“Me pidió recibir a un ejecutivo de la autopista”

Sebastián Sichel y Gabriel Alemparte se conocieron en el año 2003, cuando ambos abogados militaban en las Juventudes de la Democracia Cristiana. Años más tarde, trabajaron juntos en el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) en el primer gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet. Sichel fue subdirector de Sernatur entre el 2006 y 2008, mientras que Alemparte estuvo por unos meses como funcionario de una de las subdirecciones del organismo. 

Ya por el año 2008 comenzaron a alejarse por diferencias políticas. Seis años más tarde, en el 2014, Sichel y Alemparte retomaron el contacto. 

En ese año, Gabriel Alemparte comenzó a trabajar como jefe de gabinete del Ministerio de Obras Públicas, cuando la cartera era comandada por el entonces ministro Alberto Undurraga (DC) Ahí fue cuando Sichel lo llamó dos veces. “En el ejercicio de mi cargo, como jefe de gabinete del MOP, me llamó en dos oportunidades para interceder por una autopista concesionada”, cuenta Alemparte a The Clinic. 

La primera llamada que hizo el candidato presidencial de Chile Podemos Más a Alemparte fue para presentarse: le comentó que estaba realizando lobby legislativo a favor de Autopista Central.  

En la segunda llamada, el actual candidato oficialista le pidió recibir a un funcionario de la dirección jurídica de Autopista Central para analizar un recurso de reposición presentado por la empresa. 

“No me pidió absolutamente nada ilegal, no me pidió nada que no se pudiera hacer, no me pidió nada extraño. Solamente me pidió recibir a uno de estos ejecutivos de la autopista, cosa que hice tal como recibí a mucha gente durante mis cuatro años como jefe de gabinete”, recalca Gabriel Alemparte. 

El abogado, quien hasta el año pasado prestó servicios para la empresa de lobby Imaginacción y que actualmente ejerce la profesión en el bufete Alemparte&Villanueva, se manifiesta sorprendido que Sichel niegue haber realizado lobby. “Me parece extraño. No me parece correcto de parte de un candidato presidencial obviar algo que él realizó tanto en Burson Marsteller, como en su propia empresa, Paréntesis Estrategia”, dice el jurista. 

Fuentes que coincidieron con el abanderado oficialista en Burson Marsteller, cuentan que el principal cliente a la cual Sichel dedicaba buena parte de sus energías era a la empresa Equifax, mientras se tramitaba en el Congreso la llamada “Ley Dicom”, donde se reguló el uso de información personal ante las instituciones financieras. Entre otras cosas, la normativa estableció que se debe eliminar del registro de deudores a las personas que saldaron sus deudas, con un plazo máximo de 72 horas, como también la prohibición de comunicar al registro de deudores a quienes mantuvieran deudas o hayan repactado precisamente con las empresas de autopistas.

“(Esta ley) viene a devolver la dignidad a los consumidores que aunque tengan deudas, no pierden sus derechos (…) estar en DICOM es una gran carga pues se le cierran las puertas al crédito, al trabajo, a la salud u otros servicios”, comentó el entonces director del Sernac, Juan Peribonio, una vez que la ley entró en vigencia en el año 2012.

“No me pidió absolutamente nada ilegal, no me pidió nada que no se pudiera hacer, no me pidió nada extraño. Solamente me pidió recibir a uno de estos ejecutivos de la autopista”, asegura Gabriel Alemparte.

En Paréntesis Estrategia, en tanto, Sichel estuvo desde el 2013 hasta el 2018 en calidad de “Socio Director”, empresa que también figura en el Registro de Lobby por una audiencia entre Felipe Venegas Pozo, Gestor de Intereses de la compañía, junto al entonces ministro de Minería, Baldo Prokurica. En ese año, sin embargo, asumió el cargo de Vicepresidente de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), donde alcanzó a estar un año, para luego ser Ministro de Desarrollo Social del segundo Gobierno de Sebastián Piñera. 

¿Asuntos Públicos o lobby de frentón?

Un día después del debate presidencial en CNN-CHV, Sebastián Sichel explicó su cargo en la empresa de lobby. “Fui director de Asuntos Públicos de Burson Marsteller, nunca he dicho que no”, dijo el pasado jueves 23 de Septiembre el abanderado de Chile Podemos Más en una actividad con juntas de vecinos de Ñuñoa. 

Lo que pasa es que no distinguir la diferencia entre asuntos públicos y lobby es un poco peligroso, sobre todo no entender que tenemos un registro de lobby. Entonces yo desafío a cualquiera que encuentre una reunión de lobby en que haya participado, y no hay ninguna”, agregó el ex ministro de Desarrollo Social. 

Efectivamente, no es posible encontrar registro alguno sobre las reuniones de Sichel cuando era director de Asuntos Públicos en la empresa Burson Marsteller: su cargo lo mantuvo hasta el año 2013, cuando aún no regía la Ley de Lobby en Chile, la que entró en vigencia un año después. 

Según la presidenta del Consejo para la Transparencia (CPLT), Gloria De La Fuente, “el lobby es aquella actividad o gestión remunerada ejercida por personas naturales o jurídicas, y que tiene por objeto promover, defender o representar cualquier interés particular”. Esto, con la finalidad de influir en las decisiones de las autoridades. 

“Me parece que es necesario y adecuado transparentar todas aquellas cosas que eventualmente pueden constituir un conflicto de interés para las autoridades con sus actividades pasadas”, dice Gloria de la Fuente, presidenta del CPLT.

Sobre el caso particular de Sebastián Sichel, De La Fuente comenta que “esta actividad él (Sichel) la realizó antes de que existiera una normativa, entonces no hay un registro. Lo que uno supone es que cuando se es director de Asuntos Públicos en una empresa que hace esta gestión o actividad (lobby), es alguien que está en ese ejercicio. O sea, está buscando incidir, pagado por otras empresas, en la toma de decisiones de la autoridad”, agrega. 

A juicio de Valeria Lübbert, abogada y directora de Democracia y Anticorrupción de Espacio Público, el lobby es una práctica generalmente cuestionada. “Tiene un desprestigio social porque se tiende a confundir, equivocadamente, con prácticas de corrupción. Y justamente cuando no está regulado, el lobby se confunde con el tráfico de influencias, con espacios de corrupción o soborno”, comenta Lübbert. 

La abogada agrega que el lobby es una actividad legítima para incidir en la toma de decisiones. “En la medida de que el lobby no está vinculado a una práctica de corrupción, como tráfico de influencias o soborno a las autoridades para que adopten decisiones, el lobby no tiene nada de malo”. 

De todas formas, para Gloria de la Fuente es fundamental que los candidatos a la presidencia, sean transparentes con la ciudadanía. “Me parece que es necesario y adecuado transparentar todas aquellas cosas que eventualmente pueden constituir un conflicto de interés para las autoridades con sus actividades pasadas”. 

“En la medida de que el lobby no está vinculado a una práctica de corrupción, como tráfico de influencias o soborno a las autoridades para que adopten decisiones, el lobby no tiene nada de malo”, señalan desde Espacio Público.

Contactado el comando de campaña de Sebastián Sichel, evitaron referirse a este artículo, arguyendo que prontamente emitirán una declaración al respecto. Sin embargo, fuentes del equipo del candidato presidencial, insisten en que Sichel en la empresa Burson Marsteller, sólo realizaba “informes de análisis regulatorio, o de escenarios puntuales en el ejercicio de su profesión”.

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