Rodrigo Mayorga es historiador

Agencia Uno

Columna de Rodrigo Mayorga: In memoriam de la política chilena 2021

Cada año mueren millones de personas alrededor del mundo y decenas de miles en nuestro país. De la misma forma, todos los años fallecen numerosas carreras políticas (individuales y colectivas) en Chile. Por eso, para despedir el año que se va, hoy conmemoramos a estas últimas.

KARINA OLIVA

Oliva iba a ser la sorpresa política del 2021: joven, de izquierda, no de “los mismos de siempre” y camino a convertirse en la primera gobernadora de la Región Metropolitana. Pero se le ocurrió juntarse a bailar Aserejé con Pablo “todo lo que toco lo destruyo” Maltés y ahí quedó su carrera por la gobernación. Lo intentó de nuevo con el Senado; otra vez su futuro se veía luminoso pero se hizo público un escándalo por boletas infladas para obtener reembolsos indebidos del SERVEL y el resto fue historia. Hoy, organiza completadas bailables para pagar sus deudas de campaña (amable recomendación: no baile el Aserejé en esos eventos, ex candidata).

CATHY BARRIGA

En algún momento se dijo que sería la carta presidencial de Chile Vamos y, si bien eso ya estaba descartado a inicios del 2021, su reelección como alcaldesa de Maipú se veía auspiciosa. Pero, al igual que el reencuentro del Team Mekano, todo sonaba mejor de cómo terminó siendo, pues Barriga solo obtuvo un 22,4% y debió dejar el sillón edilicio. Y la historia no acabó ahí: intentos de secuestro de yeguas, querellas millonarias, acusaciones a la CADEM por haberla perjudicado y bodegas llenas de peluches sospechosamente parecidos a Pikachu de Pokemon formaron parte de esta verdadera telenovela de las 2 de la tarde. Hoy, no tenemos idea que fue de Barriga, aunque asumimos que estará siendo velada por sus fieles ositos de felpa, los que también quedaron sin pega una vez terminado el mandato de su dueña.

Oliva iba a ser la sorpresa política del 2021: joven, de izquierda, no de “los mismos de siempre” y camino a convertirse en la primera gobernadora de la Región Metropolitana. Pero se le ocurrió juntarse a bailar Aserejé con Pablo “todo lo que toco lo destruyo” Maltés y ahí quedó su carrera por la gobernación.

FRANCO PARISI

Parisi partió el 2021 siendo solo un ex candidato recordado por haber presentado boletas de calzoncillos como gasto electoral. Pero a medida que avanzó el año eso cambió: fue tildado de estafador piramidal, Papito Corazón, y candidato por Zoom, primero, para luego ser ovacionado como “genio político” al salir tercero en la presidencial sin pisar Chile ni votar por él mismo. Parisi se puso ambicioso y quiso presentarse como dueño del live que iba a definir la segunda vuelta, pero se picó con Boric y terminó echando su discurso antipolítico por la borda con un apoyo a Kast que terminó evidenciando que no tenía capacidad de endosar sus votos. Al final, Bad Boys terminó con menos rating que “Café Cargado” de Checho Hirane y Parisi, sin siquiera poder reembolsar boletas de calzoncillos, porque el trámite es presencial.

LA LISTA DEL PUEBLO

La gran sorpresa de la elección de convencionales, la Lista del Pueblo parecía ser ejemplo de cómo hacer una política distinta desde el mundo independiente.

(Narrador: It was not).

Lo que vino después de la elección de mayo fue como una maratón de House of Cards: el grupo perdiendo más miembros que el Partido Republicano, peleas y divisiones internas, la aparición de una Lista del Pueblo Marca Registrada y escándalos que incluyeron un cáncer falso y un notario revivido entre los muertos. ¿Dije House of Cards? Quise decir La Casa de los Dibujos.

COLECTIVOS DE CENTRO

Todos asumimos que esos colectivos de centro formados por ex ministras DC habían nacido muertos. Es que ni para bautizarlos se esforzaron: “Comunidad en Movimiento” y “Progresismo con Progreso” parecían nombres de equipos de las alianzas escolares (y de esos formados por los estudiantes chatos a quienes no los dejaron faltar ese día al colegio). Aún así, ambos colectivos tuvieron la oportunidad de brillar este año: Progresismo con Progreso llevando una lista de convencionales y Comunidad en Movimiento llamando a votar nulo en la segunda vuelta. ¿Sus resultados? Cero convencional y menos votos nulos en segunda vuelta que el total de Artés en la primera. No más preguntas, su señoría.

CHILE PODEMOS PLUS

Esta coalición venía de capa caída hace rato, pero el 2021 no vieron una: para las elecciones de convencionales los Republicanos le colaron candidatos a última hora (e igual les fue pésimo) y en las de gobernadores salieron cuartos (y dejaron a Catalina Parot haciendo las mismas completadas bailables que Oliva para pagar sus deudas de campaña). Quisieron renovarse con un nuevo nombre robado a una plataforma de streaming y un candidato independiente que rechazaba politizar la política, ¿y cuál fue el resultado? Otro cuarto lugar, (casi) toda la coalición agitando banderitas con la K en segunda vuelta, una derrota más y, como si no fuera poco, todos peleados con todos. Dicen que están evaluando seriamente una nueva estrategia (probablemente cambiarse el nombre a Chile Podemos Flix o Chile Vamozon Prime).

Todos asumimos que esos colectivos de centro formados por ex ministras DC habían nacido muertos. Es que ni para bautizarlos se esforzaron: “Comunidad en Movimiento” y “Progresismo con Progreso” parecían nombres de equipos de las alianzas escolares.

LA POPULARIDAD DE PAMELA JILES

Ustedes eran muy jóvenes, pero antiguamente (allá por abril) la diputada Pamela Jiles era tan popular que se daba el lujo de proponer bajar su candidatura presidencial si el gobierno apoyaba su proyecto del tercer retiro. Su capital político era altísimo en esos días, pero Jiles se jugó el todo o nada apoyando la candidatura a gobernador de su pareja Pablo “sí, todo lo que tocó lo destruyo” Maltés (peor candidato a cualquier cosa desde Tomás JocelynHolt) y, como tantas otras veces en la historia, elegir el amor no fue la mejor opción. Jiles fue reelecta como diputada, pero ya no tiene nada de la relevancia de esos días y, de su ejército de nietitos, no le quedaron ni los que eran fans de Naruto.

EL PROGRESISMO DE DESBORDES

En el último tiempo Mario Desbordes parecía representar una derecha distinta, abierta, dialogante o, como él la llamaba, “social”. Pero llegó la segunda vuelta, y todo se derrumbó: Desbordes no solo se convirtió en cuasi-generalísimo de la campaña de José Antonio Kast sino que, cuando esta concluyó, enfocó sus dardos en todos quienes no lo habían apoyado (Briones) o lo habían apoyado poco (Sichel y Lavín) o le habían tratado de Guatón de Gasco (Cubillos). En el proceso, cualquier atisbo de progresismo que hubiera mostrado se le cayó, así que si alguien lo encuentra se lo mandan a la casa de Kast porfa, que es donde parece que se está quedando en estos días.

EL CONSERVADURISMO DE CUBILLOS

Marcela Cubillos se hizo famosa como parlamentaria que votaba en contra de todo proyecto con olor a progresismo, luego como la Ministra que usó el MINEDUC para dar la batalla cultural contra la izquierda y, finalmente, como la lideresa del Rechazo fuera y luego dentro de la Convención. Pero entonces, algo ocurrió: Cubillos empezó a desmentir las fake news que diputados como Diego “Imprime esto” Schalper lanzaban contra la Convención, fue de las pocas que desde la derecha criticaron a José Antonio Kast en primera vuelta, e incluso se permitió atisbos de feminismos defendiendo a Irina Karamanos, Ximena Fuentes e incluso la paridad. Y no, no sabemos qué fue lo que pasó, si el encuentro con convencionales que no venían de los círculos del poder provocó algo en ella, el avance de la derecha radical la hizo cuestionarse sus principios, si le están echando algún químico al agua del Ex Congreso otal vez murió sin que lo supiéramos y, cual Paul McCartney, fue reemplazada por la Marcela Cubillos de alguna otra parte del multiverso. Sea lo que sea, no importa: felices te damos la bienvenida, Marcela Cubillos de Tierra-2.

EL FANTASMA DE CHILEZUELA

En 2017, el fantasma de Chilezuela le permitió a Piñera ganar la segunda vuelta con facilidad (aunque el hecho de que Guillier como candidato se viera más desganado que Joaquín Lavín Jr en el Congreso también contribuyó). Cuatro años después, el discurso “Vota por mí o seremos Chilezuela” resurgió, pero esta vez estábamos mejor preparados como ciudadanía, peleamos contra el terror con información y educación y el fantasma no tuvo el mismo efecto. Así que descansa en paz, fantasma de Chilezuela, porque esperamos que el 2021 se vaya bien lejos y te lleve consigo para no saber más de ti (además que no llevas ni un mes muerto y los creativos del terror ya te reemplazaron por otro: Chilentina. ¿La ingratitud de algunos, no?).

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