Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Cosecha Propia

20 de Abril de 2022

Lo que nos hace superpoderosos: Mónica Rubio y su defensa de la creatividad humana

Mónica Rubio habla acerca de la curiosidad

"La curiosidad es fundamental para investigar, para hacer innovaciones y para mirar el mundo que nos rodea de una manera más abierta y recibir las señales que el entorno a uno le entrega", dice a The Clinic la astrónoma y Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021 quien expondrá el próximo 22 de abril en el Festival Puerto de Ideas de Antofagasta.

Por

“Curiosidad es el impulso humano que lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América”.

José María Eça de Queirós, novelista portugués.

La curiosidad es algo que mueve a la astrónoma Mónica Rubio. Es algo que la deja maravillada. Como se maravilló, cuando niña, al mirar el cielo en el campo. “Recuerdo que veía tantas estrellas en el verano, que veía la Vía Láctea de manera espectacular y que desde que tomé consciencia de que estaba ahí empecé a hacerme preguntas. A sentir curiosidad”, recuerda.

“¿Qué son esos puntitos luminosos? ¿En qué consisten?” Fueron solo algunas de las tantas preguntas que le surgieron. Indagaciones determinantes en su decisión por estudiar Astronomía, por haber pasado más de 700 noches en los observatorios en Chile, además de los telescopios espaciales Hubble y Herschel, y SOFIA de la NASA.

Su curiosidad la llevó a descubrir cómo galaxias enanas forman sus nuevas estrellas, un logro publicado en la prestigiosa revista Nature y difundido intensamente en la prensa internacional. Y, por supuesto, a obtener, en 2021, el Premio Nacional de Ciencias Exactas.

Por eso, no es de extrañar que Mónica Rubio sea una de las invitadas -junto a la bióloga Ana María Lennon; a la maestra en periodismo Angela Posada; a la experta en Conservación y Desarrollo Tropical Brigitte Baptiste y a la doctora en Biología Celular Carolina Torrealba- del conversatorio “El superpoder de la curiosidad femenina”, que se llevará a cabo el próximo 22 de abril en el Festival Puerto de Ideas de Antofagasta.

Mónica Rubio.

Sin embargo, aunque destaca la capacidad creativa de las mujeres, Mónica Rubio hace énfasis en que “el súperpoder de la curiosidad es algo inherente al ser humano. Creo que especialmente los niños y niñas nacen con esa curiosidad innata por conocer su alrededor y esa curiosidad se va perdiendo, a lo largo de la vida por distintas razones”. “Si hay una característica que los científicos y las científicas tienen es mantener viva la curiosidad. La curiosidad es fundamental para investigar, para hacer innovaciones y para mirar el mundo que nos rodea de una manera más abierta y recibir las señales que el entorno a uno le entrega”, agrega.

-Sin embargo, ¿cómo se puede mantener vivo ese nivel de curiosidad con el paso del tiempo, cuando una serie de estudios han comprobado que ya a los ocho años las niñas empiezan a creer que no son buenas para las matemáticas por ciertos estigmas que hay en la sociedad?

Efectivamente la curiosidad es algo que lo traen todos los niños y creo que se va perdiendo y en particular se van adoptando ciertos paradigmas culturales que se transmiten a través de la sociedad, a través del colegio, que diferencia los, entre comillas, roles femeninos de los masculinos.

Su curiosidad la llevó a descubrir cómo galaxias enanas forman sus nuevas estrellas, un logro publicado en la prestigiosa revista Nature y difundido intensamente en la prensa internacional. Y, por supuesto, a obtener, en 2021, el Premio Nacional de Ciencias Exactas.

Pero Mónica Rubio cree que sí es posible mantener viva esa curiosidad. Y lo ejemplifica con su historia personal: tiene dos hijos hombres y una hija. “Y cuando quería comprarles regalos, yo estaba completamente en contra de esa separación de los juguetes y juegos. Así que mi hija jugó con legos, leyó los mismos libros que mis hijos varones y esta fue una actitud consciente de no tomar esas cosas que se dan, así como por hecho, de que las niñitas tienen que jugar de una cierta manera, o dedicarse a ciertas áreas”.

Estar atenta a esas señales, comenta la astrónoma, la hizo “buscar mitigar y terminar con estos estereotipos que la sociedad les impone a los niños desde tan chiquititos”.

Pero, además, Mónica Rubio reconoce que tuvo el privilegio de tener esa visión de la sociedad. Es que su madre fue a la universidad entre los años 1935 y 1940, se recibió como profesora del Estado en las materias de Ciencias Sociales y Educación Cívica y, por lo mismo, siempre trabajó, al igual que su esposo ingeniero, e inculcó la importancia de estudiar y laborar a todos sus hijos.

“Ellos nos decían que teníamos que desarrollar al máximo nuestras capacidades y nuestros talentos, independiente de lo que fuera y que ellos nos apoyarían en todo lo que nosotros emprendiéramos. Para mi madre, en particular, era muy importante que hiciéramos lo que nos gustaba y lo que nos apasionaba, algo que no era tan habitual”, recuerda.  “De hecho, cuando yo dije que me interesa el cielo y que me gustaban las estrellas, mi madre fue la primera en encontrar un anuncio de una asociación de aficionados de astronomía que daba curso y preguntarme si yo quería inscribirme. ¡Y me inscribieron! Fue así que empecé, en primero medio a ir los días sábados a mirar el cielo con el grupo de aficionados”, agrega.

Una impronta distinta

A pesar de que muchas veces la curiosidad de las mujeres por el área de las Ciencias Exactas se diluye por los estereotipos de género, Mónica Rubio destaca que en Chile “hemos ido avanzando”. “Quizás no al ritmo que uno quisiera ni la velocidad que uno quisiera. Pero, aunque somos pocas las mujeres que hacen Astronomía en Chile, y eso tiene que ir aumentando, por otro lado, el número de estudiantes que quieren seguir Astronomía actualmente es mitad y mitad”, cuenta.

-Recuerdo que hace un tiempo entrevisté a la astrónoma Teresa Paneque para The Clinic y ella me decía que antes, pensaba que nunca había sentido discriminación por ser mujer. Hasta que empezó a dimensionar que no había tenido tantas profesoras mujeres, o que era poco común que los estudiantes eligieran a una profesora guía.

Bueno, en la promoción de Teresa Paneque había otra Teresa: Teresa Valdivia, que está también haciendo su doctorado actualmente en Alemania. Ella fue mi estudiante del Magíster y yo he tenido la fortuna de que la mayor parte de todas las estudiantes que yo he tenido que dirigir son mujeres. En el Magister no he dirigido ningún estudiante hombre desde el año 2005. ¿Qué nos dice esto? Que el hecho de que uno esté ahí, que uno esté disponible para guiar también atrae a las mujeres y les da la posibilidad de decir: “Ah, bueno, no solamente los hombres están haciendo esta actividad”.

 “De hecho, cuando yo dije que me interesa el cielo y que me gustaban las estrellas, mi madre fue la primera en encontrar un anuncio de una asociación de aficionados de astronomía que daba curso y preguntarme si yo quería inscribirme. ¡Y me inscribieron! Fue así que empecé, en primero medio a ir los días sábados a mirar el cielo con el grupo de aficionados”, agrega.

-Y en el camino del conocimiento y la creatividad, no se puede dejar de lado a la mitad de la humanidad…

-Exacto. Bueno, yo soy una convencida de que el talento y las capacidades no tienen género. Por lo tanto, yo estoy en una campaña para incentivar a las niñas y a las jóvenes mujeres de que, si tienen talento y tienen capacidades, hagan lo que a ellas les guste, que no se dejen influir por los cánones tradicionales ni la cultura de la sociedad porque vivimos en una sociedad que se ha desarrollado en forma muy, muy machista. En ese sentido, tenemos que trabajar mucho en invitar y dar confianza a las niñas y a las mujeres que se dediquen a áreas como la Astronomía u otras áreas de la ciencia porque el talento y las capacidades no dependen de que sean mujeres o que sean hombres.

“Lo que sí, creo que las mujeres tenemos una gran creatividad. Creo que somos muy, muy innovativas: nos la ingeniamos para hacer una serie de triquiñuelas y bypass de los caminos tradicionales para lograr hacer nuestra tarea y nuestra profesión de la mejor manera”, añade Mónica Rubio.

En su caso particular, ella quería ser madre desde joven y sabía que eso significaba disminuir durante un tiempo su dedicación a su carrera. “Eso es algo muy íntimo, cada mujer decide al respecto, pero bueno, yo quería ser mamá y me dije: ‘tengo una ventana biológica en la cual esto lo puedo hacer y después, bueno, me pondré los zapatos de clavo y correré más fuerte… Porque para ser profesional tenía todo el resto de la vida, pero para ser mamá solamente tenía una ventana biológica. Así que yo creo que ahí una se las ingenia, para lograr las cosas que a cada mujer y cada persona define que son sus prioridades en la vida”.

-Demás está decir que usted logró ambas cosas…

-Jaja, sí, efectivamente, jaja, logré ambas, incluso con un mismo marido hasta ahora jaja así que no me puedo sentir menos que contenta al respecto.  

***

Además de haber sido directora de la Sociedad Chilena de Astronomía entre 2019 y 2021, Mónica Rubio se convirtió el año pasado en la primera astrónoma chilena en presidir una División de la Unión Astronómica Internacional. En específico, la H, sobre “Medio Interestelar y Universo Local”.

Al respecto, comenta que una de las características de su trabajo profesional ha sido darse cuenta de que la ciencia es un aporte al conocimiento a nivel mundial. “Y la Astronomía siempre ha sido muy internacional. Se me abrieron puertas a niveles internacionales y yo todas esas puertas las traspasé, nunca me dejé estar o nunca me compliqué si tenía una invitación a un Congreso para mostrar los resultados de mis investigaciones. Yo siempre dije ‘sí’. Eso hizo que internacionalmente fuera muy conocida”, sostiene.

La astrónoma ha sido invitada como profesora visitante a importantes universidades como Harvard, Columbia, Arizona, Yale, Berkeley y Maryland (EE.UU.); también al Observatorio de París, la Ecole Normal Superieure y al Institute d’Astrophysique Spatial (Francia), a la U. de Bonn y al Max Planck Institute (Alemania). E integró el directorio de los observatorios internacionales ALMA, GEMINI y APEX, así como el de la revista científica europea Astronomy & Astrophysics Journal.

En el Magister no he dirigido ningún estudiante hombre desde el año 2005. ¿Qué nos dice esto? Que el hecho de que uno esté ahí, que uno esté disponible para guiar también atrae a las mujeres y les da la posibilidad de decir: “Ah, bueno, no solamente los hombres están haciendo esta actividad”.

“El hecho de estar en todos esos lugares me sirvió para establecer redes y darme cuenta de la importancia de la colaboración en esta área del conocimiento”, afirma. “Yo estoy convencida de que la ciencia es un aporte al conocimiento a nivel mundial y la colaboración es muy importante, no solamente entre pares locales, sino que también internacionales. Eso enriquece, porque son miradas de personas que vienen de otras culturas, que tienen otra manera de ver las cosas, de enfrentar la vida, tienen historias distintas, y el hecho de poder tener la oportunidad de interactuar con ellos enriquece mucho a uno”, agrega.

Impregnar la sociedad de ciencia

Hacer con que todos tengan curiosidad por la ciencia es algo fundamental para Mónica Rubio. “Cuando uno tiene la oportunidad de conversar sobre cómo los otros países han enfrentado el desarrollo, uno percibe claramente que la ciencia tiene una importancia muchísimo mayor a la que históricamente se le ha otorgado a nuestro país. Y sin duda mi ideal o lo que a mí me gustaría es ver que cada vez la ciencia como tal y el método científico impregnen todas las actividades de una administración de gobierno”.

Para ella, esto no tiene que ser visto como un gasto, sino como una inversión en la manera en que el país se puede ir desarrollando hacia adelante. “Hemos escuchado promesas de aumento del financiamiento para la ciencia, la tecnología, desde el año 2000, que yo recuerde. Pero hasta ahora eso no se ha cumplido”, sostiene.

-¿Qué ve como necesario que pase para que esto ocurra?

-Que las políticas públicas y los actores del sistema político se convenzan de la importancia de la ciencia. No basta solamente con decirlo, hay que crear, y hay que estar apoyado por la ciudadanía. Que nos convenzamos todos en el país de que requerimos de la ciencia y la tecnología para poder tener una sociedad más desarrollada, más justa y que le dé mayores oportunidades a todos nuestros ciudadanos. Yo estoy convencida de eso.

-¿Ve usted ese afán en el nuevo gobierno?

-Eso fue lo que hemos escuchado, en sus promesas. Pero el gobierno actual lleva sólo un mes y el tema de la ciencia y cómo impulsar un modelo de desarrollo en base a algo diferente aún no se ha abordado, porque hay otros temas más urgentes. Pero no pierdo la esperanza de que esto va a ser así. Creo que hay una genuina intención de cambiar esto, también creo que la ha habido antes, pero que no ha resultado. Entonces pienso que hay que seguir trabajando y seguir intentándolo, y recordarles a las autoridades la promesa que se hizo y también poder aportar en lo que uno pueda para que esa promesa se logre.

“Hemos escuchado promesas de aumento del financiamiento para la ciencia, la tecnología, desde el año 2000, que yo recuerde. Pero hasta ahora eso no se ha cumplido”, sostiene.

-¿Y en la Convención? Pienso que varios convencionales son reconocidos científicos, como Cristina Dorador…

-(Ante la pregunta, Mónica Rubio se pone seria) Sí, tengo esperanza. Pero… Hace solo unos pocos días, Cristina Dorador publicó en Twitter que estaba bastante desencantada porque no se había podido aprobar ciertas iniciativas que la comisión que ella preside había propuesto en el pleno. Eso sin duda es una señal de preocupación, porque justamente invoca esto que yo trataba de explicar, de que necesitamos una consciencia más general sobre la importancia de la ciencia para que iniciativas como la que Cristina estaba impulsando con mucho ahínco y con mucho apoyo del mundo científico sean percibidas y recogidas por el resto. Es un paralelo a lo que pasa con la sociedad también…

https://twitter.com/criordor/status/1511441001935777794
https://twitter.com/criordor/status/1511444379893964811
https://twitter.com/criordor/status/1511424211407052808

-La noto afectada por eso que ocurrió.

-Sí, yo lamenté mucho ese mensaje de Cristina porque me consta cómo ella se ha dedicado y ha trabajado en este tema. Yo he compartido con ella en otras circunstancias también, así que nos conocemos, nos queremos, nos respetamos… Me llegó muy de cerca lo que ella dijo. Y creo que sus palabras lo reflejan mejor que todos nosotros.

Para superar esos obstáculos, Mónica Rubio considera que es fundamental “que la curiosidad no se pierda”. “Es importante esa curiosidad de todos, tanto de aquellos que se dedican profesionalmente a investigar, como a que toda la sociedad reconozca como muy necesarias las labores de esos otros seres humanos curiosos que se desempeñan en ciencia, astronomía, medicina…”

-Es como reconocer que uno no debiera dejar de ser niño nunca…

-Exactamente. Es reconocer que, así como, por ejemplo, en el deporte uno puede lograr muchas cosas, a través de la investigación -o, en este caso, la Astronomía, con esas imágenes maravillosas que nos entrega el universo- podemos, a lo mejor, mantener viva esa curiosidad tan necesaria y eliminar prejuicios sobre distintas áreas del conocimiento. Poder, así, hacer algo más amigable para todas las personas y que se mantenga esa curiosidad, y que esa curiosidad, entonces, pase a ser parte del colectivo de la sociedad.

También puedes leer: Maisa Rojas, ministra de Medio Ambiente por Acuerdo de Escazú: “Tenemos que sacarnos de la cabeza el paradigma de que el cuidado del medioambiente se contrapone con el desarrollo económico”


Volver al Home

Notas relacionadas

Deja tu comentario