Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Opinión

13 de mayo de 2022

Resiliencia

La imagen muestra a Verónica Sánchez frente a una flor en el desierto

Ser resiliente es moverse sorteando obstáculos, es confiar en nuestras habilidades, es reconocer las situaciones difíciles, encontrar soluciones y dejarlas atrás, es ser como el agua y fluir por los recovecos de la vida. 

Por

Resiliencia es la capacidad de superar las adversidades que la vida nos presenta. Todos, de una manera u otra, tenemos esta capacidad, que por supuesto está muy asociada a nuestro instinto de supervivencia. Sin embargo, en mi opinión, ser resiliente es más que “sobrevivir”, ya que implica despertar esa sabiduría interna que aflora en momentos críticos y que nos hace, no solo superar dicha adversidad, sino que adaptarnos y reinventarnos.

Pensemos, por ejemplo, en los últimos años y en cómo todo eso que nos parecía sólido e inamovible no era tal. De hecho, el mundo entero se convirtió en un gran planeta de incertidumbre. La pandemia nos tomó por sorpresa, se veía lejana, como algo de “por allá” y cuando llegó con fuerza, hubo numerosos momentos de no saber qué hacer, qué esperar. Es ahí cuando la resiliencia apareció e inició un proceso de transformación. 

En febrero de 2020, mi familia y yo nos fuimos desde Sydney, Australia a vivir a Londres. Nuestro primer atisbo y choque real con lo que estaba pasando en el mundo, se produjo en la primera escala de un largo viaje a Inglaterra, en Singapur. Bajamos del avión y nos encontramos ante un ejército de funcionarios del aeropuerto con mascarillas y grandes máquinas que tomaban nuestra temperatura, era como estar en una película de ciencia ficción. Sin embargo, cuando llegamos a Londres todo parecía normal, nos olvidamos de lo vivido en Singapur y nos enfocamos en todo lo que implica un cambio de país. Siento que en muchas partes del mundo una historia parecida sucedía simultáneamente, no necesariamente con un viaje, cambio de vivienda o de país, pero con sentimientos parecidos, la gente veía las noticias, movía la cabeza y volvía a lo suyo sin mayor o nada de preocupación. 

Ser resiliente es más que “sobrevivir”, ya que implica despertar esa sabiduría interna que aflora en momentos críticos y que nos hace, no solo superar dicha adversidad, sino que adaptarnos y reinventarnos.

Por esos días, en mis redes sociales, hice una pregunta, que sin saberlo en ese momento, era muy atingente. Pregunté: ¿Qué es la resiliencia? Las respuestas se transformarían en realidad muy pronto. He aquí algunas de ellas: 

  • ser consistente y seguir adelante en tiempos desafiantes 
  • levantarse de las cenizas como un ave fénix, más fuerte que antes
  • encontrar siempre un camino para avanzar
  • enfrentar la adversidad con gracia y perseverancia
  • mantenerse firme, sin importar lo que pase y sin juzgar. 

A lo largo de estos tumultuosos años, hemos sido testigos de lo que somos capaces de hacer en circunstancias extremas. Pudimos observar de cerca la transformación de las personas alrededor, muchos perdieron sus trabajos y tuvieron que encontrar otra manera de “sobrevivir”, muchos otros vieron a sus seres queridos partir de este mundo y tuvieron que aprender sobrellevar la pérdida física, aquellos que antes no se atrevían a empezar algo nuevo, encontraron el coraje para hacerlo y así seguimos avanzando, con aciertos y errores, pues entonces, la palabra resiliencia se manifestó en cada uno de nuestros actos. 

Hace poco, aquí en Londres, fui al conocido restaurante chileno Harrison’s Coffee, a donde muchos compatriotas van a saborear un pedacito de Chile. En uno de los muros del local, tienen colgada la famosa fotografía de la bandera chilena rescatada del terremoto y tsunami del 2010, esa fotografía y la bandera me hicieron recordar esos momentos y en cómo los afrontamos, son para mí un símbolo de resiliencia. En este sentido, los seres humanos podemos recurrir a algo simbólico para inspirarnos, para darnos fuerza, aunque el verdadero poder, en realidad, viene de nuestro interior.

A lo largo de estos tumultuosos años, hemos sido testigos de lo que somos capaces de hacer en circunstancias extremas.

Si ahora mismo estás sintiendo el peso de problemas personales o laborales, te invito a que tomes un papel y un lápiz. Escribe esas situaciones, luego conéctate con tu corazón y con tu memoria y recuerda cómo resolviste eventos difíciles en el pasado, después vuelve tu atención al papel, y escribe las posibles soluciones, cuando ya tengas mayor claridad de los pasos a seguir, toma acción y acude a tu poder interior, pon en práctica la resiliencia. 

Esa fuerza interna es inherente a cada ser humano, la mayoría de nosotros somos conscientes de ella, otros no tanto, el punto es que ser resiliente es moverse sorteando obstáculos, es confiar en nuestras habilidades, es reconocer las situaciones difíciles, encontrar soluciones y dejarlas atrás, es ser como el agua y fluir por los recovecos de la vida. 

*Verónica Sánchez De Darivas es mentora y coach de Vida Espiritual. Instructora del Método Cyclopea. Escritora. Profesora de Castellano. Embajadora de Paz para el  Mahasiddha Sanctuary for Universal Peace, Lumbini, Nepal. Vive en Londres, camina, viaja y lee mucho.

También puedes leer: Columna de Verónica Sánchez: Descansa en paz


Volver al Home

Notas relacionadas

Deja tu comentario