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Política

8 de julio de 2022

«La credibilidad de la UDI está comprometida»: las tensiones estratégicas del gremialismo ante la cruzada de Macaya por una nueva Constitución (post Rechazo)

Montaje de fotos con los parlamentarios de la UDI, de izquierda a derecha: Juan Antonio Coloma Álamos, Gustavo Sanhueza, Javier Macaya, Jorge Alessandri, Juan Antonio Coloma Correa

Si bien el presidente de la UDI, Javier Macaya, lleva semanas enfatizando su compromiso por una nueva Constitución ante un eventual triunfo del Rechazo -columna de opinión en un matutino incluida-, en el partido su campaña está lejos de ser unánime: hay matices respecto del momento de presentar una propuesta alternativa a la presentada por la Convención -insumo que Chile Vamos aún no socializa ante la opinión pública- e incluso los alcances en los contenidos constitucionales. Analistas del sector sostienen que la legitimidad del bloque, en particular de una colectividad históricamente refractaria a este debate, está en juego.

Por Joaquín Abud y Felipe González

¿Hay credibilidad o no? Esta es la duda más latente a raíz de la intención declarada por Chile Vamos de continuar con el Proceso Constituyente en caso de que la opción Rechazo triunfe en el Plebiscito de Salida del 04 de septiembre. El foco de atención en la derecha recae, principalmente, en la UDI donde su presidente, el senador Javier Macaya, ha sido una de las figuras del sector más enfáticas en garantizar la voluntad de sumarse a un cambio constitucional, independiente de los designios del Referéndum, luego del histórico rechazo del partido a modificar la Carta Fundamental vigente.

Por cierto, el giro estratégico que conduce el líder del gremialismo no es unánime.

Según comenta a The Clinic el vicepresidente del partido, Gustavo Sanhueza, “el 04 de Septiembre la pregunta es si es que nos gusta o no la propuesta de nueva Constitución. Primero tenemos que responder a eso y, después, si gana el Rechazo, vendrá el momento de establecer las cosas que queremos modificar para tener una Constitución que represente a la mayoría de los chilenos”.

La idea del senador va en la línea que los partidos de la coalición establecieron hace poco más de un mes, cuando el 04 de junio se definieron por la opción Rechazo, comprometiéndose en todo caso a continuar con el Proceso Constituyente. “Chile merece una segunda oportunidad”, apuntó Macaya en su cuenta de Twitter, tras emitir el voto político del consejo nacional de su partido.

El compromiso era que posterior a ese Rechazo institucional, Chile Vamos presentaría una propuesta con contenidos alternativos a la del borrador emanado por la Convención, la que en todo caso aún no ha sido difundida. Sin embargo, fuentes del sector adelantan como una alta probabilidad de que esa propuesta sea presentada recién la próxima semana, la que, en todo caso, se limitaría a principios generales a resguardar en una eventual futura Constitución.

Con todo, el énfasis del senador Sanhueza en “las cosas que queremos modificar” de la Constitución vigente, dista de lo que el presidente de su partido ha planteado anteriormente a modo de mea culpa: “Con justa razón no nos creen que queremos cambiar la Constitución… tenemos que dar muestras de confianza”, señaló Macaya a La Tercera a propósito de las dudas del resto del arco político sobre si su sector realmente se comprometerá a un cambio constitucional en caso de que triunfe el Rechazo.

De hecho, la diferencia estratégica entre Macaya y algunas figuras de su partido comienzan a salir a flote, siendo el actual timonel gremialista uno de los dirigentes opositores que ha declarado una voluntad más aperturista al respecto.

Mientras que Sanhueza se remite a abrirse a un cambio a la actual Constitución tras una eventual victoria del Rechazo, el pasado martes 05 de Julio en CNN, Macaya adelantó que “en los próximos días y semanas vamos a estar dando cuenta de ciertos compromisos y contenido constitucional”.

Cabe recordar también que en el programa Tolerancia Cero -de la misma emisora-, el senador y uno de los fundadores de la UDI, Juan Antonio Coloma, agregó un matiz a la voluntad de Javier Macaya, asegurando que “básicamente mantendría el sistema político actual”. Una frase que complejiza la credibilidad buscada por la conducción partidaria del senador por la región de O´higgins.

Diferencias de timming: ¿Antes o después del Plebiscito?

Mientras que la intención del senador Macaya ha intentado marcar la agenda con la idea de una propuesta alternativa a la de la recién disuelta Convención, dirigentes de su partido consideran que es mejor replegarse hasta después del Plebiscito.

Consultado por The Clinic, el diputado Juan Antonio Coloma coincide en parte con lo que propuso Macaya en una columna escrita a El Mercurio el miércoles 06 de Julio, donde asegura que post Plebiscito no deben haber “ni vencedores ni vencidos”. Por el contrario, con un triunfo del Rechazo “todos habremos ganado, porque quedará subsistente el compromiso explícito de la inmensa mayoría del país por construir una nueva y buena Constitución que todos sintamos como propia”, agregó el dirigente.

Sin embargo, el diputado Coloma también tiene una diferencia estratégica con el senador. “Lo peor que uno puede hacer es empezar a proponer ideas de cosas que uno quiere o no cambiar. Partir de la base de proponer temas que queremos que se mantengan o se cambien, es precisamente contrario al proceso que tenemos que desarrollar a partir del 05 de Septiembre”, sostiene a este medio el legislador quien, además, integra la comisión política de la UDI.

Lo anterior se suma a las palabras del vicepresidente UDI, Gustavo Sanhueza, quien asegura a este medio que “en el Plebiscito de Entrada (Octubre de 2020) la ciudadanía ya dijo que no quería mantener la Constitución actual, eso es un hecho”.

A esto, el senador agrega una sugerencia, siempre a partir del 05 de Septiembre. “Lo que podemos hacer es empezar a trabajar en algunos consensos. Pero sólo después del Plebiscito de Salida debemos mostrar una propuesta de trabajo para una nueva Constitución que nos una a todos”.

Desde luego, Javier Macaya no está sólo en su cruzada.

El senador UDI por la Región de Arica, José Miguel Durana, coincide con la estrategia del jefe partidario de comenzar a dar cuenta de los cambios que se debieran hacer a la actual Constitución en caso de que triunfe el Rechazo.

“Tenemos que mostrar desde ya la voluntad de hacer cambios constitucionales. Eso parte por aprobar la propuesta de cambiar el quórum de las reformas a 4/7 (propuesta de los senadores DC Ximena Rincón y Matías Walker). Pero también tenemos que hacer un compromiso, por ejemplo, con incluir los derechos sociales que están en la propuesta de la Convención, pero con un sistema que garantice la responsabilidad fiscal”, señala Durana a The Clinic.

Desde el Congreso, con paridad y escaños reservados acotados

La otra gran duda que se presentará en caso de que gane el Rechazo en el Plebiscito de Salida -y de la que están conscientes en la UDI- , tiene que ver con el mecanismo por el cual debe continuar el Proceso Constituyente.

Para el jefe de bancada de los diputados UDI y miembro de la Comisión de Constitución de la Cámara, Jorge Alessandri, es el Congreso el que debería tomar las riendas del asunto.

“El Congreso nunca ha dejado de tener el poder constituyente. De hecho, la Comisión de Constitución ha seguido funcionando y reformando la actual Constitución, por tanto, no hay nada nuevo que inventar ahí. El Congreso va a tener que llegar a un acuerdo amplio y abrir una fórmula. En la Historia de Chile y en otros países han habido varias; comisión de expertos, congresos, mitad congresistas y mitad expertos”, sugiere el parlamentario.

Pese a que Alessandri advierte que “no es el momento de empezar a definir un mecanismo”, agrega que “más que ir a la fórmula, es que una parte grande del Congreso pueda sentar los 10 principios que debe tener una Constitución: separación de poderes, igualdad ante la ley, tribunales independientes, Banco Central autónomo, Estado Social de Derechos, asociado a la regla fiscal”.

En esto, el diputado Coloma también marca una diferencia. “Creo que el 05 de Septiembre, de ganar el Rechazo, es el gobierno el que debería liderar un nuevo mecanismo para darle continuidad al Proceso Constituyente”.

Para Gustavo Sanhueza, la fórmula a aplicar debe partir por el actual Parlamento. “Si bien es una conclusión a la que debemos llegar todas las fuerzas políticas, me gusta la idea de que sea a través del Congreso, acompañado de una comisión de expertos transversal, que se lideren los cambios constitucionales”.

En tanto, José Miguel Durana también se inclina porque sea el Poder Legislativo actual la institución que lidere el proceso, sin descartar un órgano constituyente autónomo, pero mucho más acotado que el actual.

“Creo que el Congreso debe ser el que lidere los cambios constitucionales, aunque tampoco veo de mala manera que lo haga una comisión de expertos. De hecho, tampoco descarto una nueva Convención, pero tendría que ser sin escaños reservados y donde participen las fuerzas políticas legalizadas en partidos”, plantea el legislador.

Sobre este último punto, el jefe de bancada de los diputados UDI coincide en la crítica, asegurando que la inclusión de escaños reservados “tuvo bastantes problemas. Sí mantendría a los pueblos originarios para participar, pero que los partidos lleven candidatos de pueblos originarios”.

A esto, Alessandri añade otra crítica a la conformación de la Convención, en un punto sensible para el progresismo. “En el sistema actual hicimos muchos subsidios. Por paridad entraron hombres con menos votos, después están todos los representantes de pueblos originarios. En total, 17 que suman 18 mil votos”, dice, para luego agregar “y una constituyente como Marcela Cubillos tiene 80 mil sola”.

Macaya y la “doble tensión: el juicio de los expertos

En paralelo a las reservas tratativas en las dirigencias de Chile Vamos, los centros de pensamiento de la centro derecha se encuentran elaborando otra propuesta constitucional, en base a iniciativas populares de ley y propuestas de convencionales, en el proyecto casadetodos.cl, convocado por Horizontal, think thank de Evópoli.

Dada su calidad de partícipes y observadores críticos del sector, es que tienen un claro diagnóstico que se juega el bloque y, en particular, del presidente de la UDI, Javier Macaya.

Respecto a las diferencias estratégicas sobre el momento para presentar propuestas de cambio a la Constitución actual, el investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Sebastián Izquierdo, apuesta a que la UDI debe alinearse con su presidente.

“Es comprensible que dentro de un partido exista diversidad de miradas y de matices, como fue lo que dijo uno de sus senadores en el sentido de mostrarse no tan proclive. Pero creo que la institucionalidad del partido es la que, a fin de cuentas, tiene la última palabra”, comenta a este medio.

En esa línea, Izquierdo reafirma la necesidad de que los partidos opositores se casen con cambios explícitos a la actual Constitución, destacando que, en esta pasada, Chile Vamos tiene comprometida su credibilidad.

“Los partidos de centro derecha tienen la tarea de dar señales sobre qué principios estarían dispuestos a impulsar en el caso que se continúe con el proceso de reforma constitucional, ya sea con el texto aprobado o rechazado. Por eso es importante el pronunciamiento de ellos para obtener mayor credibilidad también”, sentencia.

En esto coincide el subdirector del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), Rodrigo Pérez de Arce, quien evidencia la dificultad de la UDI para comprometerse a cambios constitucionales, debido a una doble presión para el partido.

“La credibilidad de la UDI está tensionada y comprometida para los dos lados. Una porción de la ciudadanía espera que la UDI dé pasos hacia el cambio y que demuestre un compromiso concreto. No sólo en un camino de reformas o de reemplazo a la Constitución vigente, sino que en materias específicas”, asegura Pérez de Arce.

Sin embargo, recuerda los temores más profundos de los sectores más conservadores del gremialismo con cambiar la actual Constitución, señalando que “el problema es que la presiona su derecha también. Hay un sector de su derecha que cree que todo este camino constitucional fue un delirio desde el principio. Entonces, lo que está haciendo Javier Macaya es administrar esa doble tensión. Ese es el flanco más complicado”.

De todos modos, el investigador del IES tiene fe en la cruzada de Macaya, recordando que su triunfo en la presidencia de la UDI tuvo que ver justamente con un cambio de giro en el partido.

“Hay un choque de tesis donde Macaya tiene más posibilidades de ganar, en parte, porque ganó la primera vez, y en parte porque la generación de los coroneles está en retirada y sólo queda en política activa el senador Coloma”, finaliza.


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