Música
16 de Mayo de 2024Billy Idol confiesa que robó los masters de “Rebel Yell” antes de su lanzamiento para chantajear a su disquera
Fiel a su estética punk, en 1983 Billy Idol robó las copias maestras de su álbum "Rebel Yell" luego de que su disquera se negara a cambiar la portada.
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Eran las altas horas de la noche, cuando Billy Idol llegó al Electric Lady Studio en Nueva York. El artista tenía una particular tarea: robar los masters de su segundo álbum, “Rebel Yell” (1983). Familiarizado con el estudio, fue al rincón donde estaban las cintas maestras y luego las llevó directamente donde su traficante de heroína.
Su plan era sencillo, y demostró ser efectivo. Su discográfica, Chrysalis Records, había hecho oídos sordos a las quejas de Idol sobre la portada del álbum. “Les dije: ‘Hay un defecto en esta imagen, y si la difundimos será peor’. Pero la compañía discográfica comenzó a decir: ‘La vamos a dejar así. No es tan grave'”, recordó a The Guardian.
En aquel momento, el cantante de “White Wedding” pensó: “‘No voy a dejar que esto ocurra. Es una tontería. Sólo tienen que reimprimir la foto. No voy a escuchar lo que digan los de la discográfica. De hecho, voy a chantajearlos‘”.
Una vez en posesión de los masters, Billy Idol llamó a su compañía discográfica. Su amenaza fue la siguiente: “este tipo al que se las he dado, las sacará a la calle pirateadas en un par de días si no cambian esta foto”. Y cedieron.
Se alejó de las drogas
El intérprete de “Mony Mony” ha sido abierto sobre su consumo de drogas en el pasado. De hecho, escribió sobre su abuso de alcohol, heroína y cocaína en sus memorias de 2014, “Dancing with Myself”. En una entrevista con PEOPLE a principios de este mes, Idol señaló que decidió dejar de consumir drogas duras después de un accidente de motocicleta en el que casi perdió la pierna. El 6 de febrero de 1990, Idol se saltó un signo pare mientras volvía a casa en su Harley Davidson desde un estudio de Los Ángeles y fue golpeado lateralmente por un coche que pasaba.
Afortunadamente, consiguió aferrarse a la pierna y, con la ayuda de una barra de acero, pudo volver a caminar. Pero más allá de la recuperación física, Idol se dio cuenta de su lucha contra la adicción. “Realmente empecé a pensar que debía intentar seguir adelante y dejar de ser un drogadicto y cosas así”, dijo sobre el incidente. “Me llevó mucho tiempo, pero poco a poco conseguí una especie de disciplina en la que ya no soy el mismo tipo de persona que era en los 80. No soy el mismo drogadicto que antes. No soy el mismo drogadicto”.
Idol añadió que puede emborracharse de vez en cuando sin que le afecte. “Puedo tomarme un vaso de vino de vez en cuando”, confesó. “No tengo que hacer nada. Pero al mismo tiempo, no soy el drogadicto que era en los años 70, 80”.



