Contenido para adultos consumido por chilenos. Un estudio reveló que no hay un consumo "bueno" ni "malo", sino que depende de las consecuencias que provoca en cada persona y en la importancia que le da a la pornografía.
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Un estudio liderado por la investigadora de Piscología de la Universidad de Montreal, Beáta Bothe, arrojó las ocho razones por las que la gente consume pornografía o contenido para adultos.
La investigación contó con un gran apoyo profesional desde distintos países, incluido Chile con la Universidad de Talca y la Universidad de Tarapacá.
El sondeo fue elaborado por más de 70 investigadores que tomaron muestras de 75 mil personas de 32 años en promedio repartidas en 42 países.
Pues bien, el estudio arrojó las siguiente 8 motivaciones de las personas para ver pornografía:
1. Placer sexual
2. Curiosidad
3. Fantasía
4. Evitar aburrimiento
5. Falta de satisfacción
-6. Supresión emocional o distracción
7. Reducción de estrés
8. Autoexploración.
¿Consumo “bueno” y “malo” de contenido para adultos?
El docente de la Universidad de Tarapacá, Gonzalo Quintana, afirmó a Qué Pasa que “la motivación más prevalente de las personas es la obtención de placer sexual, bajándole un poco el tono a aquellas creencias negativas que pueda tenerse sobre la pornografía, su uso y potenciales consecuencias”.
El doctor en Neurociencia Conductual de la Conducta Sexual añadió que si se busca pornografía por placer sexual, no significa que haya problemas en su relación o no haya algo mejor que hacer.
Precisó que “de hecho, las puntuaciones más bajas sobre las motivaciones de distracción o supresión emocional fueron las más bajas alrededor de todo el mundo. Es decir, esto demuestra que la gente utiliza la pornografía para satisfacer sus necesidades sexuales que son tan naturales y normales como cualquier otra”.
A su vez, apuntó que no se puede hablar de un consumo “malo” o “bueno” del porno, pero “sí podemos decir de que la gente consume para satisfacer su placer sexual, que es una nuevamente una necesidad biológica normal entre toda la población”.
“Claramente podríamos estar hablando de un motivo relativamente sano para consumir esto, en vez de lo que podría ser una reducción del estrés o la distracción o su presión emocional, o también la falta de satisfacción sexual”, remarcó.
Quintana adelantó que “otros estudios que nosotros estamos haciendo van a ir haciendo ese análisis más fino al respecto. Analizaremos también a aquellos consumos problemáticos, que nosotros ya hemos sacado datos al respecto y que demuestra que el consumo problemático de la pornografía también es una problemática que se le está poniendo más atención”.
En otros pasajes indicó que “entre más pornografía, claramente más altas son las chances de tener un consumo problemático”.
Contenido para adultos y la educación sexual en Chile
En cuanto a Chile y el estudio, la principal razón para ver pornografía es la búsqueda de placer sexual, seguido por evitar el aburrimiento.
Eso sí, en este motivo puede haber algo negativo para Quintana. En esta línea, dijo que “cuando uno está aburrido y si tiene tiempo, por qué no invertirlo en uno mismo y en el placer de uno, que puede ser comer, hacer un hobby, ver televisión. Que sea de índole sexual no tiene nada de malo. Ahora, de una perspectiva quizás no tan positiva sería de que si la persona se aburre y esto es lo único que se le ocurre, claramente aquí falta que nuestra población se pueda entretener en otro tipo de cosas también”.
Sobre el consumo de este contenido en las personas de género diverso, reflexionó que “la sexualidad también es una dimensión inherente al ser humano y autoconocerse al respecto es bueno. Y en eso la gente de género diverso nos lleva la ventaja, así como también minorías que tienen más curiosidad y autoexploración en comparación a las personas heterosexuales”.
El docente justificó este estudio indicando que esta información ayuda al sistema de educación sexual de nuestro país.
“En Chile, lo obligatorio solamente cumple aquellos aspectos que tienen que ver con salud pública, como es el uso del condón, el embarazo no deseado, comportamientos sexuales de riesgo. Y no cubre nada de lo que es la autoexploración, el consentimiento, las relaciones. Esto es prácticamente, como quedarse con educación de quinto básico en lo que es educación sexual”, remató.
Satisfacer sexualmente las necesidades de uno no es nada malo, pero exponerse a cierto contenido a lo mejor puede distorsionar un poco la realidad y en eso en Chile no hay nada de educación al respecto”, cerró Quintana.



