Opinión
30 de Septiembre de 2024
La responsabilidad de la publicidad en la era de las efemérides
Por Maribel Vidal
Las promociones asociadas a efemérides alimenticias, como el día del completo o de las papas fritas, pueden aumentar las ventas y captar la atención de los consumidores, pero también plantean un desafío para las empresas: equilibrar el atractivo comercial con su responsabilidad social, evitando fomentar el consumo excesivo de productos poco saludables. Aquí la directora ejecutiva de Conar, Maribel Vidal, señala que: "Las marcas tienen la capacidad de transformar las ofertas en oportunidades para fomentar el bienestar y orientar a los consumidores. La clave está en equilibrar el entusiasmo por las promociones con un compromiso genuino con la salud y el bienestar del público".
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Las efemérides se han convertido en un catalizador potente para el marketing, especialmente, aquellas relacionadas con la industria de los alimentos. Fechas como el Día Mundial de la Papas Fritas o el Día del Chocolate son aprovechadas por las marcas para lanzar promociones -a veces irresistibles- y captar la atención del consumidor. Estas efemérides, al ofrecer oportunidades para descuentos y ofertas especiales, no sólo celebran eventos comerciales, sino que también pueden transformar la manera en que interactuamos con los productos.
Sin embargo, este enfoque tiene una dimensión que merece una reflexión más profunda, sobre todo, cuando se trata de alimentos cuyo consumo excesivo está asociado a riesgos para la salud. Un ejemplo reciente resalta la importancia de esta reflexión: un usuario decidió aprovechar una promoción del Día Mundial de las Papas Fritas para solicitar 100 porciones de este alimento, a través de una reconocida aplicación de delivery. Este comportamiento, que puede parecer atractivo en las redes, ilustra un punto crucial: las ofertas y promociones, si no se manejan con responsabilidad, pueden tener efectos adversos en los hábitos de consumo de las personas.
Las efemérides y las promociones pueden ser herramientas muy efectivas para impulsar ventas, pero también pueden influir en el comportamiento de los usuarios de maneras que no siempre son positivas. En el caso de los alimentos, especialmente, aquellos con alto contenido en grasas, azúcares y sodio, la celebración de una efeméride con una oferta tentadora puede fomentar el consumo excesivo, con consecuencias potencialmente negativas.
Es aquí donde la responsabilidad de las empresas y el papel de la publicidad cobran relevancia. En lugar de limitarse a comunicar descuentos, las marcas tienen la oportunidad de utilizar estas efemérides para promover mensajes sobre el consumo moderado. En lugar de simplemente celebrar un día con ofertas, las campañas publicitarias podrían integrar consejos sobre la importancia de mantener un estilo de vida saludable.
Un enfoque proactivo podría incluir el establecimiento de límites en las promociones, como ofrecer tamaños de porción reales, establecer un máximo de compras por cliente o de acuerdo a lo recomendado.
El Conar promueve que las marcas asuman una responsabilidad activa en la comunicación de los riesgos asociados con el consumo excesivo. Esta autorregulación no sólo es ética, sino también una oportunidad para construir una imagen de marca más positiva y consciente. Al utilizar las efemérides como una plataforma para orientar y promover hábitos saludables, las marcas cumplen con una responsabilidad social y también fortalecen la lealtad del consumidor a largo plazo.
En el artículo 28 del Código Chileno de Ética Publicitaria, desarrollado por Conar, se establece que los mensajes publicitarios no deben fomentar el consumo excesivo, desmedido o compulsivo de alimentos y bebidas. Además, las porciones mostradas en la publicidad deben ser adecuadas y representativas.
En definitiva, el marketing basado en efemérides tiene el potencial de ser una fuerza positiva si se maneja con responsabilidad. Las marcas tienen la capacidad de transformar las ofertas en oportunidades para fomentar el bienestar y orientar a los consumidores. La clave está en equilibrar el entusiasmo por las promociones con un compromiso genuino con la salud y el bienestar del público. Así, en lugar de simplemente celebrar con descuentos, las efemérides pueden convertirse en momentos de reflexión y mejora en los hábitos de consumo, dando pasos adelantados al proponer una visión “más allá de las ofertas”.



