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10 de Octubre de 2024Junta solo de amigos donde uno de ellos llega con su pareja: los sí y los no de respetar los espacios
Ese momento incómodo cuando se está organizando una junta de amigos o amigas y uno pregunta si puede ir con la pareja. ¿Qué hay detrás de lo que puede ser una sutil co-dependencia? "Es difícil participar en cualquier tipo de conexión erótica, significativa o satisfactoria si no estoy seguro de mi propio límite, dónde termina yo y comienza otro. La cercanía que creamos juntos puede colapsar y convertirse en co-dependencia o quemarse por completo", dice la autora en The Gottmann Institute, Lucy Fry.
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Un grupo de once hombres de 30 años está tomando agua y cambiándose los zapatos después de un partido de fútbol. Van a la liga todas las semanas y son amigos del colegio desde que tienen memoria. Mientras descansan, empiezan a organizar un asado para la noche. “¿Y es con polola?” pregunta uno de ellos.
“Obvio, le puedo avisar a la mía y que traiga unas amigas”, le responde uno. Otro dice que su pareja no puede, que ya tiene planes. Y el que preguntó si invitarlas, propone que mejor no lo sea. “¿Pero cómo?”, le preguntan los demás.
“Es que ahora que vivimos juntos, estos momentos son los únicos espacios que tengo para mí. No es que no quiera verla, pero la veo todo el día y quiero estar con ustedes. ¿Es necesario que las invitemos esta vez?”, pregunta.
“Yo ya le avisé a la mía, pero vayan ustedes sin polola y ella se nos suma“, responde el que desde el principio, estuvo de acuerdo con que invitaran a las parejas.
Hay momentos para la pareja y hay momentos para los amigos. Esa es una de las consignas que lleva a una relación sana según explica la teoría creada en The Gottmann Institute, el más reconocido centro de estudios norteamericano sobre las relaciones amorosas.
Los doctores John y Julie Gottman afirman que “en una buena relación, los socios encuentran maneras de estar separados y juntos. La clave es respetar los límites emocionales y las necesidades de cada uno”. Pero puede ser que suene más fácil decirlo que hacerlo. En los grupos de amigos y amigas, hay personas que parecen no poder separarse de la pareja.
¿Tiene que ver con que no respetan el espacio del otro? ¿Les gusta estar todo el tiempo juntos? “No creo que mi yo de veinte años hubiera entendido esto alguna vez, pero desarrollar una profunda cercanía física y emocional con alguien implica tanto respetar su autonomía como entrelazarse“, dice Lucy Fry, psicoterapeuta británica que publica para The Gottmann Institute.
La especialista habla sobre el desarrollo de la intimidad en la pareja y que ésta, tiene tanto que ver con la cercanía como con el respeto de la autonomía. “La intimidad y el espacio son menos opuestos y más iguales. Cada uno define al otro y actúa como contrapeso. Si no podemos permitirnos el espacio físico, mental y emocional necesario para desarrollar y mantener la autonomía, entonces ¿cómo podemos mostrarnos verdaderamente a los demás?”, continúa Fry.
De qué se trata esa sutil co-dependencia en la pareja
Sutil, porque no hay nada de raro con que una persona quiera asistir con su pareja a un encuentro social. Pero cuando esta conducta es repetida y comienza a atravesar el acuerdo del carácter de la reunión -con o sin pareja-, pueden haber cuestionamientos.
Según un estudio 2018 de la Universidad de Utah, “las parejas que equilibran cercanía y distancia en su relación tienden a experimentar mayores niveles de felicidad y estabilidad”. Esto, porque el espacio personal juega un papel crucial en el fomento de una relación saludable y ofrece una variedad de beneficios. Por ejemplo, prevenir la co-dependencia, el aburrimiento, el resentimiento y la pérdida de atracción.
“Después de todo, es difícil participar en cualquier tipo de conexión erótica, significativa o satisfactoria si no estoy seguro de mi propio límite, dónde termina yo y comienza otro”, dice la autora Lucy Fry. “Tener y dar suficiente espacio significa que hay un yo más distintivo, con quien otro puede tener intimidad. De lo contrario, quedamos enredados o desconectados. La cercanía que creamos juntos puede colapsar y convertirse en co-dependencia o quemarse por completo”.
Y no es fácil para quien es invitado tampoco. Según Simone Redaelli, doctor en medicina regenerativa de la Universidad de Ulm en Alemania, “los hombres prefieren llevar a cabo conversaciones íntimas con mujeres en lugar de con hombres. Las mujeres muestran rasgos y habilidades esenciales para establecer relaciones sociales y apoyar”.
Por lo mismo, según esta ciencia, si una junta es solo de mujeres y llega un hombre, puede que éste se adapte e integre mejor. No tanto, si es que pasa a la inversa, cuando la mujer es la única “polola” invitada.



