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22 de Octubre de 2024Por qué hay personas que buscan y comparten las fotos del cuerpo de los famosos: el morbo evidenciado tras la muerte de Liam Payne
Buscar las fotos del cuerpo de una persona muerta es algo que probablemente, pocas personas podrán reconocer que hacen. El "morbo" nace de la cultura de la muerte como lo prohibido. La difusión de la muerte, como algo de "mal gusto". A partir del caso de las fotos filtradas por el medio TMZ después de la muerte de Liam Payne, ex integrante de One Direction, tres especialistas analizan qué lleva a una persona a buscar fotos de un deceso.
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La semana pasada murió Liam Payne, uno de los ex cantantes del grupo de pop británico One Direction. Su deceso se provocó porque su cuerpo cayó de un tercer piso hacia el patio interior del hotel donde se estaba hospedando en Buenos Aires. Ese mismo día, el medio TMZ filtró fotografías del torso del cantante, algo que fue catalogado como anti-ético y de “mal gusto” por la opinión pública.
Esas fotografías, se difundieron rápida y viralmente en X, lo que desató la indignación de las fanáticas de Payne y One Direction.
En respuesta, las fans idearon una respuesta “anti-morbo” a través de una campaña para intentar frenar la propagación de estas imágenes. Consistió en publicar fotos en redes sociales mostrando momentos felices de la vida del artista. Estas imágenes, iban acompañadas de frases como “Fotos del cuerpo de Liam Payne“, para alterar los resultados de búsqueda. Así, en vez de encontrar las imágenes filtradas de su fallecimiento, encontrarían fotos agradables del músico.
Entender qué pasa en la mente cuando se ve la fotografía de una persona que ha fallecido no es sencillo. Tiene que ver, según los especialistas, con una mezcla entre una necesidad cerebral concreta y también con cómo la sociedad a performado la idea de la muerte. A este fenómeno, se le llama “morbo”.
“El ‘morbo’ se define como una necesidad del ser humano de ver y constatar algo que se puede catalogar como ‘prohibido’ o ‘fuera de lo común’ en la sociedad. Uno de esos ejemplos, es buscar. ver el cuerpo de las personas fallecidas”, explica Francisca Rozas, psicóloga clínica forense de CIDEM.
Las personas buscan ver el cuerpo fallecido en una especie de constatación de los hechos. “Así es como se activa el deseo de atestiguar y verlo concretamente”, dice la psicóloga.
“Pero en el caso de que sean personas famosas las que fallecen y que esto se filtre por Internet, se mezcla también con la característica del cerebro humano que busca explicaciones”, continúa Rozas. “Es exactamente lo que pasó con Liam Payne”.
Lo íntimo, lo público y el “mal gusto”
A esto, según Mónica Gabler Cruz, Magíster en Psicología y Psicoanalista (f) de ICHPA, se le suma el hecho de que en las últimas décadas, “hemos observado importantes cambios sociales que han transformado las relaciones entre lo íntimo, lo privado y lo público”.
“Históricamente, desde los preceptos culturales, los cuerpos -la desnudez del cuerpo- debían quedar ocultos. De hecho, se consideraba como “obscena” su aparición en los medios, películas, series, etc. Sin embargo, en la actualidad, tanto los cuerpos como la muerte se han convertido en objetos de consumo, susceptibles de ser intercambiados en calidad de mercancías”, opina Gabler, que también es Directora de la Escuela IPSIS.
La relación de la sociedad con la muerte es una pieza clave para explicar el morbo. Eduardo Saldías, doctor en antropología física y académico de Análisis de Contextos Funerarios de la Universidad de Chile, remonta esta relación muerte-sociedad a la religión.
“Desde nuestra cultura occidental chilena, la muerte evoca respeto en general. El tema religioso es muy profundo y es compartido por distintos estamentos de nuestra sociedad. De hecho, uno de los sinónimos del cementerio es “campo santo”. Cuando hay una profanación de un cementerio, hay ciertos tipos de valores que se transgredirán sin cuestionamiento y provocarán un rechazo en general. Lo mismo con las fotos”, explica.
De ahí nace la idea de que difundir fotografías del cuerpo de una persona que ha fallecido es de “mal gusto. “Cómo se sentirán los familiares si ven que hay una foto dando vueltas”. “Hay que dejar su alma y su cuerpo descansar”. Son algunas de las frases que pueden escucharse ante este fenómeno.
Esto sucede, según el especialista, porque en la cultura occidental la muerte se ve como algo lejano. Pero “la muerte de alguna forma, nos iguala. Todos nos vamos al cajón, todos nos vamos a convertir en polvo. Pero hasta que uno no lo ve, no lo puede percibir”.
Un ejemplo que usa el especialista para demostrar la relación que la gente tenía con la muerte antiguamente, es el de la momia de Chinchorro. “Se preservó para usarla rituales, como una forma de tener presentes a los que se habían ido. También hay culturas donde duermen con los muertos o los velan en el living de la casa”.
Una necesidad cerebral
El morbo, a la vez, produce mucha curiosidad. Pasa cuando hay un velorio, donde la gente se acerca a ver al muerto no por despedirse, sino para ver la muerte. “Hay gente que incluso siente satisfacción al ver este tipo de imágenes. Eso tiene un componente mental que va fuera del comportamiento antropológico físico”, continúa Eduardo Saldías.
Mónica Gabler, por su parte, describe el fenómeno de buscar las fotos como la intromisión al mundo de lo privado. “La exhibición del cuerpo desnudo y del cadáver en medios, además de la búsqueda de estos mismos a través del “ojo morboso”, implican una transgresión. Una intromisión en aquello que anteriormente pertenecía al ámbito de lo privado”.
Pero hay una arista que puede que esté fuera del control de las personas. Según Francisca Rozas, el cerebro a veces puede sentir la necesidad de ver estas fotos para completar un relato de lo que pasó. “Si el artista marcó una etapa de la vida o se creó un vínculo con él a través de su música, es una necesidad del ser humano concreta el entender cómo pasó. Dónde pasó. En qué estaba. Esto, porque hay un apego a la figura de esa persona”.
“Si además de esas explicaciones, se filtran las fotos entonces se satisface más la necesidad. El cerebro busca estas pruebas porque sino, éste llena esos vacíos de información con fantasías”, dice.
La ética periodística
También se puede analizar la práctica de difundir las fotografías de un cuerpo muerto desde el lado de la ética de las comunicaciones.
La Fundación Gabo es una organización periodística de países iberoamericanos que, entre otras misiones, representa las formas éticas de comunicar en la región. En una de sus publicaciones, analizan si se justifica o no publicar fotos de muertos para ilustrar las noticias.
Analizando los códigos y manuales de estilo de distintos medios de América Latina, la respuesta común es que esta acción sólo se justificaría “cuando la publicación de la foto es necesaria para respaldar una información de claro interés público. Por ejemplo, si la policía de de baja a un peligroso y conocido delincuente, cuya muerte es necesario comprobar para que no prosperen leyendas sobre la invulnerabilidad del criminal”.