Ciudad
23 de Octubre de 2024Fuera del radar, especial de elecciones 2024: Constitución, pescadores sin salida al mar
A días de las elecciones regionales y municipales, The Clinic viajó a diversas comunas de Chile para descubrir problemáticas sociales que comúnmente no llegan a ojos de todos, pero que afectan profundamente la vida de sus habitantes. Este es el caso de Constitución, en la Región del Maule, donde más de 200 pescadores no pueden salir al mar a pescar.
Compartir
Rodeada de cerros rocosos y ubicada justo donde el río Maule desemboca en el mar, se encuentra Constitución, una ciudad de aproximadamente 50 mil habitantes. A la entrada de la ciudad se ve de inmediato el puente Raúl Silva Henríquez, una construcción que conecta la zona urbana de Constitución con el sector de Santa Olga y otras áreas rurales en la ribera norte del río. Cerca del puente, se ven embarcaciones que están ancladas al mar.
Hay pescadores y capitanes trabajando en las lanchas, haciendo y deshaciendo nudos, subiendo y bajando maquinaria. De estas embarcaciones, hay varias que tenían planeado salir al mar para pescar bacalao y albacora, pero no podrán hacerlo. “Estamos estancados, no podemos salir”, dicen los bacaladeros, como se conocen a los pescadores de bacalao.
A menos de una semana de los próximos comicios electorales The Clinic viajó a diversas comunas de Chile para descubrir problemáticas sociales que comúnmente no llegan a ojos de todos, pero que afectan profundamente la vida de sus habitantes.
En el siguiente video el nuevo capítulo de la serie “Fuera del radar, elecciones 2024: Constitución, pescadores sin salida al mar.
Dos meses sin embarcaciones
En 2023, la desembocadura del río Maule se cerró casi por completo debido a la acumulación de sedimentos bajo el agua. “Todos los años ocurre que se empieza a encasillar la arena y nos empezamos a quedar encerrados. El año pasado se cerró totalmente, quedamos dos meses sin poder trabajar las embarcaciones y las lanchas pesqueras. Al final no podíamos salir”, dice Jéssica Faúndez, bacaladera de Constitución.
Mientras Jéssica camina por un cerro donde se puede ver la ubicación exacta donde las aguas del río se juntan con las del mar, comenta: “El problema continúa porque se sigue juntando arena bajo el mar y como el río trae poca agua, no hay cómo despejar el sector”.
Arriba de la lancha de nombre María Soledad, está José Ibarra, capitán hace 3 años de la embarcación. Mientras ordena documentos y limpia el timón, cuenta que hay poca agua para navegar de forma segura y que los sedimentos que se acumulan hacen aún más peligroso el salir a trabajar: “Ya no podemos salir como lo hacíamos antes, las consecuencias del embancamiento, ni Dios lo quiera, es que nos podemos volcar o hacer trizas la lancha”, dice.
En medio del río Maule se ve un bote pequeño con tres personas en su interior. De pronto uno de ellos se pone de pie y sumerge una vara de aproximadamente 6 metros al agua. Están midiendo de forma artesanal la cantidad de agua que hay para ver si es seguro o no navegar. “Esto es lo que hacemos, aquí el práctico de barra, el responsable de la seguridad de los pescadores, traza por dónde hay profundidad para que las lanchas puedan desplazarse en forma segura”, cuenta Claudia Iturra, presidenta de la Asociación Gremial de Bacaladeros del Maule. Claudia dice que son más de 200 pescadores los afectados, que el no salir con la misma normalidad que años atrás los perjudica a ellos y a sus familias.
Los bacaladeros del Maule sostienen que hay dos posibles soluciones para asegurar un flujo navegable de agua. Hacer un dragado para sacar los sedimentos o construir un muro de contención que canalice la poca agua que baja del río.
La Municipalidad de Constitución afirma que no cuenta con la autoridad ni con los recursos técnicos y financieros necesarios para realizar un dragado. Aseguran que este trabajo depende del Ministerio de Obras Públicas y su Dirección de Obras Portuarias.
La Dirección Regional de Obras Portuarias señala que tienen cuatro proyectos de infraestructura para restaurar el sistema de defensa del río y mejorar su funcionalidad.
Dos de los proyectos ya fueron adjudicados y comenzarán en diciembre. Otro se licitará en noviembre. Mientras que el cuarto está en evaluación por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia.



