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“DeBÍ TiRAR MáS FOToS” de Bad Bunny: canción por canción de uno de los grandes discos de la temporada

El sexto y más sobresaliente álbum de Bad Bunny apela al orgullo patriótico, al sexo, a tener conciencia de sus orígenes, a los varios estilos de su tierra, Puerto Rico, pero filtrados por ritmos que suenan modernos, frescos y eminentemente latinos.

Por Felipe Rodríguez 18 de Enero de 2025
Bad Bunny
Bad Bunny
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NUEVAYoL: Con un sampleo a “Un verano en Nueva York”, tema de 1975 de El Gran Combo de Puerto Rico, que remite al sonido salsero del sello Fania, Bad Bunny enlaza la tradición de ese estilo con una caja de ritmos bailable e intensa. El solista expone la vida de los portorriqueños que se radican en ciudades como Nueva York, en busca de una mejor calidad de vida. “Un shot de cañita en casa de Toñita. PR se siente cerquita”, canta sobre el bar de Toñita, centro de reunión de la comunidad de su país en Brooklyn, mientras cierra con un house frenético. Gran apertura del disco.

VOY A LLeVARTE PA PR: Con una melodía hecha para liberar energía, este tema es un reggaetón made in Bad Bunny clásico. Con unos sintetizadores atmosféricos y discotequeros, el solista exhibe su orgullo por su país, su gente y las ganas de pasarlo bien. Está en Miami, conoce a una chica y la invita a Puerto Rico. Lo mira a los ojos por cinco segundos y, en su tradicional ego sobredimensionado, la tiene rendida. “Después de mí, vas a borrar Tinder”, canta. Ideal para la pista de baile.

BAILE INoLVIDABLE: Bad Bunny cumplió 30 años y en esta canción se pone reflexivo. “La vida es una fiesta que un día se termina”, interpreta. “BAILE INoLVIDABLE” arranca con el pulso de la música urbana, se paraliza por un momento y retoma transfigurada en una salsa con todas sus letras, con predominio de congas, piano y bronces. Puerto Rico sonoro en su máxima expresión.

PERFuMITO NUEVO: En esa costumbre que tiene Bad Bunny de sumar muchas canciones en cada disco, siempre hay algunas descartables en el saldo final. Aunque este álbum es el más redondo de su carrera, este reggaetón romántico rankea entre lo más bajo de un trabajo sobresaliente.

WELTiTA: Especie de salsa en baja revolución, WELTiTA cuenta con un homenaje entre líneas a un músico desaparecido: Jarabe de Palo. Al promediar la canción, el Conejo Malo canta “y por un beso de la flaca, yo daría lo que fuera”. La progresión de la canción muta en una salsa que finaliza en balada, acompañado de una banda de Puerto Rico -obviamente- llamada Chuwi.

VeLDÁ: En su afán por dar espacio a colegas de Puerto Rico, Benito en VeLDÁ  interpreta junto a Dei V y Omar Courtz un reggaetón tradicional, con bases bailables y letras que remiten a la tradición musical del estilo -sexo a lo campeón- donde la entretención y la sensualidad se mimetizan y actúan como uno solo.

EL CLúB: Uno de los primeros singles del nuevo disco. Mientras está disfrutando en una fiesta –“pasándola cabrón, las mujeres encima de mí”-, inicia como una balada que se transforma en un house, donde el cantante piensa en que estará su ex, si lo olvidó, si será feliz. Mientras reflexiona, unas percusiones afrocaribeñas irrumpen para hablar de un amor que ya es solo un recuerdo.

KETU TeCRÉ: Un tema hecho para salir a la disco a perrear, como señala Benito. Es un típico reggaetón con lógica discotequera: gente joven que quiere fiesta, sexo, “portarse mal” en medio de sintetizadores flotantes con el cantante asegurando a su ocasional ex pareja que “yo fui el que te enseñé” y que “ya no me caes bien”. Pura esencia portorriqueña de vieja escuela.

BOKeTE: Otra balada que habla de una decepción romántica de la estrella latina. Tres minutos treinta segundos en baja fidelidad donde muestra que sus letras se han perfeccionado. “Mis sentimientos cambian como estaciones. Aunque en PR todo el tiempo es verano, estoy pasando frío”, dice triste. A través del amor, funciona como una analogía sobre los problemas y precariedades que vive Puerto Rico en el presente.

KLOuFRENS: Otra de las canciones descartables del álbum. Casi como una continuación del tema anterior, “KLOuFRENS” funciona como una melodía parsimoniosa sobre un amor perdido, desaparecido y que terminó sin retorno. El más bajo de este trabajo.

TURiSTA: Desde el undécimo tema en adelante, los temas son todos sobresalientes. Bad Bunny exhibe orgullo por los sonidos folclóricos de su país, con una guitarra protagónica lastimera y nocturna y otra historia de amor fallido. Gran canción, sensible, directa, que llega al corazón y que se mira en el interior del Puerto Rico profundo.

CAFé CON RON: La plena es un género tradicional de Puerto Rico, donde un solista canta y un coro le responde, siempre desde un punto de vista festivo y muy alegre. Este es un hit que parte con todo y se corta en dos, con un fraseo de Bad Bunny, y retoma con ritmos para mover pies y cadera. Un homenaje a la música latina que se toma las pistas de baile. El cierre con percusiones es magnífico.

PIToRRO DE COCO: Una rumba con sabor, color y sentimiento que, por momentos, recuerda a Mano Negra más latino. Bad Bunny se pone el traje de la música tradicional de sus ancestros portorriqueños, perpetuando un estilo tan folclórico como clásico. Emotiva y bailable en partes iguales. Grandísima.

LO QUE LE PASÓ A HAWAii: Con el mismo espíritu de “El Apagón” del álbum “Un Verano sin Ti” (2022), “LO QUE LE PASÓ A HAWAii” funciona como su continuación. Cuenta con la letra más lúcida del disco, hablando de la gentrificación que vive la isla, con mantener a tope el orgullo portorriqueño y con la supuesta posibilidad que el país se convierta -ahora con Trump- en el estado 51 de EEUU. Para los detractores de Bad Bunny, este son de vanguardia es su mejor respuesta.

EoO: Otra canción que se descuartiza en varias partes, pero mantiene la unidad. Bailable, liberadora y entretenida, es un trap con los sintetizadores como protagonistas y Bad Bunny exigiendo perreo y mostrando autosuficiencia absoluta. “Estás escuchando al número uno en ventas”, dice, mientras agrega las fortalezas de la música de su país. Puro goce.

DtMF: La canción homónima del álbum es el hit más aplaudido por los fans. Tanto, que hace unos días, el propio Conejo Malo se emocionó con la respuesta que tuvo el tema en redes sociales. Es una letra que, bajo una percusión festiva y absolutamente latina, apela a cultivar el amor, a recuperar esos recuerdos y momentos imborrables que se plasman en las fotografías. En el fondo, a no olvidar la historia -propia- y exprimir positivamente la vida. El cierre con el coro, la frase de Bad Bunny y las risas es sinónimo de América Latina.

LA MuDANZA: Bad Bunny cierra el disco tal como lo abrió. Con una salsa boricua –“en el mundo entero conocen mi dialecto”, dice-, cuenta en el principio la historia de amor de sus padres e instala la fiesta en clave portorriqueña. Hay momentos de percusiones africanas, teclados inspiradores y mucho amor e identificación por su país. “De aquí nadie me saca, de aquí ya no me muevo, dile que está es mi casa, donde nació mi abuelo”, canta. Y le creemos.

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