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Ciudad

4 de Febrero de 2025

Cómo la nueva Ley Antiterrorista restringe el uso del polémico IMSI-Catcher por sus potenciales amenazas contra la privacidad

El sistema de interceptación conocido como IMSI-Catcher podrá ser usado por las fuerzas de orden y seguridad pública tras la promulgación de la nueva Ley Antiterrorista.

Por Matías Vega
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Este martes, el presidente Gabriel Boric promulgó la nueva “Ley Antiterrorista”, casi dos meses después de que el Congreso la despachara al Ejecutivo. La nueva normativa reemplaza así la que estaba vigente desde el año 1984, con varios elementos que buscan modernizar la legislación, incluyendo el polémico “IMSI-Catcher”, que fue objeto de disputas durante la tramitación.

Las siglas significan International Mobile Subscriber Identity (identidad internacional móvil de suscriptor), mientras que “catcher” significa que es un “capturador” o “interceptador”, el cual fue diseñado por la firma alemana Rhode and Schwarz en 1996.

“Torres telefónicas falsas”

El propósito de estos dispositivos, según explica un artículo de la Revista de Estudios de la Justicia de la Universidad de Chile, es la búsqueda, identificación y almacenamiento de la “IMSI” único para cada tarjeta SIM. Estos sistemas además determinan la identidad internacional del equipo móvil (IMEI) y localizar a los usuarios del dispositivo móvil conectado al sistema de red global de comunicación móvil (GMS).

En términos sencillos, el dispositivo ubica y rastrea los teléfonos móviles activos en un área, fingiendo ser una torre de telecomunicaciones que engaña a los teléfonos.

Este sistema, conocido comercialmente como “Stingray” (“Mantaraya”) es utilizado por fuerzas policiales en países como los Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido, y es foco de polémica a nivel internacional por sus implicancias en términos de privacidad.

Ilustración sobre el funcionamiento del IMSI-Catcher. | EFF (Wikimedia Commons)

Para la ONG Privacy International, “los IMSI-Catchers son herramientas de vigilancia indiscriminada que podrían utilizarse para rastrear a los asistentes a una manifestación política o a un acto público como un partido de fútbol. Incluso pueden utilizarse para controlar tus llamadas y editar tus mensajes, sin que te des cuenta”.

Una vez el teléfono es engañado, aseguran, “el IMSI-Catcher puede determinar la ubicación general del teléfono midiendo la intensidad de la señal. La medición de la intensidad desde distintas ubicaciones permite determinar con aún mayor precisión la ubicación del teléfono”.

“Sí. Algunos IMSI-Catchers pueden ‘interceptar’ tus mensajes de texto, llamadas y tráfico de Internet. Esto significa que otros pueden leer o escuchar tus comunicaciones personales. Algunos IMSI-Catchers pueden incluso redirigir o editar las comunicaciones y los datos enviados desde y hacia tu teléfono”, alerta la ONG. “También pueden bloquear el servicio, de modo que ya no puedas utilizar el teléfono para hacer o recibir llamadas y mensajes de texto, ni siquiera para llamadas de emergencia”.

Garantías de privacidad

Cuando fue aprobada la normativa por la Cámara de Diputados, la ministra del Interior Carolina Tohá defendió que la ley está redactada de forma que incluye garantías de que el dispositivo de vigilancia será usado apropiadamente, con sanciones si estos estándares no son cumplidos, así como en casos de filtraciones o usos para fines personales.

“Quedó fuera el acceso a las conversaciones de las personas. Solo se va a poder identificar la presencia de un dispositivo y vincularlo a un teléfono celular. No se va a poder conocer el contenido ni de los diálogos, ni de los mensajes”, explicó según la citó BioBioChile en ese entonces, acotando que se destruirá la “información que no es útil a la investigación y se deberá pedir una autorización al juez para que se ocupe, excepcionalmente, este método cuando otros más convencionales no sean suficientes”.

Según detalló el sitio web del Senado, la orden de interceptar comunicaciones con métodos como éste “sólo podrá concederse cuando existan sospechas fundadas y basadas en hechos determinados y que los registros obtenidos por la aplicación de esta medida que resulten impertinentes o irrelevantes para la investigación de los hechos de que se trate deberán ser eliminados de todo registro, base de datos o dispositivo electrónico en un plazo determinado”.

“Además, la medida no podrá autorizarse por más de treinta días, prorrogables por períodos de hasta igual duración, siempre que se mantenga la concurrencia de los requisitos previstos, lo que deberá ser examinado por el juez en cada oportunidad”, acotó la publicación.

Otras modernizaciones de la ley

Si bien el IMSI-Catcher es quizás uno de los elementos que más llaman la atención en la nueva ley en cuanto a las técnicas avanzadas de investigación, ésta contempla además otras formas de interceptación de comunicaciones. También registro de equipos informáticos, captación subrepticia de imágenes o sonidos, agentes encubiertos, reveladores e informantes, y entregas vigiladas.

Igualmente, contempla medidas de protección a jueces, fiscales y testigos, además de reglas de cooperación eficaz que facilitarán el trabajo de investigación del MP.

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