La reservada investigación de la fiscalía que ordenó allanar la Clínica Alemana por filtración de una ficha médica del empresario Max Raide
El empresario Max Raide se querelló por la filtración de su ficha médica desde la Clínica Alemana. La situación se produjo en medio de la pelea judicial que sostuvo con José Alfonso Bulnes y Enrique Searle, quienes fueron condenados por agredirlo en octubre de 2020. La información contenida en su ficha médica filtrada fue utilizada por la defensa de sus agresores para intentar zafar de las acusaciones del Ministerio Público, lo que no funcionó. Ahora la fiscalía investiga a médicos y abogados para hallar la responsabilidad por la filtración.
Por Nicolás Cerpa 4 de Febrero de 2025
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El 25 de julio de 2023 Maximiliano Raide ―dueño de restaurantes como Casa Las Cujas, Jardín Secreto y Patagonia, expublisher de El Mostrador―, presentó una querella contra la Clínica Alemana por filtrar su ficha médica, la que acusa se habría utilizado por la defensa de José Alfonso Bulnes Concha y Enrique Searle Martínez para desacreditarlo.
La historia partió antes, el 1 de octubre de 2020, cerca de las 23:00 horas en las afueras del restaurante Europeo, del que Raide era uno de los dueños. Allí fue agredido por Bulnes y Searle: la indagatoria acreditó que ambos lo golpearon mientras Raide estaba al interior de su auto, con el cinturón de seguridad puesto. El empresario asegura que todo se produjo luego de que él intervino cuando sus agresores acosaban a dos mujeres en Alonso de Córdova, mientras que ellos retrucaron que Raide los hostigó porque se habían robado una copa con piscola desde el interior del restaurante. Como sea, por la agresión Bulnes y Searle fueron condenados por el delito de lesiones graves. Fue en medio de esa investigación judicial que se habría producido otro ilícito: la filtración de la ficha médica de Raide.
La querella presentada por el empresario abrió una nueva investigación de la fiscalía que se ha mantenido bajo reserva. Está a cargo de la Fiscalía Metropolitana Oriente y entre las diligencias se cuenta un allanamiento a las instalaciones de la Clínica Alemana, ocurrido en julio del año pasado.
Cuando el Ministerio Público investigaba la agresión a Raide, solicitó a la Clínica Alemana el detalle de las atenciones médicas y los exámenes realizados al empresario con posterioridad a la agresión ocurrida el 1 de octubre de 2020. Pero la respuesta que recibió la fiscalía incluyó toda la ficha médica del empresario desde julio de 2011. Ese documento incluía información confidencial sobre él y su esposa, la que se filtró y se divulgó a través de WhatsApp. Además, fue utilizada por la defensa de Bulnes y Searle para argumentar que el daño ocular sufrido por Raide no era producto de la agresión, sino que una consecuencia de una afectación anterior, lo que no fue admitido por el tribunal.
El 28 de agosto de 2023 Max Raide declaró en la causa por la filtración: “La información de la ficha clínica fue divulgada en el contexto de un proceso penal en que comparecí como querellante y víctima de una violenta agresión en mi contra, y esa información utilizada por los apoderados de los querellados para intentar tergiversar la verdad de lo ocurrido en dicho caso”, indicó el empresario en su declaración.
Al ser contactado por The Clinic, Raide indicó que “voy a llegar hasta el final para que se identifique a los responsables. No creo ser la primera persona en Chile a la que le pasó esto. Es gravísimo. Espero, además, que la Clínica Alemana tome las medidas correspondientes, como me dijeron que lo harían”.
El 18 de julio de 2024 tres funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI), junto a dos peritos del Laboratorio de Criminalística Central de la policía, llegaron hasta la Clínica Alemana para concretar el allanamiento que había sido autorizado por la jueza Estefanía Asenjo, del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago. Según consta en el expediente de la investigación, al que The Clinic tuvo acceso, ese día la PDI extrajo información de los sistemas internos de la clínica.
Lo que está en el fondo de la investigación del Ministerio Público son los mecanismos utilizados por familias con influencia para interferir en la acción de la justicia. Mientras se desarrollaba la indagatoria por la agresión, uno de los testigos denunció amenazas por parte de la familia Bulnes Concha para evitar que declarara en la causa, según consignó El Mostrador.
Ahora la fiscalía investiga dos posibles filtraciones de los antecedentes reservados de Raide que están en poder de la Clínica Alemana. La primera tiene que ver con la entrega que realizó el establecimiento a la fiscalía de los antecedentes médicos del empresario, y la segunda con un ingreso a su ficha que realizó un doctor pocos días después de la agresión, a pesar de que el facultativo no atendió a Raide.
Desde Clínica Alemana respondieron a The Clinic que están colaborando con la indagatoria. Según su versión, la filtración de la información de la ficha médica de Raide se debió a un error informático:
“Los hechos consultados derivan de una investigación penal relacionada con las lesiones causadas por terceros al señor Maximiliano Raide en 2020. En ese contexto, el Ministerio Público solicitó en dos ocasiones información de la ficha clínica de este paciente, la cual fue proporcionada remitiéndola directamente a la Fiscalía Metropolitana Oriente. Sin embargo, por un error involuntario, en uno de los envíos se incluyeron antecedentes que abarcaron un periodo más extenso del solicitado, los cuales se incorporaron a la carpeta investigativa”, respondió la Clínica Alemana a las preguntas para este reportaje.
El Ministerio Público investiga ahora a médicos y abogados, en busca de responsabilidades por la filtración de los antecedentes confidenciales.
La ruta de la filtración
La información que obtuvo la fiscalía luego del allanamiento a la Clínica Alemana arrojó una sorpresa: el 18 de octubre de 2020 ―dos semanas después de la agresión de Bulnes y Searle contra Raide, cuando ya se había iniciado la investigación por ese hecho― el doctor Jorge Pilasi Marinovich accedió a su ficha médica en el sistema interno de la clínica. Pilasi no atendió a Raide en esa fecha, según informó el mismo centro médico.
The Clinic intentó contactarse con Pilasi a través de comunicaciones de la clínica para conocer su versión, pero la respuesta fue que se encontraba de vacaciones.
El 20 de octubre de 2020, dos días después de que Pilasi ingresó a revisar los antecedentes de Raide, los abogados de Bulnes y Searle enviaron a la fiscalía un informe con la opinión del oftalmólogo Santiago Ibáñez Langlois, quien concluyó que el trauma ocular de Raide no necesariamente era producto de la agresión que había sufrido.
El Ministerio Público busca despejar si ambos hechos están relacionados. Y si, por alguna vía, la información consultada por Pilasi influyó en el informe entregado por el oftalmólogo Ibañez el 20 de octubre de 2020.
En ese documento, titulado “opinión médica”, se observan diagnósticos que son coincidentes a los registrados en la ficha de Raide: “fractura de piso orbitario” y “uveítis traumática izquierda”. En varias ocasiones el médico se refiere al “diagnóstico”, dando a entender que sí tuvo en su poder la ficha de la víctima.
El doctor Ibáñez declaró en fiscalía que el 19 de octubre de 2020 Leonardo Battaglia ―abogado de Searle― en compañía de José Miguel Bulnes Concha ―entonces consejero del Servel y hermano de uno de los agresores― se reunieron con él y le solicitaron su opinión médica respecto de las heridas de Raide.
Después de ese primer análisis, el oftalmólogo emitió un informe pericial, solicitado por la defensa, que fue incorporado a la causa. Esa vez tuvo a la vista parte de la ficha médica de Raide.
“Reitero que no recuerdo haber leído documentación al momento de emitir mi opinión médica, salvo que los diagnósticos hayan estado escritos en algún papel, distinto al extracto de la ficha clínica o derechamente la ficha completa. Con posterioridad a este hecho sí leí documentos, ya que como indiqué, me proporcionaron un documento de cuatro páginas, aparentemente una fotocopia de la ficha clínica de la Clínica Alemana”, aseguró Ibáñez el 15 de marzo de 2024 ante oficiales de la PDI.
Aquí hay una contradicción. El abogado Leonardo Battaglia ―cuya oficina estuvo a cargo de las defensas de Bulnes y Searle en la causa por la agresión― declaró algo distinto y negó haber proporcionado los antecedentes médicos de Raide al doctor Ibáñez. También negó gestiones suyas con el oftalmólogo para conseguir el informe que ocupó en la defensa.
El abogado Leonardo Battaglia declaró en la causa el 16 de diciembre del año pasado: “No recuerdo haber visitado al Sr. IBÁÑEZ con motivo de solicitar la opinión médica, estoy casi seguro de que, dicho documento me fue proporcionado por uno de nuestros representados, no recuerdo si fue directamente por ellos o a través de alguno de sus familiares”, aseguró el abogado.
La contradicción entre las declaraciones de Ibáñez y Battaglia fue subrayada por la PDI en un informe que entregó a la fiscalía el 19 de diciembre del año pasado: “Al tenor de su declaración policial (se refiere a la de Ibáñez) por los hechos de la presente investigación, indicó que los antecedentes relacionados con su opinión médica fueron proporcionados por el abogado Leonardo BATTAGLIA CASTRO, misma persona que habría solicitado dicha opinión, lo negado por el testigo BATTAGLIA CASTRO, quien señaló que la opinión médica en cuestión fue proporcionada por los imputados o bien algún familiar de ellos”, anotó la subcomisario de la PDI Margarita Soto, a cargo de las diligencias ordenadas por la fiscalía.
The Clinic se contactó con Leonardo Battaglia, quien no quiso referirse al tema. El doctor Ibáñez tampoco estuvo disponible para responder consultas para este reportaje.
La familia de uno de los condenados por la agresión a Raide es influyente. Uno de los hermanos de José Alfonso Bulnes Concha, José Miguel, fue consejero del Servel entre 2013 y 2022; otro de sus hermanos, José Carlos, fue subsecretario de Bienes Nacionales durante el primer gobierno de Sebastián Piñera; todos son primos de Juan José Ossa, quien ocupó cargos de subsecretario, ministro y director del Sernac durante los gobiernos de Piñera; también son primos en segundo grado de Felipe Bulnes Serrano, exministro de Educación y Justicia en las mismas administraciones.
El tronco histórico de los Bulnes lleva hasta los Presidentes de la República Manuel Bulnes Prieto y Juan Luis Sanfuentes, y también al tío de los Bulnes Concha, Juan Luis Bulnes Cerda, condenado a 10 años por ser uno de los autores que acabaron con la vida del excomandante en jefe del Ejército, René Schneider, como un intento del grupo de extrema derecha Patria y Libertad para impedir el ascenso de Salvador Allende a la presidencia de Chile en 1970.
Ficha médica confidencial
La filtración de la ficha, según el abogado asesor del área de Auditoría Médica de la clínica, Cristián De La Barra, se habría producido por un error del sistema. En ese entonces la clínica contaba con fichas clínicas electrónicas que eran preparadas en un archivo PDF por un software. Al enviar la ficha actualizada al Ministerio Público, esta se generó con la información completa a partir del 14 de julio de 2011, ignorando el periodo solicitado, que era mucho más acotado. En vez de enviar 12 páginas autorizadas, se remitieron 89 páginas en total.
La clínica no realizó ninguna investigación interna a partir de estos hechos.
La entrega de los documentos reservados trajo consecuencias. La información fue utilizada por la defensa de Bulnes, quienes al revisar la ficha, sostuvieron que Raide tenía algún tipo de daño ocular previo a los golpes que le propinaron la noche del 1 de octubre, debido a que en una atención médica con un neurólogo, sostuvo que cuando le dolía la cabeza le costaba ver “un poco”.
Raide acusó que partes de su ficha clínica circularon por redes sociales ya que le compartieron por Whatsapp una foto con parte de esta y en el mensaje se leía “reenviado muchas veces”. El tribunal a cargo de la causa penal ordenó que los datos filtrados fueran eliminados de la carpeta investigativa del Ministerio Público.
The Clinic tuvo acceso a la declaración de Francisco Leturia Infante, expresidente del Consejo para la Transparencia, donde comentó que este caso se utilizó en “muchas ocasiones para justificar la importancia y la urgencia de la reforma de la ley”, en relación al proyecto de ley de protección de datos personales. Además, declaró que él también recibió por “diversas vías y en numerosas oportunidades información personal sensible de la ficha clínica del señor Raide”.
En todo caso quien está más complicado por la actual indagatoria del Ministerio Público es José Alfonso Concha Bulnes, ya que tiene antecedentes previos. En 2017 fue condenado por otro ilícito: un atropello que terminó con la vida de Domingo Vicuña Subercaseaux. Según publicó La Tercera en esa fecha, Bulnes manejaba bajo la influencia del alcohol. Tanto esa vez como luego de la agresión a Raide, Bulnes estuvo en prisión preventiva.



