Ciudad
3 de Junio de 2025Lo que se sabe de la búsqueda de Francisco Albornoz tras desaparecer en Plaza Egaña hace 11 días: se descartó que NN identificado en el hospital fuera él
Esta jornada el Hospital San Juan de Dios tomó contacto con la familia del farmacéutico de 21 años desaparecido el 23 de mayo, luego de que dos personas no identificadas, una de ellas con rasgos similares al del joven extraviado, llegaran al recinto. Sin embargo, sus familiares descartaron que fuera Francisco, y continuaron su búsqueda. Su último registro fotográfico fue en su departamento en Santa Ana, y luego su teléfono marcó su ubicación por última vez en Ñuñoa, en el sector de Plaza Egaña.
Compartir
Hoy martes 3 de junio se cumplen 11 días de la desaparición de Francisco Albornoz Gallegos, joven farmacéutico de 21 años que salió a juntarse con unos amigos, y desde ahí se le perdió el rastro.
Su último registro de la ubicación fue en la zona de Plaza Egaña, en el límite entre Ñuñoa y La Reina, a las 23 horas del viernes 23 de mayo. El 24 de mayo a las 12 horas debió haber llegado a su lugar de trabajo en Las Condes, pero no se reportó. Desde ahí han sido 11 días de desesperación para la familia de Francisco Albornoz y sus amigos, quienes han recorrido toda la zona de su último registro recopilando información que pueda aportar en su búsqueda.
Lo último que se supo, es que su familia recibió un llamado esta jornada por dos NN que llegaron al Hospital San Juan de Dios. Según constató CHV, una de las personas tenía rasgos similares a los de Francisco. “El chico del hospital NO era Francisco, sigamos difundiendo”, compartió un amigo suyo en redes sociales.
Tras esto, sus cercanos solicitaron no difundir información que no sea difundida por su familia o amigos. Según pudo conocer The Clinic, las personas reportadas en el hospital eran dos extranjeros.
El joven farmacéutico vive en Santiago Centro, y se dirigió a Plaza Egaña para juntarse con unos amigos, quienes no han sido identificados. A las 23 horas se registró su última actividad en el sector, y luego se perdió su rastro. Su último registro fotográfico fue en el ascensor de su departamento.
El último registro de Francisco Albornoz y la intensa búsqueda de sus cercanos
El 23 de mayo Francisco Albornoz se contactó con una persona por WhatsApp que no es de su círculo cercano. Ahí, el joven hoy desaparecido respondió a una pregunta respecto a qué estaba haciendo, a lo que responde “estoy en Ñuñoa en el depa con unos amigos”. Lo que no saben sus más cercanos, es quiénes son esos amigos.

La incertidumbre generada en estos días ha llevado a sus cercanos a sospechar sobre este grupo, ya que, según señalaron a CHV, no han recibido información de este grupo.
“Amigos quiénes son, no sabemos. Eso más no da incertidumbre, más nos da para teorizar, para pensar con quién estaba. Por qué ellos no ha aparecido, que son las personas que primero debieron haber dicho que Francisco estuvo con ellos“, dijo uno de sus amigos cercanos al medio citado.
Francisco mantuvo contacto hasta las 9 de la noche con Gonzalo, su compañero de departamento. Compartieron mensajes durante el día, y en la noche, a la hora que reportó su amigo, dejó de recibir mensajes en WhatsApp. Al día siguiente en la mañana su teléfono dejó de recibir llamados, lo que encendió las alarmas en su familia.
Entre ellos se compartían su ubicación frecuentemente, lo que permitió identificar que su última ubicación fue en Plaza Egaña. Amigos de Francisco Albornoz han llamado a que cualquier información sobre él se les haga llegar. También enfatizaron si hubo personas que hayan tomado contacto con él a través de aplicaciones de citas, que lo informen. Se sabe que el joven se movilizó desde el Metro Santa Ana hasta Plaza Egaña, pasando por las líneas 5, 1 y 4.

Desde ahí inició la búsqueda que llegó hasta el portal de la PDI de personas extraviadas. En la ficha de las policías, se reporta la desaparición de Francisco Javier Albornoz Gallegos, de 21 años; 1,78 metros de altura; 62 kilogramos; tez trigueño; iris café; contextura delgada; cabello castaño, liso y corto. Su lugar de extravío es en la comuna de Ñuñoa, y vestía un polerón color rojo, pantalón tipo cargo color verde,
audífonos blancos.



