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Pedro Díaz/The Clinic

Negocios

23 de Julio de 2025

El último Lomitón: así sobrevive la histórica marca de comida rápida chilena con un único local en Estación Central que se resiste a la debacle

La cadena chilena de comida rápida Lomitón, afectada por la crisis económica internacional de 2008, se declaró en quiebra en 2011. Sin embargo, aún está vigente el último bastión: una sucursal al paso con treinta años de historia ubicada en el Terminal San Borja de Estación Central.

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Lomitón fue una cadena de comida rápida chilena fundada en 1982, que nació como una idea de los hermanos Andrés y Emilio Carné Plá, cuyo primer local estuvo ubicado en Tobalaba con Providencia. Desde ese lugar, el negocio familiar comenzó a especializarse en la elaboración de sándwiches, hasta que un año después lograron registrar la marca por primera vez.

Con el paso del tiempo, el éxito llegó a ellos gracias a preparaciones únicas, como los sándwiches Ricotón, Pollo Paltón, Lucotón, siempre acompañados de una pequeña bandera roja encima de ellos. Ello permitió que la década de los noventa se convirtiera en un periodo de expansión para la marca, hasta que en 1996 lograron dar el salto internacional y lograron instalarse en Argentina.

Luego, el Grupo Sipa entró en la propiedad de Lomitón en 1997, y cinco años después tomó el control de la empresa.

Había dos conceptos de Lomitón: por un lado estaban los restaurantes tradicionales, como el que estaba en Maipú o en la ruta 68, y los otros eran locales de comida rápida, con menús y precios distintos, que se podían encontrar en centros comerciales. Fue justamente esta indefinición, sumada a la crisis financiera que golpeó al mundo en 2008, los factores que llevaron a la firma a declararse en quiebra en 2011.

Ese mismo año, la marca fue adquirida por BTF International, grupo que pretendía transformarla en una cadena de restaurantes temáticos de fútbol, idea que no prosperó. En ese momento, el nuevo propietario se encontró con una deuda de más de $3.000 millones y decidió cerrar varios locales.

Luego, en 2012, las marcas Lomitón fueron compradas en remate por $32 millones y la cadena volvió a funcionar, principalmente en malls, aunque sin la gloria del pasado: por esas fechas, la competencia ya se había vuelto muy intensa con el surgimiento de diversas marcas con modelos similares.

Con todo, en su máximo esplendor, la empresa llegó a operar 58 locales en Chile y 11 en Argentina.

Más allá de todo, para los fanáticos de la sanguchería hay una buena noticia: aún existe un local Lomitón Express en el patio de comidas del Terminal San Borja de Estación Central, con sus platos representativos: churrascos, lomitos y hot dogs.

Según pudo constatar The Clinic, la sucursal tiene 30 años ahí, siendo una de las más antiguas de Santiago dado que así fue pensada en un comienzo: como un local al paso para los transeúntes de la capital.

Lomitón permanece en la retina de los chilenos como uno de los primeros restaurantes de comida rápida del país, con presencia en todo el territorio y ventas sobre los US$16 millones anuales.

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