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15 de Agosto de 2025“No por dormir juntos están compartiendo tiempo”: la táctica de “la noche de tres horas” que usan las parejas para salvar sus relaciones
“La noche de tres horas”, una rutina viral que propone recuperar la conexión y el diálogo en medio de las responsabilidades diarias. La tendencia busca equilibrar tareas, descanso y tiempo de calidad para fortalecer la relación.
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Rendir en el trabajo, hacer las tareas del hogar y estar pendiente de las necesidades de los hijos. Esos son solo algunos de los factores de los que debe preocuparse una persona normalmente. En medio de lo ajetreada que se torna la vida, algunas parejas comienzan a dejar de compartir tiempo de calidad. Es en medio de esta crisis que en redes sociales se viralizó la tendencia de “La noche de tres horas”.
Según detalla The Guardian, “La noche de tres horas” consiste en aprovechar al máximo el tiempo que pasa una pareja, especialmente si tienen hijos. Por ejemplo, cuando ya han logrado que los pequeños se duerman, la pareja debe dedicarse tres horas para ellos. La primera hora es para ordenar la casa, la segunda hora está dedicada 100% a ellos. Se trata de cualquier actividad donde puedan conversar sin estar con sus respectivos celulares. La tercera hora es libre, ya pueden estar con sus celulares y hacer lo que quieras sin ser juzgado.
Con esto se busca evitar que, al terminar todos los deberes, la pareja se siente a hacer nada sin tomarse en cuenta. Que conecten nuevamente y se mantengan al tanto de las necesidades y opiniones del otro, generar un diálogo productivo y afianzar aún más la relación.
La noche de tres horas
La terapeuta de parejas, Carolina Ulloa, explicó a The Clinic que “contra lo que se puede pensar, en las relaciones a más largo plazo se recomienda agendar los tiempos y planificar tiempos de estar juntos, incluso la sexualidad. Pero la gente tiende a resistirse a esa idea porque piensan: ‘si no fluye es que ya no nos queremos’. Y sí, pues fluye los primeros dos años, cuando tenemos todo este cóctel hormonal que hace que esta otra persona sea como una droga. Pero después de los dos a tres años y que pasa la etapa del enamoramiento, ya no tenemos este subsidio hormonal que nos ayuda”.
“Ahí es donde tenemos que empezar a trabajar por la relación. Ponerle más conciencia, ponerle más trabajo. Y esto no para, porque además como personas estamos cambiando constantemente. Entonces, si nos dormimos en los laureles probablemente te encuentres algún día con una persona que no conoces porque no es la misma a quien conociste hace diez años atrás“, añade.
En ese sentido, Ulloa recalca que “si no vas actualizándote y compartiendo tiempo, conociendo a tu compañero o compañera o reconociéndose constantemente, trabajando en conjunto para tener tiempo de calidad o gustos en comunes, probablemente vayan caminando en caminos que se vayan distanciando. Entonces el planificar encuentros, planificar citas, es una práctica que puede ser súper saludable“.
Cuando las parejas no se dedican tiempo
Consultada sobre cuál puede ser el principal problema de una pareja que ya no se dedica tiempo, la terapeuta indica que “puede llegar a derivar en al menos una desconexión y eso puede lleva al desamor. Entonces, a veces pasan personas que llegan a la terapia y me dicen: ‘llevamos cinco o dos años sin tener sexo. Citas y tiempo juntos no tenemos, ya no tenemos intereses comunes, si seguimos estamos solos. Nos sentimos incómodos, no sabemos de qué hablar'”.
“Nunca hay que dar por sentada a la otra persona, como que obvio que va a estar ahí y va a aguantar siempre. Por otro lado, la rutina, el día a día, nos consume. Sobre todo si tienes hijos. Llegas de la pega a hacer tareas de la casa, hacer tareas con tu hijo, que se bañen, les pones pijama. Entonces es muy difícil tener el tiempo libre para decir, ‘¡Ah! Oye, tenemos tanto tiempo libre, ¿Qué hacemos juntos?’. Eso no va a pasa en la actualidad, es como una vorágine donde nos faltan horas para el día. Entonces si tú no planificas y no lo priorizas, no priorizas tu tipo de pareja, no va a haber lugar para eso“, recalca la terapeuta.
Asimismo, destaca que “algo muy muy importante es que las parejas no crean que por vivir juntos y por dormir juntos están compartiendo tiempo de igualdad“.



