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Opinión

17 de Agosto de 2025
Imagen: Sandro Baeza/The Clinic

Perfil del nuevo hombre fuerte de Evelyn Matthei: Misión Sutil: Darlo vuelta

Foto autor Kike Mujica Por Kike Mujica

El empresario que sonó como supuesto plan B en caso de que la candidatura de Matthei capotara, hoy es el epicentro de la nueva estrategia del comando de la postulante. Tiene poco tiempo: por eso, está de cabeza tratando de levantar vuelo de una campaña muy golpeada por la caída estrepitosa en las encuestas.

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La inmensa mayoría de los empresarios y altos ejecutivos de este país votan derecha. Hoy cavilan entre José Antonio Kast y Evelyn Matthei. Un dirigente empresarial me dice que esta semana una parte de los indecisos entre JAK y EM, después de escuchar a José Luis Daza en el foro organizado por Moneda Patria, se entusiasmó con Kast, el más cercano al economista que hoy trabaja con Javier Milei.

Los otros dos bandos ya están jugados: los de Kast, porque sienten que él encarna la máxima del sector: Orden, progreso y mano dura.

Los de Matthei, porque creen que ella encarna, a diferencia de Kast, la democracia de los acuerdos: la capacidad de negociar con otros sectores para asegurar gobernabilidad y paz social.

Juan Sutil (60 años) está dentro de este grupo. Debe ser uno de los empresarios chilenos más involucrados en la política contingente. Son pocos.

Fue candidato a consejero constituyente y extendió redes cuando fue presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) entre 2020 y 2022. Llegó ahí en medio de la mayor crisis social y política vivida en Chile en el siglo XXI -el estallido- y de una pandemia igual de inédita y violenta.

Él gestionó, a través de la CPC, en medio de un incipiente y amenazante Covid, la compra de ventiladores y respiradores para los azotados por la enfermedad.

“Yo diría que uno de los momentos más complejos fueron los primeros días de abril de 2020, cuando nos dimos cuenta de que teníamos que salir a comprar los respiradores y ventiladores y el mundo se estaba cayendo a pedazos. En esa fecha estábamos viendo cómo España e Italia elegían quién vive y quién muere, y había una guerra a muerte, por decir poco –en eso el ministro Mañalich tiene razón-, por los ventiladores. Eso me significó mucho desgaste y estrés porque varias veces tuvimos momentos en que lográbamos y fracasábamos, hasta que pudimos ir logrando encauzar esto, en conjunto con el apoyo de Luis Schmidt, embajador de Chile en China, y comprar los ventiladores y respiradores”, señalaba por esos días.

Sutil: el rumor del tapado

Fue a mediados de mayo pasado que el nombre de Juan Sutil surgió como un supuesto plan B en caso de que Matthei decidiera retirarse de la carrera presidencial. El rumor se esparció, sobre todo, en el mundo de la derecha. Coincidió con los mensajes en redes sociales que cuestionaban, falsamente, la salud mental de la candidata y con la preocupante caída en las encuestas.

A fines de abril, en la Cadem, Matthei figuraba con 22% y Kast con 13%. Todo bien hasta ahí. Pero a mediados de mayo los dos empataban con 17%. Entonces se activó la alerta. Y el rumor del candidato Sutil corrió como un reguero. 

En junio vino un desplome sostenido: Matthei comenzó el mes con 19% y Kast con 16%. Junio terminó con Kast en 24% y Matthei en 10%.

A la versión del “Plan Sutil” se sumó otro supuesto reemplazante de la candidata: Eduardo Frei.

Por eso, el 18 de junio -el mes maldito- Sutil decidió que era hora de hacerse cargo del rumor:

“He sido muy claro, en decir que yo no soy candidato a nada (…) estoy apoyando a Chile Vamos y a Evelyn Matthei, indirectamente, por cierto, en lo que puedo y lo otro es pura especulación, sin ninguna base”.

Cuarenta y siete días después de esta declaración, el 4 de agosto pasado, Sutil decidió sumarse con todo al comando de Matthei, con las jinetas del jefe estratégico de la campaña.

Darlo vuelta

“Faltaba orden y mando. No sé si Sutil les cae bien o mal a los miembros del comando, pero sí sé que agradecen que por fin hay voz de mando”, me dice un Evópoli.

Cuando los números en las encuestas son positivos, todo es más fácil. Cuando bajan, comienzan los cuchicheos, las cuentas por cobrar, las críticas de lo que están fuera a los que están dentro.

“No escucha”. “Hace lo que ella cree conveniente y no acepta comentarios”. “Es impulsiva”. “Es excesivamente desconfiada”. “Se rodea solo de su equipo más cercano”.

Esto han dicho de Matthei. No la izquierda ni los republicanos: los comentarios salían -salen- de la boca de militantes de Chile Vamos.

Así explican el desfonde en las encuestas. 

Otro grupo argumenta que el problema era el comando antes de la llegada de Sutil y de Juan Antonio Coloma. “Matthei hoy es la misma que la de abril, cuando marcaba 22% y Kast apenas 13%. Se tomaron malas decisiones y los asesores fueron muy erráticos. Los números positivos en las encuestas los marearon”, argumentan.

Agregan que el arribo de Sutil tiene que ver con su carácter, estilo ejecutivo y energía. “Un nuevo aire que se requiere para remontar en la carrera y darlo vuelta”, dicen.

El imperio Sutil

Juan Sutil no estudió en la universidad. Pasó, non-stop, del colegio a los negocios.

Empresas Sutil fue fundada en marzo de 1982. Partió con el corretaje de productos agrícolas a través de su oficina de corretaje Sutil & Cía.

Hoy es un holding agroindustrial: incluye Coagra, Pacific Nut, Viña Sutil, Agrícola Sutil, Champiñones Abrantes, Frutícola Olmué y Banagro. 

Ha tenido una nutrida carrera gremial: a los 27 años fue consejero de la Sociedad Nacional de Agricultura. En 2015 fundó la Corporación Reguemos Chile, organización sin fines de lucro que promueve la Carretera Hídrica. En 2017 fue distinguido como el Empresario del Año por ICARE.

Su visión del país coincide con varios empresarios: “Chile está enfermo”. Esta semana conversé con un alto ejecutivo de un importante grupo económico: “Es tan profunda la crisis, que en cuatro años nadie puede solucionarla”, se lamentaba. 

24/7

Sutil está full en el comando. Llega temprano y se va tarde. Se reúne permanentemente con el equipo: “Es muy ejecutivo, súper abierto a escuchar, muy afable y cordial”, me dice un asesor directo de Matthei.

Su rol tiene tanto de táctica como de estrategia. Se trata de planificar y coordinar el motor de la campaña: mensajes, tiempos, giras, insumos para tomar decisiones, temáticas por abordar.

Sintonía fina.

“Con Coloma hacen una muy buena dupla”, agregan en el comando.

Cierta derecha -los menos- ven con reticencia que sean empresarios los que jinetean en los equipos presidenciales. Dos miembros del gabinete de Piñera me lo dicen. “Piñera era empresario, pero cuando saltó al mundo público dejo de serlo. No sabemos si lo de Sutil es un cambio de vida o un evento pasajero”, argumentan.

El “gabinete de los gerentes” -como se llamó al equipo inicial de Piñera 1.0- retrotrae a una mala idea, que en su momento fue muy criticada por importantes políticos de derecha.

Hoy para “el sector” la clave es apretar tuercas tanto en los contenidos de la campaña como en la operación. Sutil tiene mucho que decir en esto. Su misión, hoy, parece más que difícil: dar vuelta la presidencial y pasar a segunda vuelta. Ya sea con Jara o -algo que se vuelve a comentar-con el propio Kast.

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