Opinión
22 de Agosto de 2025
La ruta del Barros Jarpa: los locales clásicos que saben trabajar el jamón y queso dorados en la plancha
En molde, frica o marraqueta. Al desayuno o a media tarde. Como ustedes quieran. Es que este sándwich, tan nuestro, siempre viene bien.
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Dicen que este tradicional emparedado nació por los años veinte en el Club de La Unión, de la mano del abogado y político Ernesto Barros Jarpa, quien solía pedirlo como una comida liviana y al paso. De ahí en más forma parte del canon sanguchero tradicional chileno y siempre se le ha asociado a las primeras horas del día, como un buen sándwich para el desayuno. O si se prefiere, también para la media tarde. Es decir, pocas personas reemplazan un almuerzo con este sándwich que lleva jamón cocido y queso.
Como sea, ahí sigue resistiendo el Barros Jarpa ante la arremetida de sándwichs similares, pero no iguales, como los planchados y tostados que por estos días invaden las cafeterías. Porque no hay que confundirse, un Barros Jarpa no es un simple pan que adentro lleva jamón y queso, todo bien caliente. Para preparar este sándwich se necesita una plancha donde calentar el pan y dorar levemente el jamón, además de “trabajar” el queso con la espátula hasta que se transforme en una sabrosa pasta. Por todo esto es que para encontrar y saborear buenos Barros Jarpa no queda otra que ir a los locales que saben, los clásicos.
¿El mejor?
Puede que la recomendación venga de muy cerca, porque se trata de un local que visito mucho, pero creo que el Barros Jarpa ($7.750) del Lomit’s debe ser uno de los mejores que se pueden probar en Santiago. Lleva una buena cantidad de jamón y queso, ambos bien trabajados sobre la plancha caliente con un toque de aceite, y que luego se ponen en un pan -al menos como yo lo prefiero- de molde medianamente tostado. Es realmente una delicia y muy contundente. Ideal para degustarlo en la barra o para llevar a casa y temperar luego en el tostador.
Av.Providencia 1980, teléfono 222331897, Providencia.
Por la mañana
Ya lo decía en la introducción de esta ruta, el Barros Jarpa siempre ha sido considerado como el sándwich tradicional chileno para la hora del desayuno. Y bueno, en el muy tradicional Dominó sigue siendo muy común que la gente pase a desayunar a sus locales y pida justamente un Barros Jarpa. Tanta es la costumbre que hasta el mediodía se puede pedir una promoción de desayuno que incluye un café o té más un jugo y obviamente el sándwich, que en Dominó va siempre en molde y con el pan bien tostado. Se trata de un Barros Jarpa más bien finito, pero muy sabroso. Y si el café va con leche, tanto mejor.

Aprendieron rápido
La Fuente Chilena es a estas alturas una cadena de sangucherías y, aunque es relativamente nueva, cultiva muy bien el sabor tradicional de las fuentes de soda de antaño. Por lo mismo, no es de extrañar que tenga al Barros Jarpa en su carta ($4.600) y en una muy buena versión. Acá la cosa es en su tradicional pan que está entre la frica y el amasado, ligeramente delgado pero resistente, más una buena cantidad de jamón pierna y queso, obviamente pasados por la plancha. Bastante generoso es el Barros Jarpa en la Fuente Chilena, por lo que el queso sobre todo, suele salir de los bordes del sándwich. Con un toquecito de mostaza y un schop al lado, queda perfecto.

El toque del jamón
Por lo general uno prefiere algún Barros Luco por sobre otro gracias a variaciones como el tipo de pan usado, la cantidad de queso que le ponen o el grado de trabajo en la plancha sobre sus ingredientes. Sin embargo, en el caso de Cecinas Soler la gran diferencia de su Barros Jarpa ($9.150) está en el jamón que utilizan. Obviamente es un jamón de fabricación propia, del tipo planchado y que se pone de manera más que generosa -al igual que el queso- en una muy buena frica. Pero al final, es el gusto particular de ese jamón (muy, pero muy rico) el que hace toda la diferencia.

Un clásico
¿Qué más clásico que Elkika? Un lugar, en rigor son dos, que suele repletarse con gente que va a saborear sus completos, churrascos, lomos, gordas y -por supuesto- un muy buen Barros Jarpa ($6.400) que acá viene en una frica gordita y que gana en altura gracias a la buena cantidad de jamón y queso que le meten adentro. Obviamente, previo paso por la plancha. Insisto, no es lo que uno suele pedir en Elkika, pero vale la pena hacerlo alguna vez .
En Ñuñoa
Acá pasa más o menos lo mismo que en el sitio anterior. Me refiero a la Fuente Suiza, muy conocida por sus empanadas, crudos y churrascos. Pero si uno logra pasar por alto esa oferta tradicional, se concentra y pide un Barros Jarpa ($6.000), les prometo que no se arrepentirán porque se tratará de un sándwich bastante grande, generoso con los ingredientes y que siempre llega a la mesa con una frica doradita y desbordada de queso y jamón por los lados. Con un schop, obvio.
Irarrázaval 3361, teléfono 232788300, Ñuñoa
Para la tarde
Los café Mokka son sinónimos de malls. Es que esta cadena de cafés tiene presencia en casi todos los grandes centros comerciales de la ciudad, además de algunas clínicas y por lo mismo se ha transformado en un tradicional punto de encuentro para muchos santiaguinos. Bueno, en cualquier local de Mokka es posible probar un Barros Jarpa ($6.690) muy correcto. Siempre en pan de molde, con la cantidad justa de jamón y queso, bien tostadito y livianito. No es para almorzar ni para desayunar, es más bien ideal para saborearlo junto a un cortado a eso de las cinco o seis de la tarde. En resumen, un pequeño placer.

En la cuna
La Confitería Torres es famosa por ser la cuna del Barros Luco. Sin embargo, en cualquiera de sus locales también es posible pedir un clásico Barros Jarpa ($6.500), que en este caso viene siempre en marraqueta y con una buena cantidad de queso y jamón que previamente ha pasado por la plancha. No es tan famoso como el otro sándwich, pero está bueno.



