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Francisco Orrego (RN): “Voy a respaldar a cualquier candidato de derecha que pase a segunda vuelta, sin ningún tipo de condición”

El abogado da sus definiciones de cara a las elecciones de noviembre. Reafirma su respaldo a la candidata Evelyn Matthei, pero reconoce que se perdió tiempo clave en la campaña y no tiene certeza de que logre remontar en las encuestas. "Me encantaría tener la respuesta sobre por qué no tengo algún tipo de vocería en el comando", dice. También repasa su derrota en la gobernación y el comentado episodio que vivió con la exalcaldesa y las directivas de Chile Vamos al dar su discurso de cierre. "En ningún momento sentí algún tipo de menosprecio", asegura. Aquí también el panelista de Sin Filtro cuenta sus motivos para buscar un escaño en el Congreso y defiende su polémico estilo: "Lo más fácil para mí habría sido pescar mis cosas e ir a competir por el distrito 11, como hacen muchos en la derecha".

Por 21 de Septiembre de 2025
Francisco Orrego
Francisco Orrego
Francisco Orrego (RN), candidato a diputado por el distrito 10. Fotos: Francisco Paredes / The Clinic
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Con chaqueta de cotelé y una camisa de género aparece Francisco Orrego en un café de Providencia. No luce, por ahora, su tradicional guayabera, aunque sí mantiene su estilo con anteojos, barba y tatuajes a la vista.

“Vamos a estar con guayaberas siempre, pero vamos a ir transitando”, dice el panelista de Sin Filtros, quien llega a esta entrevista con The Clinic, junto a su encargada de redes sociales, un eje clave de su campaña que acaba de comenzar en busca de un escaño como diputado por el distrito 10.

El abogado hace una distinción con el estilo del mandatario Gabriel Boric, con quien Orrego compartió formación al interior de la Universidad de Chile y a quien se opuso, además, durante la presidencia del Centro de Estudiantes de esa facultad por parte del exdiputado, en 2009.

Si tengo que entrar el día de mañana como diputado, voy a entrar de terno y corbata y de punta en blanco. Lo mismo si tengo que ir a la celebración de Fiestas Patrias, a los Te Deum, reuniones con autoridades”, dice el militante de RN con una sonrisa.

Francisco Orrego bien pudo haber vestido así si en noviembre pasado hubiera ganado la segunda vuelta en la elección de gobernador metropolitano, en la que cayó derrotado ante Claudio Orrego, ex-DC que logró el 55% de los votos.

Se trató de su primera incursión electoral. De todos modos, fue una de las personas más votadas del país.

—¿Qué habría sido de su vida como gobernador?

—Fue una sorpresa tremenda para mí la cantidad de apoyo ciudadano y de votos que obtuvimos en esa elección. Fueron más de dos millones de personas que confiaron en el proyecto que planteamos a la región. Si hubiésemos tenido la suerte de ganar esa elección, habría tenido que estar arreglando toda la administración de la gobernación metropolitana, cuadrando cifras, revisando los proyectos que se han adjudicado y cambiando un poco la gestión de la gobernación hacia lo que yo quería construir, que fuera una gobernación que se dedicara a gastar plata en fierro y cemento.

—¿Fue una candidatura para hacerse conocido o para ganar?

—Las candidaturas siempre son para ganar. En política uno siempre debe tener ese objetivo. Pero fue una sorpresa para mí la nominación, acuérdate que me nominaron prácticamente el mismo día que cerraron las inscripciones y después de que varias personas rechazaron la candidatura. Yo fui el único valiente que tomó ese fierro caliente y dijo vamos a ganar.

—¿Cree que habría sido distinto el resultado si se hubiera conocido antes los antecedentes del aparente uso de recursos públicos para su campaña, a través del coaching?

—Habría afectado la elección popular, creo que sí. Ahora, ¿habría sido suficiente para dar vuelta la elección y dar vuelta los 500 mil votos que me faltaron? Creo que no. Tampoco quiero hacer leña del árbol caído.

—¿Cuál es su evaluación de la gestión de Claudio Orrego?

—Es una mala gestión, que hoy está siendo cuestionada y siendo objeto de dos tipos de investigaciones, una en sede administrativa, que es el requerimiento de destitución que presentó republicanos con la UDI y una consejera de RN. Veo que ahí hay una infracción grave al principio de la probidad administrativa, tal como señaló la Contraloría. Y la segunda vía es la judicial, por el caso ProCultura, por la desaparición de mil millones de pesos del proyecto completo de $1.600 millones del programa Quédate, de Alberto Larraín.

—¿Cree que va a terminar cayendo Claudio Orrego?

—Depende de la justicia, pero hay antecedentes suficientes al menos para acoger la destitución en sede administrativa. 

“Me encantaría tener la respuesta sobre por qué no tengo algún tipo de vocería en el comando de Evelyn Matthei”

“Pensar que podía ganar era darle mucho crédito”, dijo Evelyn Matthei cuando en noviembre pasado llegó hasta el comando de Francisco Orrego luego de su derrota en la gobernación metropolitana, frase que acaparó portales. Lo mismo ocurrió con su discurso de cierre, en el que pareció irse quedando rápidamente solo luego de que salieran del escenario la exalcaldesa de Providencia y las directivas de Chile Vamos.

—¿Cómo se acuerda de ese momento? Por las redes muchos creyeron que fue un acto de menosprecio…

—Fue un mal tiro de cámara (sonríe). En ningún momento sentí algún tipo de desaire de Matthei, tampoco sentí un desaire por parte de las directivas de Chile Vamos. Por el contrario, me sentí muy apoyado.

A ver, para ser bien sincero, ese día Evelyn Matthei tenía dos posibilidades. Una era quedarse en la casa porque no tenía por qué asumir la derrota en la elección de gobernador de la RM, con eso no asumía ningún tipo de responsabilidad y no tenía que cargar con el costo de haber apoyado a un candidato que perdió. Pero ella en forma valiente toma la decisión de acompañarme el día de la derrota, arengar a la gente presente en mi comando y subirle el ánimo a mis papás, que estaban bastante afectados por la derrota. Todo eso es valentía.

—La frase “pensar que podía ganar era darle mucho crédito” no se leyó precisamente como respaldo.

—Fue una frase que a mí en lo personal siento que podría haberse dicho de mejor forma. Pero ella se estaba refiriendo a que el candidato era Francisco Orrego, que nunca se había medido políticamente, que tenía cierto nivel de conocimiento, pero estaba peleando con un buque insignia de la Concertación. Efectivamente era difícil ganar esa elección. El sentido de la frase era la correcta, pero lamentablemente no se dijo en los mejores términos.

—¿Lo pudo conversar con ella más adelante?

—Síi. Mantengo una relación muy fluida con la Evelyn, la considero una tremenda amiga. Me señaló que la intención nunca fue esa. Se dio vuelta la página.

—¿Está colaborando en la campaña de Evelyn Matthei? ¿Lo invitaron a participar del comando?

—Hemos tenido conversaciones con el comando de Evelyn Matthei, pero hasta el momento no hemos cerrado ningún tipo de apoyo explícito a ser parte del comando ni tampoco asumir algún tipo de vocería.

—¿Cómo se explica eso? Fue de las personas más votadas del país en las elecciones regionales del año pasado.

—Me encantaría tener la respuesta sobre por qué no tengo algún tipo de vocería en el comando de Evelyn Matthei, pero no soy la persona indicada para contestar eso. Porque no lo sé.

“No sé si alcanza el tiempo para que Evelyn Matthei logre repuntar en las encuestas”

—La derecha es la principal enemiga de la derecha, dijo en una entrevista. ¿A qué se refiere?

—La derecha ha tenido un problema endémico, que es que le cuesta mucho ponerse de acuerdo y desaprovecha oportunidades históricas. Nosotros deberíamos haber competido en lista única y tendríamos una posibilidad muy cierta de ser mayoría en el Congreso, podríamos haber tenido una primaria ampliada y haber llegado con un solo candidato. Pero somos duros de cabeza para ponernos de acuerdo, ese es el principal problema de la derecha. No sabe aprovechar las oportunidades históricas.

—¿Cree que podrían terminar perdiendo la elección?

—Eso significa que va a ser más difícil obtener mayorías en el Congreso, pero estoy convencido de que así y todo vamos a tener un excelente desempeño y lograremos mayoría en la Cámara y en el Senado.

—¿Cómo evalúa la campaña de su candidata Evelyn Matthei?

—En un principio no estaba en los lineamientos generales de una campaña, enfocados en lo que había que transmitir. Siento que desde la incorporación de los hermanos Zegers, que es la agencia de publicidad que se está haciendo cargo de comunicaciones, y de la línea editorial, hemos logrado enmendar el rumbo en una materia que a mí sí me gusta mucho, como es resaltar los atributos y la trayectoria de Evelyn Matthei, y no enfocarse en eso de estar constantemente debatiendo con quienes son tus aliados políticos, como son los republicanos nacional libertarios e inclusive Franco Parisi.

Lo importante acá es centrarse en las cualidades, eso es lo que se está haciendo ahora. Por eso creo que se enmendó el rumbo y tenemos que ver cómo se desarrollan estos dos meses de campaña que nos quedan.

—¿Se perdió tiempo clave para estar bien posicionados en la campaña?

—Se perdió tiempo clave, sin duda. 

—¿No es necesario insistir en conseguir el voto del electorado de la derecha frente al posicionamiento de José Antonio Kast?

—Creo que debes convocar a todo el mundo que en algún momento representó el 62%. Lo que pasa es que la derecha hoy está fragmentada, entonces el debate y la disputa interna en la derecha va a ser bastante dura. Por eso tienes que salir de un discurso de derecha e izquierda.

Entonces, tienes que apuntar primero a tu público, que es la derecha y centroderecha, y luego apuntar a todos aquellos ciudadanos que están desencantados con ese gobierno. Y esos ciudadanos hoy no tienen militancia política, compadre. Esos ciudadanos hoy están viendo que hay un problema de seguridad, de economía, en vivienda, y a esa gente es la que tienes que convencer que el proyecto de la derecha va a dar soluciones más reales y concretas para enfrentar con mano dura estos temas.

—¿Alcanza el tiempo para repuntar a Matthei?

—No lo sé, espero que así sea. Pero no lo sé. Eso solo lo van a determinar los vecinos.

“La centroizquierda ya eligió como su candidata a Jeannette Jara (…), hay que salir a convocar a las personas apartidistas”

—¿Qué ha hecho bien José Antonio Kast?

—Consecuencia en el discurso. Haberse mantenido durante sus tres campañas presidenciales con un discurso claro y concreto hablándole al público de la derecha, y con el discurso de la derecha encantar a esa ciudadanía que hoy no tiene militancia política. Esa gente que siente que nuestro discurso, porque yo me siento parte de la derecha y no de la centroderecha, que con nuestro discurso logramos convencer y movilizar voluntades. Hoy la gente quiere un cambio y ese cambio lo encarna la derecha.

—¿No tendría problemas en respaldar a Kast en una segunda vuelta?

—Voy a respaldar a cualquier candidato de derecha que pase a segunda vuelta, sin ningún tipo de condiciones. Ese mismo día en la noche me voy a poner a trabajar por ese candidato y a recorrer el país de ser necesario para que la derecha triunfe.

—¿Eso es algo que le ha faltado transparentar a Evelyn Matthei?

—Solamente puedo hablar por mi persona. Creo que lo correcto es salir a apoyar a cualquier candidato que pase a segunda vuelta, porque es lo que Chile necesita: unidad, unidad, unidad.

—Ha dicho que Matthei tenía que escuchar menos a Chile Vamos. ¿A qué se refería?

—A que ella debería haberse jugado por lo que es ella. Por la Evelyn Matthei que pesca un chaleco reflectante y se pone a correr, por esa Evelyn Matthei que imita a Margaret Thatcher, esa Evelyn que da respuestas claras, que sabe resaltar sus atributos y no le tiene miedo a nada. Haber mantenido la línea que históricamente le conocemos.

—¿Se ha contaminado mucho por las figuras políticas?

—La palabra no es contaminar. Pero creo que ella debería haber tomado mucho más las riendas de su campaña y haber sido ella, como lo está haciendo ahora.

—Ahora también se ve con muchas figuras de centroizquierda, con Amarillos, Demócratas, el “laguismo”… ¿Es una buena estrategia para repuntar?

—Creo que para su campaña es un tremendo avance. Pero si me lo preguntas a mí, para mí no.

—¿Por qué?

—Porque me siento más representante del mundo de la derecha, creo que hay que convocar a todas las personas que son apartidistas. Pero todo el mundo que es de la centroizquierda ya tiene su candidata, y se llama Jeannette Jara.

—¿La centroizquierda?

—Sí, además de la izquierda radical. El mundo de la Concertación, de la ex Nueva Mayoría, del PS, el PPD, PL, PR, todos tienen su candidata y se llama Jeannette Jara. Esos votos no los vas a ganar nunca, tienes que hablarle a la ciudadanía. 

¿Por qué Matthei y no Kast?: “Porque somos militantes de partido y confiamos más en el proyecto de Evelyn Matthei”

—Hace unos meses dijo que faltaban volverías ciudadanas. ¿Se ha logrado?

—Se ha intentado. Hace unas semanas se incorporó a voceros que vienen del mundo ciudadano, como Claudio Salinas, de la Casa Ciudadana del Rechazo. Pero lo que hay que hacer es tener testimonios de gente común y corriente, de gente de carne y hueso que hoy lo pasa mal. Son esos testimonios los que te hacen empatizar.

La ciudadanía va a decir “compadre, a mí me está pasando exactamente lo mismo. También tengo el problema del miedo a salir a la calle y la derecha quiere enfrentar a los delincuentes con valentía”. O “oye, la derecha está diciendo que el delincuente tiene dos opciones: o termina muerto o termina pudriéndose en la cárcel”. Ese es el discurso que estamos levantando desde la derecha.

—De lo que usted señala, no me queda claro por qué un elector de derecha tendría que preferir a Matthei y no a Kast. 

—Es que depende del elector. Si quieres una derecha que sea más dura por así decirlo, claramente el mundo de republicanos tiene ese nicho bastante ganado. La candidatura de Evelyn Matthei está apostando al mundo de centro, de la centroderecha y a todos los que no tienen militancia partidista.

—¿Y qué quiere la gente? ¿No se prefiere a alguien más duro, más firme?

—No puedo hablar por la gente. Yo te puedo decir lo que yo quiero. Y yo quiero mano dura.

—¿Por qué entonces está con Matthei y no con Kast?

—Porque somos militantes de partido y confiamos más en el proyecto de Evelyn Matthei. Y lo que me gusta de su candidatura es que las propuestas que está presentando al país tienen decantación. Son propuestas bastante desarrolladas y que van en la línea de lo que queremos, como construir cinco cárceles, tener una policía militar fronteriza, tener la posibilidad de segregación efectiva de los presos que son reincidentes respecto de los que no. 

—En sus redes sociales no logré encontrar fotos con la candidata Matthei. ¿Eso da alguna señal?

—Hasta el momento no tengo ningún despliegue comunicacional de campaña. No tengo ningún afiche ni publicidad, ni foto con candidato. Lo único que tengo son un par de reels con Evelyn Matthei.

Orrego y partida de Rodolfo Carter de Chile Vamos: “Tú no dejas que Alexis Sánchez se te cambie de equipo, lo mantienes como sea”

—¿Le preocuparon los descuelgues que se han dado desde Chile Vamos hacia José Antonio Kast?

—A mí sí me preocupan, es lógico, cien por ciento.

—Se ha a visto a exministros y exsubsecretarios de Sebastián Piñera. ¿Cree que pueden seguir ocurriendo?

—Creo que se habrían dado, pero sí es cierto que tuvimos bajas importantes. Yo no soy de los que suela quitarle la jeringa al potito. La pérdida de Rodolfo Carter fue tremenda. La de Rodrigo Álvarez, también, es de los políticos que más admiro en la derecha. La pérdida de diputados como Miguel Mellado también te llegan. Tú no puedes seguir perdiendo apoyos del sector que históricamente representaste. Pero creo que lo de Rodolfo Carter es sin duda de los golpes más duros que recibió Chile Vamos para esta elección, a mí me hubiese encantado verlo compitiendo en un cargo a senador o en una primaria presidencial, defendiendo a su mundo histórico que siempre estuvo vinculado a Chile Vamos.  

—¿Cómo se explica ese paso de Carter? Ustedes son cercanos.

—Habría que preguntarle a él. A mí me da pena que haya abandonado las huestes en las que yo milito. Pero el problema es que tengo una relación de amistad con él y creo que es uno de los políticos más preparados en este país desde lo intelectual y desde la praxis política. Entonces, para mí Rodolfo es uno de esos elementos demasiado valiosos para dejarlos escapar. Tú no dejas que Alexis Sánchez se te cambie de equipo, lo mantienes como sea.

—¿Conversó con él?

—Conversamos de forma periódica, somos amigos. Siempre nos estamos aconsejando de forma mutua, nos pasamos datos de proveedores, vemos cuántos flyers va a imprimir cada uno en sus regiones… Es una persona que te puedo decir sinceramente que es mi amigo.

—Es una persona que estuvo durante meses pidiendo una primaria presidencial con Chile Vamos. ¿La coalición dejó escapar a este tipo de figuras?

—Lo dejaron escapar, lo dejamos escapar.

—¿Y por qué no lo lograron retener?

—No sé. Me encantaría tener una respuesta para eso. Pero siento que lógicamente que a él no le hubiesen dado la primaria fue un golpe muy duro. Él terminó tomando sus huestes y sus huestes se fueron con él. Lo que pasó con el alcalde actual de La Florida, lo que pasó con su hermano en el Congreso.

—¿Chile Vamos no cuida a sus figuras del mundo más popular? El exalcalde Germán Codina también pasó a republicanos.

—No quiero más bajas. Germán fue alcalde doce años, sin duda era un elemento tremendo para haberlo potenciado y que fuera candidato a diputado, él se la había ganado. Debería haber estado con nosotros.

—¿No se cuidaron esos liderazgos?

—Creo que Chile Vamos sí cuida a sus liderazgos, pero tenemos una fuga que es evidente.

“Lo más fácil para mí habría sido pescar mis cosas e ir a competir por el distrito 11, como hacen muchos en la derecha”

—¿Por qué candidato por el distrito 10?

—Es mi zona, es mi territorio, donde he estado los últimos 20 años de mi vida. Conozco las necesidades, estudié Derecho en la Universidad de Chile, en Providencia. No me voy a cambiar de donde conozco la realidad.

Mira, lo más fácil para mí, compadre, hubiese sido pescar mis cosas, irme al distrito 11 como lo hacen muchos candidatos de la derecha, quedarme en mi casita viendo el matinal, yendo a Sin Filtros, a la radio, repartir dos o tres flyers, unas bolsitas de ferias, hacer un par de juntas de vecinos y probablemente hubiese ganado. Pero me gustan los desafíos importantes. No la quiero fácil. 

—Es un distrito donde van varios de los candidatos más fuerte de cada partido, Gonzalo Winter, José Antonio Kast Adriasola…

—Te diría que el distrito 10 es el más político que hay en Chile, el más difícil, donde se mide la izquierda contra la derecha, así tajante. La derecha lleva a los mejores posicionados y la izquierda a sus buques insignias.

—¿No considera cuestionable que los republicanos llevan como candidato al hijo del candidato presidencial?

—Para nada. José Antonio Kast Adriasola es una tremenda persona, es un gran amigo y candidato. Aquí el que manda es el pueblo, los vecinos. 

Gonzalo Winter lamentaba que en el Congreso se estén interesando personas que quieran ir a polemizar…

—Una persona polémica como Winter, que ha hecho de la polémica su praxis política, es bastante raro, tendría que bajar su candidatura.

—¿Y ese perfil de Sin Filtros, muchas veces polémico y frontal, se va a llevar al Congreso?

—Cien por ciento. Yo soy de derecha, soy directo, soy frontal y soy valiente. No ando con medias tintas. Si te gusta, bueno. Si no, no votes por mí.

—¿Ese no es un estilo polarizante que podría no hacerle bien a la política?

—Defender las ideas al costo que sea, siempre va a ser mi objetivo. Voy a defender mis ideas a muerte.

—¿Tienen éxito electoral los candidatos de Sin Filtro?

—Vamos a tener que verlo ahora. Hemos tenido dos candidaturas Sin Filtros. La de Eric Campos, en la CUT, que salió segundo; y la mía, en la gobernación, donde salí segundo. Esperemos que eso cambie y que en el distrito 10, que es el distrito Sin Filtros, logren ganar candidatos que están en pantalla en este espacio que para mí es mi casa.

—¿Se define alguien proclive a los acuerdos?

—Soy una persona que va a llegar a acuerdos en la medida de que esos acuerdos sean buenos para la ciudadanía. Yo no habría votado por la modificación del binominal, habría votado en contra de la reforma a la educación, lo mismo en el caso de la reforma tributaria de Alberto Arenas, ni menos a favor del 1,5% del préstamos en la reforma de pensiones.

—Chile Vamos apoyó varias de esas reformas.

—Son errores políticos históricos que no hay que volver a cometer.

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