Germán Codina, miembro del comando de Kast: “No les creo a otros candidatos que vayan a hacer lo que no hicieron cuando fueron gobierno”
El exalcalde de Puente Alto se reinventó tras liderar la populosa comuna por 12 años. Desde ahí, decidió cerrar su capítulo en RN y aterrizar -desde la independencia- en el proyecto republicano. Codina explica aquí sus motivos, asegura que el José Antonio Kast de 2025 "no es el mismo que el de 2021" y sostiene que se han creado "estereotipos chaqueteros" en torno a su figura. También destaca que su entrada representa el ingreso de la "derecha social" a la campaña y asegura que el candidato "no va a cortar absolutamente ningún gasto social" en su eventual mandato. El exedil también envía un mensaje a su sucesor, Matías Toledo: "Me sorprende cuando hay gente que por no saber liderar una gestión trata de sobrevivir culpando a quienes estuvieron antes".
Por Eduardo Monrroy 5 de Octubre de 2025
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Un pin con la bandera de Chile se pone en la solapa de su chaqueta Germán Codina apenas ingresa a la sede del Partido Republicano, ubicado en Las Condes, lugar que en las últimas semanas visita frecuentemente desde que decidió aterrizar en el comando del candidato José Antonio Kast.
El exalcalde de Puente Alto luce más atlético, algo que le hacen ver algunos miembros del partido que se topa durante su entrada. Él responde que lleva tiempo yendo al gimnasio y en que sus redes sociales muchas veces sube historias en esa faceta.
Codina reconoce que se tuvo que reinventar en el último año, tiempo en el que experimentó varios cambios. Primero, en diciembre pasado dejó de liderar una de las comunas más populosas del país, impedido por ley de repostular al haber cumplido el máximo de tres períodos en el cargo. Tampoco logró que su candidata Karla Rubilar lo sucediera en el cargo, al resultar derrotada frente al independiente Matías Toledo.
Con los días, además, decidió dejar atrás sus 18 años de militancia en Renovación Nacional (RN) y pasar a la independencia política. También asumió nuevos desafíos en el mundo privado: hoy es uno de los directores del grupo Quanttum, una empresa de innovación que tiene por objetivo resolver problemáticas sociales a bajo costo, mediante la integración de tecnologías y capital humano.
Pero la mayor sorpresa la dio el pasado 26 de agosto cuando comunicó su respaldo al candidato republicano y romper con su pasado en Chile Vamos.
—Ahora que ya pasó tiempo, ¿pudo sacar en limpió qué ocurrió con la elección de la alcaldía de Puente Alto?
—Creo que son procesos que ya decantaron. Feliz tendría una reunión con con la Karla para analizar a fondo cómo se desenvolvió la campaña, lo que se hizo bien y lo que se hizo mal. Pero en la práctica estoy muy contento del legado que construimos durante los 24 años que lideramos la comuna, tanto el exalcalde como yo, siempre con mucho acento durante mi gestión en las políticas sociales.
Todos saben que siempre he sido una persona muy preocupada de construir equidad, de que Chile sea un país más justo y eso lo llevo como bandera a todos los lugares donde me desempeño, tanto en el ámbito privado como también en la campaña de José Antonio Kast.

Gestión de Matías Toledo: “Cuando la gente es incompetente para desarrollar sus labores trata de echarle la culpa a otros”
Con el triunfo de Matías Toledo en las elecciones municipales de octubre del año pasado, el independiente arrebató la alcaldía a RN, partido que mantuvo el dominio de la comuna por más de dos décadas con la gestión anterior del actual senador Manuel José Ossandón.
—¿Se sintió responsable de esa derrota?
—No, para nada. Ahí hay responsabilidades compartidas y la verdad es que creo que no es el tema principal de futuro que tenemos que abordar hoy día.
—¿Ha tenido la oportunidad de hablar con el alcalde Toledo?
—Luego de que ganó, lo invité a acercarse a mi oficina para hacer un adecuado traspaso de la gestión. Pero él no quiso ir a esta reunión y puso interlocutores para dialogar con el equipo municipal. Consideré que ese no era un buen camino. Siempre he creído que más allá de las diferencias políticas, uno tiene que ser capaz de sentarse en la mesa para abordar las diferencias y traspasar la gestión del municipio que gobierna la comuna más grande de nuestro país.
—Matías Toledo lo acusó de dejar un déficit de $4.400 millones en el municipio.
—Me sorprende cuando hay gente que por no saber liderar una gestión solamente tratan de sobrevivir culpando a quienes estuvieron antes. Aprovecho de decirle a la gente de Puente Alto que no crean absolutamente nada de lo que le puedan decir que tenga que ver con las gestiones anteriores o que no tienen recursos, porque nunca Puente Alto había tenido tanto dinero en las arcas municipales como las que yo dejé para el año 2025. Lo que pasa es que cuando la gente es incompetente para desarrollar sus labores, por lo general trata de echarle la culpa a otros.
Codina y su salida de Chile Vamos: “Muchos dinosaurios de la política presionaron para que mi nombre saliera de la encuesta CEP”
De forma silenciosa, Codina dejó de militar en Renovación Nacional en diciembre pasado. La decisión cayó como un balde de agua fría en el partido, pero muchos al menos confiaban en que el administrador público volvería más adelante a acercarse y compitiera este año por un escaño al Congreso. En RN incluso algunos lo veían como una figura con proyección presidencial al estar bien evaluado en distintas encuestas.
—¿En qué momento se desencantó de Chile Vamos?
—Renuncié a RN porque después de desempeñarme por 12 años de sol a sol como alcalde en una comuna que tiene tantas complejidades y donde la gente me reeligió en dos oportunidades, sentí que me gané el derecho a ser independiente. He ido aprendiendo que en cada partido y en cada coalición, quienes lideran creen que de cierta manera todos los que vienen detrás tienen que ser “yes, man” y darles en el gusto en todo. Yo no estoy para eso.
Creo que esto siempre debe guiarse con la construcción de un Chile más justo, con construir un proyecto común que permita que todos vayan aportando desde su perspectiva, entendiendo que la diversidad existe. La diversidad es un hecho y lo más importante es que todas esas personas que piensan distinto entiendan que así como ellos pueden exigir respeto a quien tienen al frente, también lo puede hacer. Entonces, la construcción de un Chile más democrático, más justo, más justo, con más progreso, pasa fundamentalmente por que sepamos entendernos y sepamos dialogar.

—En un momento manifestó que “los coroneles y dinosaurios de la derecha lo que han hecho es ahogar el crecimiento de liderazgos jóvenes”. ¿Se sintió así?
—Efectivamente. Es evidente que cuando lideré la Asociación Chilena de Municipalidades construí un liderazgo nacional que de hecho se vio en una encuesta CEP en que quedé entre las personas mejor evaluadas e incluso aspectada para una posible carrera presidencial. Y lo que tuve de vuelta de parte de esos dinosaurios de la política fue que ellos mismos presionaron para que mi nombre saliera en las futuras encuesta CEP.
—¿Quiénes son esos dinosaurios o coroneles?
—No voy a personalizar, pero sí son prácticas de la política que me parecen nefastas. He visto otros liderazgos jóvenes que terminan siendo perseguidos, en algunos casos incluso ridiculizados. He visto cómo algunos han tratado de hacerle chaqueteo a Rodolfo Carter, por ejemplo. Creo que es muy digno tratar de construir tu liderazgo, siempre inspirado en tus convicciones. En el caso mío, eso significa construir un país más justo, más equitativo y con oportunidades para todos.
—Muchos se lo imaginaban como candidato al Congreso.
—Muchos me pidieron que fuera candidato al Congreso. Era una opción en el Senado en regiones o en algunas diputaciones de la RM, según las encuestas que me mostraban. Sé que muy probablemente habría salido elegido y probablemente primera mayoría en el distrito.
Pero teniendo esa oportunidad, que muchos persiguen toda su vida, considero que actualmente hay muchas prácticas en el Congreso que lamentablemente han generado un deterioro de la confianza ciudadana. Eso diluye la posibilidad real de hacer cambios y de colaborar directamente con las personas. Yo soy una persona más ejecutiva. A mí me gusta más el contacto directo con las necesidades de la gente y esa cualidad de entregar soluciones rápidamente.
—El senador Ossandón dijo que tres semanas antes de la inscripción de candidaturas del pasado mes de agosto, usted pidió a RN que lo midieran en las encuestas porque quería ser candidato a senador o a diputado. ¿Le cerraron la puerta?
—A mí me tiene sin cuidado lo que dicen muchas de las figuras políticas que están en el Congreso, que justamente han contribuido al desprestigio de la política. Siempre he sido consecuente y hace un año renuncié. Obviamente, no voy a exponer los mensajes de WhatsApp y otras reuniones que sostuve con autoridades de distintos partidos políticos que me ofrecieron candidaturas, además siempre apoyadas por distintas encuestas que mostraban que una alta probabilidad de triunfar.
“Los estereotipos que hay en torno a Kast son solo chaqueteros”
—¿En qué momento se da esta conversación con republicanos?
—Habíamos tenido distintas conversaciones con José Antonio Kast, incluso no estando vinculado estrechamente con su comando. Traté de dar opiniones frente a temas que él de manera genuina tenía una preocupación por solucionar.
En mi caso, habiendo sido presidente de la Asociación Chilena Municipalidades, me vinculé con autoridades que eran de izquierda, incluso izquierda madura, porque creo que es muy necesario que podamos aportarnos ideas, sugerencias y también entender qué es lo que estaba detrás de algunas tomas de decisiones que él estaba implementando. Eso abrió un camino y ambos vimos que estábamos inspirados por hacer lo mejor para Chile.
—¿Qué señal se da con su aterrizaje en el partido?
—José Antonio Kast ha tenido un proceso de maduración política en los últimos años. Cuando él me invita a ser parte de su equipo, está demostrando con hechos que quiere ampliar la perspectiva y de alguna manera también implementar políticas que tengan un corazón sólido y profundo en lo social.
Yo voy a seguir con mis convicciones, pero también quiero decirle a la gente que esos estereotipos que han tratado de construir, como de que José Antonio Kast no estuviera preocupado de lo social, cuando analizas su programa de gobierno, te das cuenta de que esos estereotipos son solo chaqueteros.
—¿Cómo fue esa conversación con Kast? ¿Le pidió algún tipo de garantía, que no hubiera retrocesos en materias sociales?
—Planteé que para mí las políticas sociales son fundamentales, que eso es lo que me inspira. Desde el ámbito municipal, comunas como Puente Alto, Maipú, La Florida, enfrentan realidades muy complejas y a veces me sorprendo cuando hay gente que hace gárgaras de buenas gestiones, cuando en realidad hay comunas de Chile, particularmente cinco o seis comunas, que tienen tremendos presupuestos y no enfrentan la realidad del Chile verdadero.

“A través mío la derecha social está instalada en el programa de gobierno de José Antonio Kast”
—¿Pero por qué José Antonio Kast y no Evelyn Matthei? Se podría pensar que las ideas que usted tiene eran más cercanas a las que ella ha planteado.
—Primero, por su gran liderazgo. Él trazó un camino hace tiempo y ha demostrado que es una persona persistente para tener la fuerza necesaria para acometer los desafíos que tiene Chile hoy. Por ejemplo, en el tema de seguridad, ya que es gravísimo lo que está pasando. Creo que Kast tiene la fuerza para emprender medidas que son muy complejas y que incluso en algún minuto podrían ser cuestionados. Pero lo más importante hoy día es devolverle la paz y la tranquilidad a las familias. Que la mamá que manda a sus hijos al colegio sepa que van a volver sanos y salvos a su casa. Por otro lado, esos tres ejes que planteó José Antonio Kast desde el comienzo: seguridad, crecimiento y empleo, y políticas sociales, te demuestran que desde un comienzo ha estado comprometido con darle continuidad a las políticas sociales que se han implementado en otros gobierno, como la PGU.
Y porque también veo un equipo muy sólido detrás de José Antonio. Él nunca ha sido parte del gobierno. En cambio, hay otros candidatos que ya fueron parte del gobierno en uno o dos períodos. Pero cuando estuvieron en el gobierno tampoco implementaron políticas muy importantes en pensiones o en seguridad. Entonces, hoy no les creo tanto que vayan a hacer lo que ya no hicieron en el gobierno.
—Usted dijo en una entrevista que el comando de Matthei no lo invitó a ninguna reunión. Si lo hubieran llamado, ¿habría sido otra su decisión? ¿De eso se trataba?
—Si me hubieran llamado, habría puesto sobre la mesa todas mis preocupaciones, las mismas que le puse a José Antonio Kast y que entendió perfectamente, porque entiende que el progreso que quiere lograr para Chile y también las mejoras en seguridad, tienen que ver con sostener las políticas sociales que debe tener un gobierno, como la PGU y el resto de políticas que permiten construir justicia social, equidad e igualdad de oportunidades.
Cuando José Antonio Kast me invitó a ser parte de su equipo, considero que está dando una muestra de valoración a esa perspectiva, siempre preocupada por la gente más vulnerable y de clase media. Entonces, cuando tu visión se va incorporando sólidamente en el plan de gobierno, eso te convence de que estás en el sitio correcto.

—¿Cree que la derecha social entró también a la campaña de Kast?
—A través mío, la derecha social está instalada en el programa de gobierno de José Antonio Kast para darle seguridad a las políticas sociales, a la continuidad de la PGU y de todo el resto de las políticas sociales que se han implementado en los últimos gobiernos.
“Quiero darle la tranquilidad a la gente de que no se va a cortar absolutamente ningún gasto social”
—¿Cree que el Kast de 2025 es distinto al de 2021?
—Sí, creo que no es el mismo que el de 2021. He visto en él un proceso de maduración que creo que hay que valorar muy profundamente. Porque siendo un líder tan visible, fue dándose cuenta de que su liderazgo también tiene que ir incorporando otras visiones, como por ejemplo la mía, al entrar a trabajar en los temas sociales. Quiero darle la tranquilidad a la gente de que no se va a cortar absolutamente ningún gasto social.
—El Presidente Boric e incluso en Chile Vamos han puesto en duda de que eso vaya a ser así. Dicen que no hay manera que un recorte de US$6 mil millones como el que plantea Kast no implique cortar beneficios sociales.
—Seamos muy claros: del total del presupuesto de la Nación, lo que todos los informes de la Dipres y de instituciones serias han dicho es que los gastos sociales son el 45% del presupuesto, es decir, hay 55% del presupuesto que son cerca de 50 mil millones de dólares que se ocupa en cosas que no son gasto social. Entonces, cuando José Antonio Kast dice que de eso va a disminuir 6 mil millones de dólares, de 50 mil millones, claro que es algo que va a tener dificultades, pero no significa disminuir gasto social. Él solo se va a concentrar en otras cosas.
—¿Cuáles?
—Quisiera poner un ejemplo como guinda. Muchas autoridades de Santiago, entiéndase alcaldes, concejales, consejeros regionales, miembros de ministerios que viajan a Valparaíso solo por el día, el Estado les pone chofer y les pone vehículo fiscal para ir. Y además les paga un viático. Entonces, yo pregunto: ¿Es lógico que el Estado tenga que estar gastando en que tengan que almorzar esas autoridades, que en algunos casos ganan $7 millones? ¿Acaso no iban a tener que almorzar en Santiago con plata propia? Son detalles y lo pongo como una muestra para que se entienda que hay muchas cosas en el Estado que significan gastos innecesarios.
—En Chile Vamos y también expertos han dicho que ese tipo de medidas representan gastos que terminan siendo ínfimos.
—Mira, esto es como cuando en el curso al mateo todos lo andaban chaqueteando y después al final, en 4º medio, ese mateo entraba a la universidad que había elegido y todos recién ahí decían “oh, él tenía razón”. Lo que está planteando José Antonio Kast por supuesto que es un esfuerzo para quienes, incluso habiendo gobernado, nunca tomaron decisiones para disminuir gastos que eran superfluos e innecesarios. No digo con esto que el gasto en viáticos sea de la envergadura del total que hay que disminuir, pero tal vez la gente no sabe los miles de millones de pesos que se gastan en viajes al año y que son innecesarios.
A mí lo que me preocupa es ver cómo hay muchas candidatas y candidatos, que en vez de exponer sus planes de gobierno, lo único que han tratado de hacer es la típica del chaqueteo nacional, que es tratar de destruir las ideas tan razonables y necesarias que ha presentado José Antonio Kast.

Fin a las contribuciones, Operación Sitio 3.0 y quitar límite a la construcción en altura
El exalcalde Codina ha estado colaborando especialmente en las propuestas relacionadas al área de vivienda, materia que dice conocer de cerca dada su experiencia en políticas habitacionales que impulsó en Puente Alto.
Una de las propuestas que más destaca de Kast es la idea de terminar con las contribuciones. “Se propone eliminar las contribuciones de la primera vivienda para que adultos mayores que todavía pagan contribuciones con una pensión paupérrima y se tienen que gastar toda la pensión entre medicamentos y contribuciones, el Estado no les pueda rematar la casa. Eso es congruente con lo que yo desarrollé cuando trabajé en el Ministerio de Vivienda para construir una solución para deudores habitacionales sociales, para que la banca no les pudiera rematar las casas en caso de que quedaran cesantes o estuvieran postrados”, explica.
—Puente Alto es una de las comunas que más se beneficia por la recaudación de las contribuciones.
—Todavía hay mucha gente en Puente Alto que paga contribuciones. Si bien es cierto que la comuna está constituida principalmente por familias vulnerables y muchas de ellas que están exentas del pago de las contribuciones, también tienes un sector importante que está en la parte oriente de la comuna, en el sector de Las Vizcachas y en toda la zona nueva que se están construyendo, que tienen que pagar contribuciones. Esas familias también son de esfuerzo y son de clase media y son los que cumplen con pagarle al Estado todos los impuestos.
A mí me parece muy injusto, y en eso coincido con Kast, que esas familias cuando compraron la vivienda, ya le pagaron al banco, ya pagaron los impuestos en el momento que adquirieron la vivienda. Esto es como que tú fueras a comprar un chaleco, un pantalón, un vestido al mall y después de llevarte a tu casa la ropa, alguien que te puede decir que lo puede quitar porque ahora no pagas un impuesto adicional. No me parece justo.
—¿Cómo se soluciona la emergencia habitacional?
—Lo primero que es importante decir es que José Antonio Kast cree profundamente en la propiedad privada. A todas esas familias que han tratado de sembrar la duda sobre si José Antonio Kast va a asegurarles su vivienda, decirles que al terminar con las contribuciones de primera vivienda, lo que está haciendo es quitándole al Estado la posibilidad de rematar tu casa, porque quiere que tu casa sea tu gran patrimonio familiar para ti y tus hijos. En segundo lugar, hemos diseñado una política habitacional que va a entregar 500 mil soluciones entre viviendas de construcción tradicional, viviendas industrializadas, como las que ya se están entregando a través del Ministerio de Vivienda y además subsidios para poder implementar lo que denominamos la Operación Sitio 3.0, para poder utilizar, por ejemplo, en la Región Metropolitana 10 mil hectáreas que hoy día están inutilizadas y que tampoco son de uso agrícola.

Esas hectáreas nosotros queremos potenciarlas alrededor de las líneas de metro, donde perfectamente se puede mejorar el acceso al transporte público para las familias más vulnerables y de clase media, y además generar la plusvalía de los terrenos que permita que las familias se vean beneficiadas de lo que es el progreso económico para que les llegue a sus bolsillos.
—¿Cuánto cuesta este plan? Se habla de una deuda por más de US$1 millón con constructoras y proveedores del Plan de Emergencia Habitacional.
—Sí, a nosotros nos preocupa y hemos exigido que el Ministerio de Vivienda transparente cuál es la situación real presupuestaria que le va a dejar al próximo gobierno. Porque todas nuestras nuestras proyecciones son desde un ministerio que no quede endeudado y con compromisos adquiridos, sin haber sido cumplidos por la autoridad saliente.
—¿Hay alguna propuesta para fomentar el acceso de los jóvenes a la vivienda? Es una preocupación que crece cada vez más en Chile y que golpea a países europeos.
—Para nosotros el joven tiene tanto derecho como aquellas personas mayores. Pero hay que ser claros: cuando tienes familias constituidas que tienen hijos, como Estado tienes que preocuparte especialmente de la protección de la niñez. Entonces, cuando tienes que decidir entre jóvenes solos o familias con hijos, la decisión correcta es apoyar a esas familias que tienen hijos, sobre todo con el problema de la disminución de la tasa de natalidad. Se debe proteger a esas familias que han tomado la decisión de tener hijos.
—¿Le parece adecuada la idea de eliminar los límites de altura en los lugares cercanos a estaciones de metro?
—Cuando hemos hablado de eliminar el límite de altura, no hemos hablado de hacerlo de una forma irresponsable. Somos contrarios a los guetos verticales, de hecho, en mi historia de vida la gente es testigo que yo abogué con mucha fuerza por la demolición de los departamentos COPEVA. De hecho, hay una foto muy conocida que es cuando el presidente Piñera se resbala en Bajos de Mena y yo lo atajo antes de que sufra una situación peligrosa. En ese momento comenzaron las demoliciones en un sector muy afectado en Bajos de Mena.
—Pero sobre la eliminación de los límites de altura, ¿no se imagina fomentar algo como lo que ocurrió en Estación Central?
—Por supuesto que no. Quiero darle la tranquilidad a la gente de que creemos en el desarrollo armónico. Creemos, eso sí, que cuando proyectas una línea de metro, lo que estás colocando es una gran vía de transporte masivo que te permite en una ciudad que hoy día no tiene mucho suelo para construir soluciones. Todo esto tiene que ser de manera armónica, garantizando que si va a ser en altura, sea en bajas alturas.



