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Cocino y Convido

Tendencias

14 de Octubre de 2025

“En redes sociales uno no puede parar, porque si no, se acaba”: La reinvención de Michelle Wiener tras ser madre, la chef detrás de Cocino y Convido

Michelle Wiener, creadora de Cocino y Convido, combina su pasión por la cocina con la maternidad, enfrentando desafíos de organización y reinvención. Su experiencia personal y profesional refleja la realidad detrás de la vida de una influencer culinaria que busca autenticidad y equilibrio.

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En las mañanas, la cocina de Michelle Wiener, también conocida en Instagram como Cocino y Convido (@cocinoyconvido), se llena de olores a comida recién horneada. Hace poco más de un año tuvo a su hija, Lara, y debió reorganizarse para compatibilizar su vida de influencer con la de mamá. Michelle aprovecha las pocas horas en las que su guagua pasa en el playgroup para cocinar y grabar contenido: “Hasta bien temprano logro cocinar sola y es cuando más puedo avanzar”, dice.

Sin embargo, cuando su hija vuelve y no duerme la siesta, toda esa tranquilidad se evapora: “Es una locura porque tengo que estar cocinando con los focos de luz, a veces en silencio y yo tengo que mantenerla tranquila de una forma. A veces está conmigo en una silla de guagua, otras la llevo a dormir y sigo cocinando”.

El origen de una chef meticulosa

Si bien Cocino y Convido surgió cuando Michelle estaba estudiando, la raíz de su gusto por la cocina nace mucho antes, en la cocina familiar: “Mi abuela cocina increíble, pero es la clásica abuela que no da la receta completa, entonces no hay forma de replicarla”, explica. Por esto, Michelle decidió crear “un espacio donde yo pudiese dar las recetas y que queden exactamente igual a como yo las muestro porque doy los gramajes exactos”. De ahí nació su nombre, de “compartir y convidar recetas”.

En la universidad, Michelle empezó a dar clases pequeñas, pero creció rápidamente y llegaron los eventos, clases internacionales, en otros idiomas e incluso de 2.000 personas. Así se consolidó un proyecto que finalmente patentó como Cocino y Convido SpA.

@cocinoyconvido

Cuando la empezaron a llamar para eventos, Michelle se dio cuenta de que “estábamos hablando ya de una pyme o una empresa y me di cuenta de que esto podía crecer mucho más de lo que imaginaba”.

Su crecimiento vertiginoso la llevó a formar una comunidad: “Al siempre mostrar cosas que realmente me encantan, que me identifican, la gente ha logrado depositar en mí una confianza en que lo que promociono es de verdad algo bueno y que les gusta“, dice Michelle. La chef agrega que “la gente me muestra en distintas partes del mundo que van a los restaurantes que recomiendo, es una locura. Ahí uno se da cuenta del impacto que tienen las redes sociales, generar una comunidad y la responsabilidad que eso conlleva“.

El desafío del equilibrio

Con la llegada de Lara, la organización se volvió clave para Michelle: “Tuve que dejar de hacer clases en la noche para compartir con mi marido y cuidar a mi hija”. La chef agrega que tener una buena red de apoyo fue fundamental: “Al principio intentaba hacer todo, ser un pulpo, pero en realidad llega un punto en el que uno colapsa. Para hacer las cosas bien uno necesita tiempo y organización; tener una buena red de apoyo me ayudó muchísimo”.

@cocinoyconvido

La solución la encontró en algo tan sencillo como una agenda donde anota lo que hará en el día para cumplir con su trabajo, su marido y su hija. “A los diez días que nació mi hija ya estaba trabajando. En redes sociales uno no puede parar, no me puedo dar una licencia posparto de meses, porque si no, se acaba“, señala la creadora de Cocino y Convido.

La llegada de su hija le enseñó paciencia, límites y a pensar en función de la familia: “La maternidad te hace muchísimo más consciente de todas las decisiones que una toma, desde lo más básico que se te pueda ocurrir hasta lo más profundo”. La chef agrega: “Una ya no piensa solo en una persona, sino que piensa en lo que le hace bien a la familia, así que sin duda que es un remezón para el desarrollo y equilibrio personal”.

Vulnerabilidad, reinvención y futuro

Hace algunos meses, Michelle pasó por un delicado problema de salud. Esta experiencia la llevó a concluir que “las redes sociales demuestran una vida perfecta que en realidad no existe. Eso me gustaría demostrar, que la vida tiene cototos y por eso mismo me quise mostrar un poco más vulnerable con todo lo que me pasó”.

Michelle siente que llegó a un punto donde todo se volvió plano y repetitivo: “Ya era todo un poco lo mismo, soy una persona que siempre se quiere reinventar”, explica. La chef no solo busca cambiar, sino también sentirse “empoderada, poderosa e influyente, que a la gente realmente le llegue lo que muestro”.

A raíz de eso “empezaron a nacer en mí unas ganas de crear cosas distintas, así que el 2026, si Dios quiere, va a ser un año de grandes cambios”, dice la creadora de Cocino y Convido.

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