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Negocios

28 de Noviembre de 2025

Felipe Weil, el corredor de propiedades que cerró la venta del emblemático edificio de la Bolsa de Santiago: “El centro está en una fase de recuperación inicial”

El holding Nuam, dueño del edificio de la Bolsa de Comercio de Santiago, le encargó al agente inmobiliario Felipe Weil, de Engel & Völkers Commercial, la misión de encontrar un comprador para el inmueble que fuera capaz de apreciar su valor patrimonial. El comprador elegido fue Territoria, firma detrás de proyectos como el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) y el Campus Santander.

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A meses de su primer anuncio, el emblemático edificio de la Bolsa de Comercio de Santiago se prepara para cambiar de dueño.

Este martes, el holding Nuam —controlador de las bolsas de Chile, Colombia y Perú— firmó un contrato de promesa de compraventa por 320.000 UF (unos US$13 millones) del edificio ubicado en la calle Nueva York, en pleno centro de Santiago, con Territoria, firma detrás de proyectos inmobiliarios como el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) y el Campus Santander.

El movimiento, no obstante, no implica un traslado inmediato ni una interrupción de operaciones. La entidad enfatizó que “durante todo este periodo, el edificio continuará operando con total normalidad, sin afectar las actividades, servicios ni el funcionamiento de la Bolsa de Santiago”.

La operación fue liderada para la compañía por Engel & Völkers Commercial, a través del arquitecto y gestor inmobiliario Felipe Weil.

La trayectoria profesional de Weil está fuertemente ligada al rescate y reconversión de edificios históricos. Junto a su equipo ha participado en transacciones que dieron origen a iniciativas emblemáticas como los hoteles Luciano K y Altiplánico. Además, ha gestionado arriendos de palacios y casonas del centro para diversas autoridades, entre ellas el Presidente Gabriel Boric.

Los detalles de la venta del edificio de la Bolsa

En conversación con The Clinic, Weil profundizó sobre cómo se gestó el proceso de compraventa y qué fue lo que le atrajo a Territoria del edificio de la Bolsa de Santiago.

Sobre esto, menciona que “Territoria es una empresa visionaria y bastante única en Chile, reconocida por su capacidad para desarrollar proyectos urbanos de alto estándar y por abordar iniciativas de gran complejidad. Se distinguen por una preocupación real por la arquitectura y el diseño urbano, elementos que han marcado sus proyectos más emblemáticos”.

En ese contexto, dice a que a la empresa ligada a Francisco Rencoret e Ignacio Salazar “se les presentó esta oportunidad entendiendo que serían capaces no solo de ver el potencial del edificio, sino también de asumir el desafío que implica desarrollar un proyecto de calidad en un inmueble patrimonial”.

“Territoria tiene la experiencia para poner en valor su arquitectura, recuperarla adecuadamente y proyectar nuevos usos que aporten tanto a la ciudad como a la comunidad. Ese enfoque integral es precisamente lo que este edificio requiere”, acota.

⁠—¿Qué tan complejo es vender un edificio patrimonial?

—Vender un edificio patrimonial es particularmente complejo por varias razones. Existen tres perfiles principales de potenciales compradores: los usuarios finales, los rentistas y los desarrolladores.

En el caso de los usuarios finales, muchos han migrado, o buscaban migrar, hacia el sector oriente, especialmente después del estallido social, por lo que el centro dejó de ser una alternativa para varias instituciones privadas. Respecto a los rentistas, si bien algunos pueden transformarse en desarrolladores, como es el caso de grupos con visión de largo plazo, la mayoría busca activos simples de administrar, de ocupación estable y con menos restricciones normativas. En ese sentido, un edificio patrimonial no suele calzar naturalmente con su perfil.

Y respecto a los desarrolladores, son muy pocos los que tienen la visión, la experiencia y la voluntad de involucrarse en proyectos de esta naturaleza, incluso desde antes del 2019. Reconvertir un edificio patrimonial exige dialogar con la Dirección de Obras Municipales y con Monumentos Nacionales, lo que introduce un nivel adicional de complejidad técnica y regulatoria. Todo esto hace que el universo de compradores sea muy acotado, lo que convierte estas operaciones en gestiones naturalmente difíciles y de largo plazo.

—⁠¿Cómo calificas este acuerdo de compraventa?

—Cuando la operación y el proyecto se materialicen, será un gran acuerdo para todas las partes: el propietario verá cómo su histórico edificio encuentra un nuevo destino acorde a su valor; el comprador desarrollará un proyecto emblemático, capaz de detonar otras iniciativas similares; y la ciudad ganará un inmueble recuperado, que no solo podrá ser apreciado por su fachada, sino también por su interior.

¿Revitaliza el centro?

El proyecto de Territoria propone una regeneración urbana, orientada a poner en valor el patrimonio arquitectónico del edificio y a reactivar la vida social y ciudadana del centro de Santiago. Inspirado en referentes internacionales como Galería Canalejas en Madrid o Le Bon Marché y Galeries Lafayette en París, el plan para el edificio de la Bolsa contempla transformarlo en un nuevo epicentro de encuentro, gastronomía, historia y ciudadanía.

La propuesta incluye comercio, espacios culturales, áreas comunes, cowork, una plaza en altura y circulaciones abiertas que conecten el edificio con su entorno inmediato, integrándolo activamente al tejido urbano.

⁠—¿Cuál es tu evaluación, como corredor, el centro de Santiago actualmente? ¿Crees que está volviendo a ser lo que era antes?

—El centro está en una fase de recuperación inicial. Se percibe una mejora gradual en seguridad y han comenzado a aparecer nuevos proyectos, en su mayoría de mediana escala, junto con un interés creciente por desarrollar otros.

Sin embargo, todavía queda bastante por hacer para lograr una reactivación más profunda y sostenida. La recuperación del centro requiere continuidad en las inversiones, gestión urbana consistente y políticas que incentiven a más actores a volver a mirar esta zona con decisión.

—⁠¿Consideras que este proyecto de Territoria podría ayudar a revitalizar el centro de Santiago?

—Absolutamente. Si bien existen varios buenos ejemplos de rehabilitación y puesta en valor de edificios patrimoniales, la escala de este proyecto lo convierte en algo único e icónico. Estamos hablando de un edificio emblemático, con capacidad real de convertirse en un hito urbano para la ciudad de Santiago.

Intervenciones de esta magnitud no solo recuperan un inmueble; generan actividad, atraen nuevos usos y actúan como un verdadero catalizador para la revitalización del entorno.

Respecto de la operación misma del edificio de la Bolsa de Santiago, aunque explica que esta información pertenece “exclusivamente a la institución propietaria”, señala que “el inmueble está claramente subutilizado en comparación con su escala y con el rol que tuvo históricamente”.

Además, precisa que “las principales operaciones bursátiles del país se realizan desde hace años a través de plataformas electrónicas, lo que ha disminuido el uso físico tradicional de edificios de este tipo”.

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