“¿Irse más temprano para encerrarse?”: Zoom a las 40 horas entre trabajadores que ganaron tiempo y empleadores y políticos que acusan nuevos costos
En abril de 2024 comenzó el cambio: la Ley de 40 Horas redujo por primera vez la jornada laboral, pasando de 45 a 44 horas semanales. Para 2028, todos los empleadores deberán adaptarse a las 40 horas, aunque muchos ya se adelantaron y hoy viven en primera persona sus beneficios, pero no todos celebran. Mientras algunos destacan pasar más tiempo para disfrutar en familia, otros lamentan que la medida los ha obligado a reducir personal en sus pymes.
Por Colomba Bolognesi y Ronit Bortnick 29 de Noviembre de 2025
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“Qué saco yo con decirle a la gente ‘mire, usted ahora tiene una jornada de 40 horas, se va a ir más temprano a la casa’, ¿a qué? A encerrarse. Si nadie puede salir con los hijos a la plaza de la esquina”, expresó hace unos días el diputado republicano José Meza. Sus dichos criticando la Ley de 40 Horas y basando su argumento en la crisis de seguridad no tardaron en generar polémica: “Qué manera de mentir y no ver que la vida es más allá del trabajo”, “Aunque sea a encerrarme prefiero pasar más tiempo en mi casa con mi familia que en el trabajo y transporte”, fueron algunas de las respuestas en redes sociales.
Aunque existe un consenso en la importancia de dedicar más tiempo a la familia, las opiniones sobre los beneficios de la jornada de 40 horas están lejos de ser unánimes.
El 11 de abril de 2023, fue aprobada la Ley de 40 Horas, medida que reduce la jornada laboral de 45 a 40 horas. Se ha ido implementando de manera paulatina: el 26 de abril del 2024 bajó a 44 horas y en abril de 2026 se reducirá a 42 horas. Para 2028, se espera llegar a las 40 horas. Varias empresas decidieron implementar la medida de forma inmediata, y tanto ellas como sus trabajadores se han convertido en los primeros testigos de sus luces y sombras.

Marcelo Rojas (56) trabaja en Santander hace 36 años, y hace 25 años es presidente del Sindicato de Trabajadores. Desde que la empresa implementó la jornada laboral de 40 horas, su vida cambió para mejor. Hace dos años atrás, salía a las 18:30 horas de lunes a viernes. Hoy, trabaja hasta las 17:30 de lunes a jueves y los viernes sale a las 15:45. “Es agradable salir a una hora prudente los días viernes. Llegar a la casa a descansar o realizar otra actividad que te permita compartir más con tu entorno, tus amigos, tu familia”, asegura Marcelo.
Lo que más valora es tener tiempo para dedicarle a sus cinco hijos. “Si ellos requieren que los vaya a buscar para llevarlos a alguna actividad, para mí es más fácil porque tengo esa disponibilidad de tiempo, antes no tenía esa posibilidad”. Hoy, su hija menor tiene 22 años y puede ayudarla con ese tipo de cosas, algo que no pudo hacer con sus hijos mayores.
“Un bálsamo para los trabajadores“, así describe el presidente del sindicato la medida para los funcionarios de Santander. Además, Marcelo asegura que junto con mejorar su vida, al alivianar la carga, la ley ha logrado que crezca la productividad de la empresa.

Según un estudio realizado por la Subsecretaría del Trabajo en junio de 2025 —que encuestó a 205 empresas de distintos tamaños—, un 77,2% de los empleadores evalúa de manera positiva el efecto que tuvo la obtención del Sello de 40 Horas en sus empresas. Además, solo un 5,8% de los empleadores afirma que los efectos asociados a la obtención de dicho sello fueron negativos para sus empresas.
Por otro lado, un 98,3% de las empresas encuestadas planea renovar la certificación del Sello de 40 Horas. Según el estudio, “este alto porcentaje podría reflejar no solo la intención de cumplir con la normativa vigente, sino también una serie de motivaciones vinculadas al impacto positivo que perciben este modelo laboral”.
La mayoría de los empleadores consideran que la reducción de la jornada no ha cambiado el cumplimiento de sus metas organizacionales. En total, el 50,2% afirma que esta medida no ha tenido impacto en sus objetivos de productividad y resultados.
De acuerdo con un estudio realizado por Buk, solo 88 de las más de 6.500 empresas analizadas —apenas el 1,35%— tienen contratos de 40 horas semanales. Aun así, ese pequeño grupo representa alrededor del 7% de los trabajadores de la muestra. “Esta proporción se ha mantenido relativamente estable en el tiempo, lo que sugiere que, hasta ahora, no existe una tendencia generalizada por parte de las organizaciones a adelantarse masivamente a la implementación total de la normativa”.
“La calidad del empleo es muy inferior a lo que era antes”: La otra cara de las 40 horas
Desde el comienzo, una de las mayores preocupaciones de los opositores a la ley se centraba en una pregunta: ¿Cómo se sostendrán las pymes?
Hace 30 años, Raúl Foeldes (58) inauguró su restaurante MosaiCafé, ubicado en la Rotonda Atenas. Hoy, el local es un negocio familiar que administra con su señora y ayuda de sus tres hijos. Hace un año atrás, se adelantó a la gradualidad de la ley y bajó la jornada laboral de sus trabajadores a 42 horas.
Hoy, según relata, es testigo directo de cuánto afecta esta medida a las pymes. “Yo antes abría a las 10:00 de la mañana, hoy en día estoy abriendo a las 12:30. Hoy en día, no tengo esa venta de la mañana, y eso ha significado que he tenido que despedir gente y dejar de contratar gente“, asegura.
Esa pérdida de ganancias, lo llevó a tomar la decisión de contratar de manera part time a sus trabajadores, con una jornada de 30 horas. “Me he tenido que ir total y absolutamente a buscar empleados part time, y hoy en día ya no estoy contratando por 40 horas”. Entonces, según relata Raúl, lo que termina sucediendo es que “la calidad del empleo es muy inferior a lo que era antes“.
“Lamentablemente, en el mundo real, no es posible trabajar menos y ganar lo mismo”, sentencia.

El abogado y exsubsecretario del Trabajo, Fernando Arab considera que “la ley de 40 horas vino a buscar conciliar de mejor manera la vida laboral y familiar. Su objetivo es generar un mejor equilibrio en la vida de las personas y eso es positivo”. Sin embargo, “se está implementando en una época de alta cesantía, baja productividad y casi nulo crecimiento económico en el país”, agrega.
En ese sentido, “sin duda a quienes más va a costar implementar esta ley será a las pymes. Con un país estancado económicamente, el costo es mayor”, explica Arab.
El abogado y ex diputado Zarko Luksic explica que la reducción de la jornada “para una pyme es un desafío mucho mayor que para una empresa que ya está consolidada”.
“La mayoría de las grandes empresas tienen capacidad para capear momentos de crisis. Las pymes no, ellas tienen poca capacidad de proyectarse, de planificarse. Son más inmediatas en su cometido. Entonces, sin lugar a dudas, el costo que significa la reducción de la jornada laboral le pega mucho más fuerte“, agrega el experto.
Ministro del Trabajo: el debate sobre las pymes “es siempre pertinente y muy distinto de la crítica política que hemos escuchado estos días”
El ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo se refiere a las críticas que han surgido en torno a la ley. “El principio que ha animado nuestra gestión en el Gobierno y en este ministerio, es que es perfectamente posible avanzar en reformas laborales que entreguen mejoras en la calidad de vida para las trabajadoras y trabajadores, a la vez que se atienden preocupaciones por la situación económica”, explica.
“El reflejo de ello, es justamente el diseño de esta ley, que considera gradualidad y a la vez mecanismos concretos de apoyo a las empresas de menor tamaño”, agrega.
El ministro explica que “las pymes tuvieron una participación importante en la discusión del proyecto de reducción de jornada” y que sus preocupaciones fueron escuchadas con una serie de medidas, como por ejemplo, su lugar preferente en “los concursos de CORFO y SERCOTEC”.
“El apoyo a las empresas de menor tamaño siempre nos ha parecido una cuestión de la mayor relevancia, y es parte de nuestros principios a la hora de diseñar nuestros proyectos de ley. Me parece que ese debate es siempre pertinente, y es muy distinto de la crítica política que hemos escuchado estos días, y que ha instalado la idea de que las 40 horas no tienen sentido mientras no se resuelva el problema de seguridad“, sentencia.

“Te queda toda una vida disponible”
Para la directora ejecutiva de la Fundación Sembrando Un Sueño (SUS), Mary Durbán, “la reducción de la jornada me ha permitido a mí y a mi equipo tener un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral. Esto se ha traducido en una mayor productividad, eficiencia en el trabajo porque estamos todos mucho más descansados y motivados”.
La fundación —dedicada a aumentar la expectativa de ingreso a la educación superior— implementó hace casi un año la jornada laboral de 40 horas semanales.
Durbán añade que “sobre todo en organizaciones como la nuestra, donde es muy difícil entregar reconocimientos o aportes económicos, esto viene a emparejar la cancha desde ese lugar y poder dar beneficios de otro tipo que no sean económicos”.
Así, en SUS los horarios de salida son: lunes a las 17:00 horas; martes y viernes a las 18:00 horas; y miércoles y jueves a las 16:00 horas. Gracias a este cambio, ahora Mary puede ir a buscar a sus hijos al colegio: “Te queda toda una vida disponible para darle tiempo a la familia y a uno mismo”.



