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Alejandra Martí, directora ejecutiva de GAM: “Invito a mirar cuál es el sello que la derecha puede entregar a la cultura, para sacar el prejuicio de que pertenece a un sector político”

A nueve meses de asumir la dirección del Centro Cultural Gabriela Mistral, Alejandra Martí habla sobre los desafíos de modernizar y ordenar la gestión cultural, qué le ofrece la cultura a los privados y del desafío de proyectar al GAM como un espacio cultural con vocación pública, mirada latinoamericana y un rol activo en la revitalización del centro de Santiago. Acaba de lanzar la programación 2026, llamada "Brutalmente creativos", donde busca que estén representadas múltiples disciplinas —desde teatro a plástica hasta stand-up comedy—, y también inaugurar espacios de conversación y pensamiento. "Si queremos que GAM sea la casa de la creatividad, la zona cero de la creatividad, Brutalmente creativos es un poco decir creámonos que la creatividad puede revitalizar ciudades y puede volver a hacer renacer incluso el progreso en un país", dice.

Por 24 de Enero de 2026
Carlos Rodríguez
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Cuando se le pregunta a Alejandra Martí (45), directora del Centro Cultural Gabriela Mistral hace nueve meses, por qué ella decidió dedicarse al mundo de la cultura, recuerda que aunque es de vocación y formación humanista, de “chica fui superartista, bailé ballet, estudié piano, partí pintando óleo”. Pero, dice, siempre supo que no sería la que vendería cuadros, ni bailaría sobre el escenario.

“Yo a los 15 años ya sabía que quería gestionar cultura”, cuenta. “Creo que tengo una vocación social, una vocación de servicio, y creo que espacios bien gestionados pueden cambiar y transformar vidas”.

Martí, con dos décadas en el mundo de la gestión cultural y después de haber liderado la red de teatros de ópera latinoamericana, aterrizó en el GAM tras momentos complejos en la institución, con la salida de Felipe Mella del cargo de director ejecutivo. Fue desvinculado por el directorio al darse a conocer un déficit presupuestario de más de 500 millones. Además, está el fantasma de la casi eterna espera por el estreno de la ampliación del recinto, tras la quiebra de la constructora y varios atrasos.

El GAM es el único centro cultural local que es parte de una política de Estado, un emblema del nuevo centro de Santiago, que el año pasado celebró 15 años. Martí se quedó con el cargo de directora ejecutiva –la tercera en la historia de la institución– por concurso público.

El GAM celebró quince años. ¿Cuál sería tu sueño de los próximos 15 años para la institución? ¿A qué llegaste al GAM?

—Llegué a darle una estructura sobre la cual se pueda parar los próximos 15 años. Y 25 años. Y que, en torno a sus estatutos, siga cumpliendo su vocación pública, pero muy anclado en lo que es el cambio de tendencias que vivimos como país. Creo que una organización tiene que revisar su plan estratégico cada cinco años, y eso es lo que hemos hecho. GAM en un principio se enfocó en el acceso a la cultura y en acoger sectores, pero luego tiene que avanzar. Creo que un centro cultural tiene que actualizarse permanentemente, porque la cultura es permeable.

“Entonces, ¿a qué llegué? Bueno, a instalar un espacio que no solamente va a ser chileno, sino que también latinoamericano. He visto los grandes activos que había en esta organización, tanto su infraestructura, su gran marca construida y su equipo. Pero necesita una modernización interna, un andamiaje mucho más fuerte del que estaba teniendo”.

Alejandra Martí recibe a The Clinic en su oficina del subsuelo del GAM, de esas que están completamente expuestas al resto de su equipo. Al igual que otras líderes de espacios culturales del centro de Santiago – Carmen Gloria Larenas, del Teatro Municipal y Dominique Thomann, del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile- Martí se forjó en el Municipal de Santiago, y ella destaca que eso las marcó. “Nos dio un sello en gestión y en programación y en calidad y en profesionalismo, y creo que eso es lo que yo aspiro, que GAM también le entregue a las personas que están en el equipo, y que el día de mañana van a ocupar posiciones de liderazgo en otros lugares”, dice Martí.

—Cuando llegaste al GAM, parte de lo que dijiste en entrevistas era sobre tu interés de salir a buscar más alianzas con privados.

—Nosotros tenemos una subvención del Estado, que es más o menos el 70%, y nosotros autogeneramos un 30%. Pero a nosotros nos interesa incorporar el mundo privado, porque creemos que hay una ganancia de ida y vuelta. Nosotros ofrecemos una propuesta de valor al mundo privado.
Esta es una casa de creatividad; de aquí surgen soluciones a problemáticas.

Ustedes tienen una alianza con SURA, ¿en estos meses se ha avanzado a más empresas interesadas en hacer sociedad con GAM? ¿Y cuál crees tú que es la piedra de tope para que la empresa chilena realmente busque hacer alianzas virtuosas con la cultura?

—Sí, primero que nada, avanzamos instalando una gerencia de desarrollo comercial hace cuatro meses, porque lo primero es construir la casa y la estructura para que el privado tenga un diálogo interno. Yo no saco nada con salir a tocar puertas, si luego no tengo un equipo que acá adentro entienda e incorpore prácticas que son propias del sector privado. Luego instalamos una jefatura de marketing que lleva dos semanas.

En el tema comercial, hemos empezado a tener reuniones con distintas empresas que sabemos que tienen sensibilidad y que pueden tener un impacto interesante en GAM a través de proyectos. Nos ha ido muy bien, estamos en conversaciones ya y cerrando proyectos. Ha habido excelente recepción, más de lo que yo creía que podía pasar.

—¿Crees que antes no les iban a tocar la puerta o no se entendía qué había para ofrecerles?

—Desconozco los ocho años anteriores, porque es un área también que es nueva acá. Sé que Alejandra Wood en su inicio instaló también esta mirada; de hecho, estuvo Puma Lab en ese espacio, que fue súper vanguardista, innovador para la época.

“Yo creo que efectivamente hay que buscar espacios por propósito. Por ejemplo, uno de los trabajos que estamos haciendo: firmamos un convenio con Fundación Cultiva para la renovación de todas nuestras jardineras y espacio público, entonces ahí hay empresas que van a entrar en lo que es las plantas, pero también en el mobiliario urbano y oferta de servicios, como cafetería en nuestras plazas. Entonces es ofrecerle a la empresa un espacio que le haga sentido; creo que es primordial”.

“Y lo otro también, creo que se suman elementos que son externos a nuestra gestión y que tienen que ver con el avance de la seguridad en el centro, y ahí quiero resaltar que hay un momento bastante histórico respecto al trabajo que estamos haciendo con el GORE, con el Gobierno de Santiago, con el municipio y con una red de organizaciones culturales, porque hay una voluntad y un propósito compartido de revitalizar el eje Alameda con una apuesta cultural. El gobernador se la ha jugado por construir, remodelar, pero luego para mantener ese espacio público cuidado; él tiene súper claro que la oferta cultural es primordial y ahí somos 30 organizaciones trabajando en esto”.

—El buscar alianzas con privados no se transforma en llorar pobreza, entonces, sino en ofrecer valor. No es un “me tienes que financiar solo porque soy cultura”.

—No, nosotros somos un actor más en el ecosistema de creación de valor en un país y somos bien estructurales, somos alma de un país, pero pasamos por tiempos complejos donde también tenemos que pelear presupuesto, con salud, con educación.

La estrategia de Alejandra Martí para GAM

—GAM es un centro cultural, parte del Estado. Más allá de que, hasta ahora, las administraciones de GAM han trascendido a los gobiernos: ¿Cómo ves la llegada de una administración que está diciendo que hay prioridades y la cultura definitivamente no ha estado en esas?

—Me es difícil anticipar juicios porque creo que hay que dar espacio de acción. Yo creo que el nuevo gobierno puede ejercer un sello interesante en lo que es justamente la apertura hacia el sector privado, e incluso yo hago una invitación a mirar cuál es el sello que la derecha puede entregarle a la cultura, para sacar este prejuicio de que la cultura es de un sector político. Y, por ejemplo, involucrar al sector privado. Creo que ellos tienen mucho músculo ahí.

“La ministra Arredondo tuvo una iniciativa, hace un año más o menos, que fue el Match Cultural, donde invitaron a empresas privadas a mirar proyectos de cultura. Eso es una apertura en el mundo de izquierda que fue bien novedosa. Bueno, cómo explorar y expandir esas redes.

Y lo otro también es industrias creativas. Yo creo que la derecha también ahí tiene una apuesta importante por cómo la empresa privada ayuda y apadrina a emprendimientos creativos. Hay miles de fórmulas, desde fondos de inversión, capital ángel, Venture Capital, miles y miles de maneras en que el mundo empresarial puede apoyar a este sector creativo.

Yo soy bastante positiva, entonces espero que haya un conocimiento de que la cultura es el alma de un país y no pertenece a ningún sector político”.

Se ha reiterado que la cultura importa. Pero cómo, si un viernes por la noche una está sentada con alguien que no valora la cultura, que no lee libros, que no ve películas, cómo le explicas a un economista lo que es cultura y que te puede cambiar la vida.

—Bueno, hemos conversado de lo importante que es la marca país; Corea es un caso emblemático, Inglaterra es un caso emblemático, de cómo a través de la inversión en cultura han logrado levantar una imagen de país desarrollado que también atrae inversionistas.

“Porque un país que es capaz de tener un eje cultural, un ecosistema cultural fuerte y sólido, da cuenta de un país que es capaz de gestionar empresas, industrias a todo nivel.

Y luego lo que es la generación de empleo y el impacto en el turismo está muy probado. Entonces yo creo que hoy en día esas conversaciones con los economistas, hay bastante más estudios y agua en la piscina para generar ese entendimiento”.

En cuanto al nuevo eje Alameda, mencionabas que han trabajado mucho con la gobernación regional, también has hecho articulaciones con Metro. ¿GAM estaba un poco aislado antes de la conversación con el ecosistema donde vive para impulsar este retorno al centro?

—Me cuesta decirlo, porque yo llegué y tampoco tuve un traspaso del director anterior, porque aquí hubo una vacancia seis meses. Yo he podido reconstruir historias, y me da la impresión de que quizás era una mirada un poco más artística y yo vengo de un ecosistema de relacionamiento que es mucho más amplio.

“A mí, mi trabajo anterior me hizo darme cuenta de que para gestionar un espacio tienes que construir un ecosistema y en ese ecosistema tiene que estar el mundo académico, tiene que estar el mundo privado, tiene que estar el mundo político, tiene que estar el sector artístico, tiene que estar, obviamente, tu cliente interno que es tu equipo. Entonces, yo no puedo gestionar un espacio o diseñar un plan estratégico si no salgo a mirar el territorio en el cual estoy inserta; para mí eso era como fundamental.

Y ahí efectivamente quizás me encuentro con sorpresas. Como un ‘qué bueno que GAM salga a mirar Metro’, que mire incluso el transporte urbano, que mire cómo se ven sus plazas aledañas, que hable con el barrio Lastarria, con el barrio San Borja. Hemos tenido una muy buena recepción, haciéndonos cargo además de que ocupamos tres cuadras de la Alameda”.

—Llegaste al GAM cuando había un déficit presupuestario de unos 600 millones de pesos.

—Sí, 656.

—¿En qué va ese déficit presupuestario y cómo se trabaja? ¿Era uno de los desafíos grandes?

—Hemos trabajado mucho. Un déficit tú lo solucionas generando mayores ingresos y bajando costos. Bajamos el déficit en un 40%. Los estados auditados van a estar en marzo. Pero claro, generamos ahorros y generamos mayores ingresos, y eso nos permitió ahorrar, o sea, generar un superávit operacional de más o menos 300 millones.

“Y aspiramos, si vamos a tener un año con tranquilidad, a poder, idealmente, llegar cercanos a cero el 2027. Pero este es un edificio de 15 años, por lo tanto, también tenemos fatiga de materiales. Entonces, yo puedo tener planes y podemos hacer proyecciones, pero finalmente la contingencia nos come parte del presupuesto.

También hay otras cifras interesantes, en comparación del porcentaje de ocupación de salas entre el año 2024 y el año 2025. El promedio de ocupación fue el 54% del año 2024, y este año llegamos a un 69%; subimos 15 puntos porcentuales, que es muchísimo. En compra de tickets también aumentamos un 20%”.

—Y la pregunta ya clásica con el GAM, ¿qué pasa con la etapa dos, de la construcción de la gran sala pendiente? El año pasado se anunció, tras los años de retraso por quiebra de la constructora, una nueva licitación, pero no se supo más de sus resultados. Eso depende del MOP, pero qué se puede adelantar.

—Sí, la vocería es del MOP y el Ministerio de Cultura. Por lo tanto, yo te puedo dar cuenta de la información oficial. Se licita en noviembre del 2024, antes de que yo llegara. Y corrió todo el proceso hasta ya el cierre de la licitación, con la postulación de distintas constructoras. Finalmente postuló una constructora con un presupuesto creo que un poco mayor. Y luego se hizo una readecuación de la ficha, y todo eso está pasando por los canales naturales. En este minuto entiendo que está en Contraloría.

“Espero, tanto como tú, tanto como el sector que lo anhela, tener buenas noticias. Yo creo firmemente que este es un proyecto del Estado de Chile. Es una sala que ya está semi construida y que además representa un gasto importante para el Estado mantener eso. Esa sala se tiene que terminar y es mejor terminarla ahora, porque siempre va a haber un costo mayor si se sigue postergando un proyecto de esta envergadura”.

GAM para todos los sectores

La semana pasada, el GAM realizó el lanzamiento de su programación 2026, que ha sido bautizada “Brutalmente creativos”; un eslogan ambicioso, que busca que el centro cultural se perciba como un epicentro de creación de toda índole, y hacer un guiño a la arquitectura de la corriente brutalista donde está enclavado. “Si queremos que GAM sea la casa de la creatividad, la zona cero de la creatividad, Brutalmente creativos es un poco decir creámonos que la creatividad puede revitalizar ciudades y puede volver a hacer renacer incluso el progreso en un país”, explica Martí.

Martí destaca que, aunque parte de la programación 2026 ya estaba avanzada cuando llegó, parte de su trabajo ha sido ampliar la mirada y representación de todas las disciplinas. “El desafío de mirar programáticamente, yo creo que me he demorado los nueve meses en entenderlo. Y un poco abrazar también cuál es el proyecto que queremos”, explica.

Lo bueno de eso es que tienes muchas posibilidades, pero lo malo es que el GAM se transforme en algo en que nadie sabe qué va a encontrar.

—Ese comentario que tú me decías lo he recibido muchísimo. Me he reunido también con personalidades de distintos sectores, un poco para escuchar qué es lo que se espera del GAM. Y en ese énfasis también está el directorio; yo llegué con una misión que tenía que ver con mirar al GAM disciplinariamente, un espectro más amplio.

“GAM quiere hacer marca. Porque tú puedes recibir, ser cascarón, como se dice en el mundo del teatro, o puedes comisionar y programar en tus coproducciones, en tus alianzas internacionales. Y creo que la construcción de ese relato lo fuimos armando este año y, obviamente, con mayor propiedad va a estar el 2027”.

La programación 2026 del GAM apunta en esa línea: abarcar más disciplinas. En artes escénicas, tendrán 52 obras de teatro, con 20 estrenos que incluyen obras de Manuela Infante, Nona Fernández o Álvaro Viguera, además de regresos como “La pérgola de las flores”. También ocho espectáculos de danza, nueve espectáculos familiares —buscando atraer público de todas las edades de manera estratégica— y cuatro de nueva ópera. Una novedad: a mitad de año el GAM tendrá su propio ciclo de stand-up, abriéndose al humor.

En Música, habrá ciclos de música popular y de clásica, abriendo también nuevas instancias, como Alameda Jazz, en la biblioteca del recinto, apostando a la curatoría propia. En Artes Visuales se adelantan muestras sobre Pedro Lemebel, Guerrilla Girls y del dibujante de Condorito, Pepo. El GAM, además, es el hogar de distintas ferias y eventos; apostará por residencias creativas.

Y Martí empujó, además, por abrir una nueva área de “Ideas y Pensamiento”, con un espacio de conversaciones de arte, cultura y sociedad, desde distintas miradas. Ella lo explica así: “Se conecta con lo que veníamos hablando, de la importancia de cómo nosotros y nuestros espacios culturales son divulgadores de una línea de pensamiento. Y son espacios donde se puede conversar teniendo distintas posiciones, políticas o miradas ante la vida, pero un espacio de convergencia, de tranquilidad. Queremos crear esos espacios acá, porque es mejor conversar acá que en la calle”, dice.

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