Política
10 de Junio de 2026“14 Tesis”: El espacio del Socialismo Democrático que busca relevar el legado de la Concertación y reformular la oferta de la centroizquierda
La agrupación integrada por socialistas e independientes de izquierda, reunió a Carolina Tohá, José Antonio Viera-Gallo y Allan Álvarez para debatir sobre los desafíos del progresismo tras la derrota electoral. En la cita, los participantes coincidieron en la necesidad de revisar las certezas de la izquierda, construir una mayoría social y comprender las transformaciones de la sociedad chilena.
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El lunes, a las 19:00 horas, al interior del centro cultural Casa O de Lastarria, ubicado en la comuna de Santiago, llegaron decenas de invitados al conversatorio “El futuro del progresismo en Chile: un debate pendiente”, que contó con la participación del exembajador de Chile en Argentina José Antonio Viera-Gallo, la exministra del Interior y excandidata presidencial Carolina Tohá, y el expresidente de las Juventudes Socialistas Allan Álvarez.
La actividad no fue un encuentro esporádico organizado por partidos políticos o por alguno de los centros de pensamiento progresistas, sino por “14 Tesis”, una agrupación de “socialistas e independientes de izquierda unidos por las ganas de aportar a la renovación de la izquierda democrática en Chile”, según se definen en su página web.
El nombre de la agrupación responde a un documento elaborado con 14 ideas fundantes que apuntan, entre otras materias, a reconocer sin complejos el legado de la Concertación, asumiendo también las tensiones y cuestionamientos que generó, así como a reivindicar el feminismo y el multilateralismo.
En la instancia, se vio al exministro de Hacienda Mario Marcel, al exsenador Ricardo Lagos Weber, al alcalde de Renca Claudio Castro, la exjefa de gabinete de Tohá en el Ministerio del Interior, Pía Mundaca y al exsubsecretario de Defensa Ricardo Montero.
Desde la organización, por otra parte, señalan que este documento se elaboró luego de dos años de reuniones periódicas entre militantes del Socialismo Democrático e independientes en donde se buscó construir colectivamente una propuesta para el debate y con la intención de mantener espacios de encuentro en el que se generen confluencias de distintas sensibilidades políticas de izquierda.
De hecho, estas mismas fuentes sostienen que se están planificando encuentros para debatir respecto a la posición del progresismo frente a la inteligencia artificial y sus impactos en el trabajo y en la economía, como también temas más coyunturales como la megarreforma que, indican estas voces, tienen un contrapunto directo con las tesis expuestas.
El esfuerzo, además, busca diferenciarse de otras fuerzas de izquierda como el Frente Amplio y el Partido Comunista. Esto, a propósito de que se posicionan como un proyecto político diferente, en donde hay puntos de encuentro, pero ante la derrota electoral y la pérdida de poder se vislumbra un espacio para discutir temas más de fondo, señalan desde la organización.

Definiciones preliminares
Tohá, durante el conversatorio, sostuvo que lo que hace el documento es expresar que “lo que nos constituye, lo que nos ha constituido, la base de lo que somos es esto”, y agregó que “creo que el documento hace bien eso, el ejercicio de extraer el corazón del mundo socialista amplio chileno”.
Sin embargo, advirtió que “a eso hay que sumarle las enormes preguntas que tenemos para el futuro, para las cuales la respuesta no está clara”.
Esto, debido a que “no es cosa de escribir las respuestas en un documento, sino de sentarse a hacerse las preguntas y a discutir sobre ellas, que al principio va a ser incómodo porque no las tenemos y muchas nos tensionan, pero hay que atreverse a hacer ese ejercicio también”.
Viera-Gallo, por su parte, reconoció la necesidad de que este espacio “se perfile como una fuerza ganadora en la próxima elección, es decir, que sea capaz de obtener el 50% más uno de los votos. No es poco”, sostuvo el exsubsecretario de Justicia de Salvador Allende.
Para ello, indicó el exembajador, se requiere que “aunque sea un poco precario, tengamos ideas más o menos comunes de lo que queremos proponerle al país como alternativa al Gobierno actual”.
Álvarez, por su parte, mencionó que era vital que la izquierda “logre comprender, identificar y entender qué piensan, qué quieren y cómo son los chilenos, y dejar de hacer las cosas pensando en cómo nosotros creemos que son los chilenos”.
Esa perspectiva, indicó el dirigente socialista, “nos ha llevado al fracaso muchas veces, porque nosotros le dijimos a Chiloé que quería ser región en un proceso constituyente y Chiloé no quería, y así un montón de otras cosas más”.
En esa línea, Álvarez argumentó que había que “entender al sujeto al que le estamos hablando: que efectivamente le interesa tener derechos sociales, pero también le interesa tener acceso al consumo”.
Las 14 tesis
En un documento que está dispuesto en su página web desglosan y describen las 14 ideas que definen y proyectan a esta agrupación:
- 1. La centroizquierda chilena y su legado democrático: La Concertación transformó Chile entre 1990 y 2010. Reconocer ese legado sin complejos —y asumir sus deudas con honestidad— es el primer paso para proyectarnos hacia el futuro.
- 2. Un Estado fuerte, moderno y eficiente: No más grande: mejor. El Estado debe retomar su rol como regulador, coordinador y promotor activo del desarrollo colectivo. Eso exige modernizar su gestión y construir una cultura institucional orientada a resultados.
- 3. El socialismo ofrece una alternativa para retomar el crecimiento económico: El modelo extractivista agotó su potencial y la baja productividad está frenando el desarrollo. Superar eso exige fortalecer la inversión, diversificar la matriz productiva y apostar por la innovación y el capital humano.
- 4. Un futuro próspero requiere una modernización educacional: Ampliar la cobertura educacional no bastó para garantizar movilidad social. Chile necesita una educación articulada con el mercado laboral, que desarrolle capacidades desde la primera infancia y asegure que el origen no determine el destino.
- 5. El socialismo debe promover un sistema de salud basado en el bienestar integral: La salud es condición esencial para una vida digna. El Estado debe ser garante activo de condiciones integrales y el sistema de salud debe superar el enfoque asistencial e incorporar los factores sociales, ambientales y vinculares del bienestar.
- 6. La seguridad es un derecho habilitante y condición básica de todo proyecto socialista: El crimen y la delincuencia afectan las libertades individuales e inhiben la vida en comunidad. El socialismo debe ofrecer respuestas concretas, sin populismo punitivo y sin ceder ese terreno a nuestros adversarios políticos. La inseguridad es también un problema de clase y como socialistas debemos asumir el orden público como una tarea irrenunciable.
- 7. El socialismo debe volver a situar lo material en el centro de su proyecto: La aspiración de progreso personal no es una alienación neoliberal: es una pulsión legítima que como socialistas debemos abrazar. Un socialismo moderno debe saber interpretar los proyectos de vida de una clase trabajadora que ha cambiado e integrarlos en un marco de protección social universal.
- 8. La vivienda, los barrios y la ciudad son pilar del desarrollo social: La vivienda no es solo techo: es integración social, barrio y ciudad. El déficit habitacional y la segregación urbana son expresiones directas de la desigualdad. El Estado debe gestionar el suelo, planificar ciudades integradoras y entender que construir viviendas es construir comunidad.
- 9. La emergencia climática se debe enfrentar con convicción y los incentivos adecuados: Chile es especialmente vulnerable al cambio climático. Una respuesta adecuada exige políticas de desarrollo sostenible con incentivos reales —energías renovables, gestión del agua, reducción de riesgos— que combinen urgencia ambiental con viabilidad económica.
- 10. El socialismo es feminista y debe hacerse cargo de las desigualdades estructurales de género: Las brechas de género son injusticias estructurales que todo proyecto socialista debe enfrentar con firmeza. La corresponsabilidad masculina, la autonomía económica de las mujeres y su participación plena en política no son demandas sectoriales: son ejes de un proyecto común.
- 11. La agenda socialista es tanto universalista como sensible a las diferencias materiales: Las identidades importan, pero no reemplazan la igualdad universal como principio rector. El socialismo reconoce el valor de todas las identidades y su fortaleza debe estar en articular un proyecto de igualdad que integre las diferencias sin fragmentar el sujeto colectivo.
- 12. Frente al antiglobalismo, el socialismo debe ser un bastión de integración internacional: Chile necesita más multilateralismo, no menos. En un mundo donde el nacionalismo y el proteccionismo avanzan, Chile debe comprometerse activamente con la cooperación internacional, la defensa de bienes comunes globales y una política migratoria ordenada que reconozca los flujos como fenómeno estructural de la globalización.
- 13. El socialismo debe ofrecer alternativas para canalizar demandas sociales sin caer en el populismo: Representar el malestar sin amplificarlo: esa es la diferencia entre política y demagogia. El auge populista revela una crisis real de representación. El socialismo debe responder a ese malestar con propuestas concretas, rigor técnico y vocación de mayorías —no con promesas vacías ni con la simplificación del adversario.
- 14. Gobernabilidad democrática y renovación de los partidos de centroizquierda: Sin partidos con arraigo, cuadros de excelencia y cultura del diálogo, ninguna transformación democrática es sostenible. Los partidos de centroizquierda —en particular el Partido Socialsita— deben ser motores de la renovación en la izquierda chilena, construyendo acuerdos programáticos y ofreciendo liderazgos a la altura de los desafíos del siglo XXI.
Aquí el documento completo:



