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La presidenta del Senado, Paulina Núlez, y su vicepresidente, Iván Moreira, han mostrado distancia con la acusación. Foto: Agencia Uno.

Política

23 de Junio de 2026

Por qué la acusación constitucional contra Grau llega debilitada al Senado y quiénes surgen como votos clave

Aunque la acusación constitucional contra Nicolás Grau logró superar la Cámara de Diputadas y Diputados, en el Senado enfrenta un escenario cuesta arriba. Senadores de RN, la UDI y Evópoli han expresado reparos a la ofensiva impulsada por republicanos y libertarios, cuestionando tanto su oportunidad como sus fundamentos jurídicos.

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A pesar de los descuelgues oficialistas en la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau, estos no fueron suficientes para frenar el libelo en la Cámara de Diputadas y Diputados. Sin embargo, en el Senado los parlamentarios estiman que sí lograrán detener la arremetida contra el exsecretario de Estado.

A las 16:30 horas, las pantallas de la Sala de la Cámara mostraron los 77 votos a favor, los 68 en contra y una única abstención. abstención Es decir, que quienes aprobaron la acusación superaron por nueve votos el umbral a superar aún cuando parlamentarios de Renovación Nacional y de Evopoli se restaron de apoyar la iniciativa junto a la UDI, republicanos y libertarios.

Ahora bien, el panorama en el Senado es distinto. El Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario, impulsores de la iniciativa, cuentan con seis y un senador, respectivamente. En la Cámara, en cambio, tienen una fuerza política más robusta: los republicanos cuentan con 31 escaños y los libertarios con ocho.

Los votos clave para que se apruebe la acusación constitucional en el Senado son de Chile Vamos. De los 38 diputados con los que cuenta la coalición hubo ciertos descuelgues. En el Senado, sin embargo, ese mismo sector tiene 18 escaños, por lo que su respaldo resulta clave para que la iniciativa prospere, considerando que quienes rechazarían el libelo, los senadores de oposición, llegarían a 24 votos, a solo dos de los 25 necesarios para impedir su aprobación.

El ex ministro Nicolas Grau junto a su abogado defensor Patricio Zapata en el hemiciclo de la Cámara de Diputados durante la acusación constitucional en su contra durante esta jornada. Foto: Agencia Uno.

Las resistencias a la acusación

Las posturas de los senadores oficialistas respecto de la acusación constitucional contra Grau son conocidas. Por un lado, algunos parlamentarios han reconocido en privado la falta de sustento jurídico del libelo contra el exministro.

Por otro, han apuntado a que el ánimo actual entre oficialismo y oposición debiese estar orientado a alcanzar acuerdos en torno a la tramitación de la megarreforma, algo que, a su juicio, se ve entorpecido por esta arremetida contra el exministro de Hacienda.

Prueba de ello son las advertencias realizadas por diputados del Frente Amplio y del Partido Socialista, quienes han planteado que, si el estándar para una acusación constitucional es el que se aplicó contra Grau, entonces el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, también podría quedar bajo cuestionamiento.

Eso ha generado que, de los 26 votos que necesita la acusación para ser aprobada, al menos siete senadores de Chile Vamos hayan tomado distancia de la iniciativa, configurando un panorama complejo para sus impulsores.

Una vez que las bancadas del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario presentaron la acusación, la presidenta del Senado y senadora de RN, Paulina Núñez, sostuvo que “yo reservaría las iniciativas de fiscalización, legítimas por cierto, para después de la tramitación del proyecto (de megarreforma), una vez que tengamos la ley aprobada (…). Si queremos construir un acuerdo serio, necesitamos coherencia política: no se puede llamar al diálogo por un lado y tensionar ese mismo espacio por el otro”.

Hace un par de semanas, la presidenta de Renovación Nacional, la senadora Andrea Balladares, también criticó el libelo y reconoció que “un proceso de acusación tensiona el ambiente político, lo tensionó internamente también entre nosotros y lo tensiona con la oposición”.

Desde la UDI, el senador Sergio Gahona comentó en esa misma oportunidad que “las acusaciones constitucionales son herramientas serias, que deben evaluarse con responsabilidad jurídica y política, y no desde la lógica del enfrentamiento coyuntural”.

El vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), también se declaró escéptico respecto del avance de esta iniciativa en conversación con El Mostrador. “Yo creo que esa acusación constitucional no se va a aprobar y la verdad es que, si alguien piensa que tiene efectos políticos, no los tiene”.

Asimismo, desde Evópoli, el senador Luciano Cruz-Coke reveló su posición respecto de la arremetida de republicanos y libertarios a través de redes sociales, donde respaldó al diputado Diego Schalper cuando este anunció en Canal 13 que votaría en contra de la acusación constitucional.

“Bien Diego Schalper. El show de las acusaciones constitucionales como arma contingente debe terminar. Malversar instrumentos constitucionales daña al país. La ineptitud no es una infracción constitucional. Esto no distingue sector político: seriedad y sensatez deben imperar en el Congreso”, escribió el senador.

Su comentario, sin embargo, fue criticado por el excandidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, quien emplazó al senador a aclarar si, a través de esa publicación, se refirió directamente a la acusación en contra de Grau, puesto que esta aún está en curso y, por lo tanto, no podría pronunciarse. “En ese caso, debe inhabilitarse de la votación”, acusó el exdiputado.

A este listado se suma el senador UDI Gustavo Sanhueza, quien se ha declarado “no partidario de las acusaciones constitucionales”, y el senador Miguel Ángel Becker (RN), que, si bien no tiene reparos con esta herramienta, señala a este medio que “no es el momento” de impulsar una contra Grau, apelando a que la negociación de la megarreforma se encuentra en plena tramitación.

Con todo, aún existen dudas sobre los votos que serían bisagra de los senadores Miguel Ángel Calisto y Matías Walker. Este último, de hecho, para la cuenta pública del presidente José Antonio Kast, hizo referencia a esta iniciativa y reveló que “se comete un profundo error en poner en duda las cifras de finanzas públicas (…) la Acusación Constitucional no ayuda en nada al clima para llegar a un acuerdo”.

Calisto, por su parte, tomó distancias de dicha idea a inicios de mes en conversación con La Tercera que “las acusaciones no son un instrumento efectivo de fiscalización, son más bien de venganza política”.

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