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La expresidenta sufrió distintas manifestaciones en su contra lideradas por grupos antiaborto. "Mantén la ideología woke afuera", dice el letrero. Foto: Captura de pantalla.

Política

1 de Octubre de 2026

Correos, pañuelos verdes y banderas LGBT: la intensa contracampaña que afectó la candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU

Mientras la expresidenta aseguró que fue “un tremendo honor” el haber sido vetada por defender la democracia, los derechos humanos y de las mujeres, durante su carrera por la liderar las Naciones Unidas organizaciones conservadoras desplegaron una campaña para frenar su candidatura. Figuras a tamaño real frente a la organización, correos dirigidos al circuito diplomático y 300 mil firmas entregadas a siete misiones formaron parte de una ofensiva que, tras la salida de la expresidenta de la competencia, los organizadores de esta campaña celebraron con un mensaje: "Ganamos”.

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“Si incomodo porque creo en la democracia, porque creo en el multilateralismo y la cooperación internacional, porque los problemas son comunes y ningún país puede resolverlos solo, porque defiendo los derechos de las mujeres y los derechos humanos, la verdad es que es un tremendo honor que me hayan vetado por eso”, dijo ayer la expresidenta Michelle Bachelet durante la actividad que se realizó en su honor, luego de haber depuesto su candidatura a la Secretaría General de la ONU.

Si bien Bachelet no sufrió un veto formal, quedó en evidencia que al menos uno de los países con ese poder se oponía a su postulación, luego de que en la última votación de sondeo obtuviera 11 votos en contra, de un total de 15 miembros del Consejo de Seguridad, donde cinco países cuentan con poder de veto.

Es decir, al menos uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad no respaldaba a Bachelet. Según ha trascendido, se trataría de Estados Unidos, dado que fue el único país de ese grupo —integrado además por China, Rusia, Francia y Reino Unido— que no recibió a la expresidenta para sostener un encuentro bilateral.

Sin embargo, más allá de las señales diplomáticas, lo cierto es que durante la carrera de Bachelet a la ONU también se desplegó una soterrada campaña en su contra en Nueva York y al interior del circuito diplomático de Naciones Unidas, donde organizaciones contrarias a su candidatura la calificaban como “feminista radical” y llamaban a impedir su llegada a la Secretaría General.

Una de las activistas de la organización Citizen.GO en la contracampaña contra Michelle Bachelet. Foto: Captura de pantalla.

La contracampaña contra Bachelet

Fuentes vinculadas a Naciones Unidas cuentan que la oposición de Estados Unidos a la candidatura no necesariamente fue una sorpresa. Lo que sí llamó la atención, aseguran, fue que no se le concediera una reunión bilateral siquiera para presentar los lineamientos de su postulación.

También sorprendieron las cadenas de correos electrónicos y las manifestaciones dirigidas específicamente contra una candidatura, algo que, según estas fuentes, no habían observado de la misma manera en elecciones anteriores.

Al menos 20 figuras de Michelle Bachelet a tamaño real, con semblante de enojo, un pañuelo verde pro aborto y sosteniendo una bandera de la comunidad LGBT, fueron instaladas en las afueras de Naciones Unidas. En el lugar también se desplegó un lienzo en el piso con una caricatura de la exmandataria, con expresión de enojo, acompañada de un mensaje contra su candidatura: “Veto Bachelet. Detengan la toma de poder de la feminista radical”.

Organizaciones vinculadas a sectores conservadores, como UN Watch, CitizenGO y C-Fam, estuvieron detrás de acciones contra la candidatura de la expresidenta.

De hecho, The Clinic accedió a un correo masivo enviado por Rocío D’Angelo, integrante de CitizenGO, después de que Bachelet abandonara la carrera por la Secretaría General. El mensaje comienza con una afirmación: “Ganamos”.

En el mismo correo, D’Angelo señala que salieron a defender sus ideas enfrentándose a “personas que toman decisiones y a gobiernos con el poder para detener a Bachelet”.

Asimismo, asegura que, junto a su equipo, consiguieron 300 mil firmas para intentar impedir el ascenso de la expresidenta chilena a la Secretaría General. “Las llevamos a siete misiones permanentes de la ONU. Seis de ellas pertenecen al Consejo de Seguridad y la séptima era el país de la misma Bachelet, Chile”, señaló D’Angelo en el correo.

La sensación de triunfo de la activista conservadora, explica ella misma en el correo, se da porque “la mujer que quería usar el cargo internacional más influyente para avanzar en la agenda pro aborto y de género radical, no será la próxima secretaria general de la ONU”.

UN Watch, por su parte, publicó un artículo luego de que Michelle Bachelet abandonara su carrera a la Secretaría General de la ONU, en donde se adjudican “la victoria”, al reconocer que habían dirigido correos electrónicos a miembros del Consejo de Seguridad, como a Estados Unidos, Reino Unido, Dinamarca, Francia, Latvia, Grecia, Panamá y Liberia.

“A cada gobierno se le exigió una respuesta clara respecto a si los antecedentes de Bachelet tiene o no los estándares que se esperan de una próxima Secretaria General”, reconoce el artículo.

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