Ciudad
5 de Noviembre de 2026“Está la posibilidad de que alguien muera”: El drama que viven los funcionarios de salud en Bajos de Mena en medio de demandas por más seguridad
Esta jornada, los trabajadores del Cesfam Raúl Silva Henríquez de Puente Alto iniciaron una nueva manifestación, la segunda en menos de un mes, para exigir mayor presencia policial en la zona, específicamente la instalación de un punto fijo de Carabineros que resguarde a los trabajadores y usuarios ante los constantes episodios de violencia.
Compartir
La mañana de este jueves, la fila para ingresar al Cesfam Raúl Silva Henríquez en Bajos de Mena era larga. ¿El problema? Uno de los recintos de salud ubicado en este popular sector de Puente Alto estaba cerrado. Los funcionarios iniciaron una paralización ante un nuevo episodio que puso en riesgo su seguridad.
Horas antes, cuando el miércoles estaba por finalizar, una riña entre dos personas en el pasaje Brahms con calle Weber derivó en una balacera. Como consecuencia: cinco personas resultaron heridas.
Los afectados fueron trasladados hasta el Cesfam Raúl Silva Henríquez y posteriormente derivados al Hospital Sótero del Río. Paralelamente, la Policía de Investigaciones abrió una indagatoria para determinar a los responsables de los disparos.
En ese contexto, varios sujetos llegaron al Cesfam y protagonizaron una serie de incidentes, amenazando la integridad de los trabajadores.
Segundo episodio violento en menos de un mes
Semanas antes, específicamente la madrugada del 16 de octubre, el desalojo de la toma El Volcán 2 en Bajos de Mena llevó a una turba de antisociales a romper el mismo Cesfam Raúl Silva Henríquez.
En registros de cámaras de seguridad que difundió la Municipalidad de Puente Alto, los sujetos rompieron parte del mobiliario y equipos tecnológicos. “Hoy día nuestros trabajadores tuvieron que esconderse”, reclamó el alcalde Matías Toledo.
Los funcionarios de salud iniciaron una huelga y solicitaron a las autoridades mayor presencia policial: “Nuestros funcionarios con mucho miedo tuvieron que esconderse, atendiendo pacientes.
Fueron ocho sujetos que ingresaron a la fuerza al establecimiento, intimidaron a los trabajadores y destruyeron parte de las instalaciones.
Como medida, solicitaron un punto fijo de Carabineros. Esto habría sido aceptado por la Seremi de Seguridad metropolitana, aunque, dicen los trabajadores, solo de palabra.
A la fecha, y con un nuevo episodio de violencia, la presencia permanente de policías no se ha materializado y los trabajadores del Cesfam Raúl Silva Henríquez iniciaron una nueva manifestación.
“Viven en constante estrés”
En conversación con The Clinic, Gislenia Reyes, presidenta de la Fremesat, gremio que tiene a su haber los dos servicios de salud más grandes de la zona sur de la Región Metropolitana advierte que la seguridad en el sector “está sobrepasada”.
“La intensidad de la gravedad de lo que ocurre es 100 veces mayor de lo que estaba pasando antes. Los funcionarios sufren constantes amenazas, robos a la salida del consultorio o cuando se suben a la micro, insultos diarios y amenazas”, señala Reyes.
Ahonda: “Los funcionarios viven en constante estrés desde que entran hasta que se van. Sienten que la amenaza ha ido creciendo en intensidad con los eventos adversos. El hecho de llegar los estresa, porque no saben que va a pasar el resto del día”.
“Aquí el tema es de riesgo. Está la posibilidad de que alguien muera, o un funcionario o un usuario. Aquí no estamos hablando de ciencia ficción ni de películas de cowboys. Es una realidad“.
Como consecuencia, padecen constantemente malestares a nivel de salud mental “por las agresiones y por la inestabilidad que tienen en seguridad”.
Eso sí, subraya Reyes, la gran mayoría de vecinos de Bajos de Mena valoran y cuidan el Cesfam: “Los mismos habitantes del sector reconocen en los funcionarios que les dan un servicio que no tienen en otro lugar y los protegen. Hay apoyo de los usuarios de la comunidad porque es la fuente de salud pública que tiene y que está para resolver sus problemas de salud”.



