Opinión
8 de Noviembre de 2026
Columna de Kike Mujica: El piñerismo tantea a Kast
Por Kike Mujica
RN pide que el presidente los tome en cuenta. Andrea Balladares, la primera mujer en dirigir la tienda, lleva el pandero en las conversaciones con el Ejecutivo. ¿Qué busca el partido del ex presidente Piñera? ¿Se han sanado las heridas del pasado con republicanos?
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La frase es de Eduardo Galeano, escritor situado en las antípodas de la derecha: decía “la gracia del mundo es la cantidad de mundos que el mundo contiene”. Aplica con un viejo cliché de la derecha: las diferencias, dentro de las coincidencias, sólo suman votos
¿En paz?
El tercer gobierno de derecha en los últimos 36 años vive -sufre- las dinámicas que surgieron en “el sector” desde la segunda administración de Sebastián Piñera: la disputa por quién lleva la batuta. Tal como la izquierda se metamorfoseó con la irrupción del Frente Amplio, la derecha lo hizo con el proyecto republicano de Kast: una diáspora cataclísmica con epicentro UDI que terminó con un partido joven -origen: 2019- en La Moneda.
¿Qué pasó en la reunión?
Esta semana, los partidos “oficialistas-no republicanos” -UDI, RN y Evopoli- se reunieron con el biministro Claudio Alvarado.
Marcaron territorio: sostienen que es urgente que el gobierno cambie de libreto y de protagonistas. Mas políticos, menos técnicos. Y meterle bisturí al que ellos consideran un sobreexpuesto -y para algunos enredoso- “segundo piso”.
Eso es lo que trascendió. Las filtraciones no ayudan mucho a la causa, porque todos saben que a JAK -bueno, a cualquier presidente- le desagradan profundamente.
La trascendidos dejaron entrever que Alvarado tenía en la mente cambios que convergían con los que proponían los partidos y que era una cuestión de tiempo. “Les pidió paciencia”, escribió La Tercera.
Hay otra versión, que se comenta en RN, menos “optimista” respecto de futuros cambios de gabinete o del Segundo Piso.
“La reunión no fue una respuesta urgente a nuestras preocupaciones. Estaba fijada de antes”, precisa desde la directiva de RN. “Pero más que coincidir en “un plan”, Alvarado sólo se allanó a conversar y analizar nuestra aprehensiones. Y no mencionó que había hablado sobre posibles cambios con el presidente”, agregan.
Los partidos le hicieron ver al biministro que la “crisis Rabat” dejó a la vista las falencias políticas y comunicacionales.
Ayer, claramente mosqueado, Kast confirmó que una cosa es lo que quieren los partidos y otra lo que decida él.
“Lo descarté ayer, lo sigo descartando y no sé por qué se genera tanta controversia. A los ministros los convoca el Presidente y les pide dejar de participar, en caso de que corresponda, el mismo Presidente y no las distintas colectividades políticas”, aseguró.
Este viernes, apenas pisó suelo chileno, se paseó con Rabat por el Patio Los Naranjos de La Moneda. El mandatario iba de la mano con la Primera Dama. Si alguien tenía dudas respecto de las lealtades, los Kast-Adriasola se esforzaron -con ahínco y frente a la prensa- por despejarlas.
RN quiere hablar con Kast
A estas alturas en RN han asumido que el presidente no tiene contemplado sacar a Rabat. Lo han conversado con él. “Es inexplicable la decisión, pero es”, sinceran.
Es más: un parlamentario de RN cree que cada día que pasa más se entrelazan los destinos de Kast y Rabat. “El presidente persevera con su cruzada de defensa y Rabat siente que frente a tamaña defensa no puede capitular”, dicen.
RN pidió hablar directamente con el presidente. Hace tres semanas le solicitaron una reunión. Esperan que la próxima semana se concrete.
La directiva le hará presente los reparos que, pública y privadamente, han esbozado: el déficit político en el primer tiempo del gobierno.
Para la dirigencia RN el giro de ruta no necesariamente implica un cambio de gabinete. “Podría ser un cambio de subsecretarios o del segundo piso también”, dice.
Pero hay algo más de fondo, que no sólo lo piensan sectores de RN, sino también en los otros partidos del oficialismo, incluido sectores Republicanos: un desdén -o desprecio- de los cercanos al presidente hacia la política y los políticos.
Por ende, hacia los partidos.
Con ese grupo “de cercanos” -argumentan- el presidente estaría tomando las decisiones superlativas.
“Nos gustaría un nuevo gabinete, pero ojo: si es más de lo mismo y el diseño sigue igual, para qué”, indican.
Un parlamentario de RN me dice que Kast los recibe y escucha. Que es muy amable en las formas. Pero que, al final, “raya para la suma no nos da bola”.
Quién manda en RN
En los gobiernos de derecha post dictadura, los presidentes de RN fueron Carlos Larraín -Piñera 1.0- y Mario Desbordes y Francisco Chahuán en Piñera 2.0.
En el tercer gobierno del sector es Andrea Balladares quien preside RN. Asumió en marzo del 2026. Es la primera mujer en ser presidenta de ese partido.
“Andrea debe ser, junto a Desbordes, los presidentes de RN más identificados con las bases. Es su momento: la centroderecha está en un punto de inflexión respecto del futuro. A ella le toca no sólo defender a RN, sino también proyectarla. Y que el partido tenga una opción presidencial”, me dice un viejo militante del partido.
“Es sobria y muy comedida. Pero es dura. Hasta ahora se ha equivocado poco”, agrega.
Balladares tiene 39 años. Es maulina: nació en Chanco. Estudio sociología en la Universidad Mayor. A los 18 años ingresó a RN. Fue piñerista de primera generación: participó en su primera aventura presidencial. Fue presidente de la juventud y trabajó en el gabinete de Cecilia Morel. En 2017, fue jefa territorial de en la tercera campaña del ex mandatario. En 2018 pasó al Ministerio del Interior. “Piñera le tenía mucha confianza”, me dicen en RN. De hecho, la nombró delegada presidencial en la Araucanía y en Coquimbo. En 2021, fue subsecretaria de servicios sociales.
Su carrera política ha sido meteórica: en 2023 fue elegida secretaria general de RN. En 2026, llegó a la presidencia del partido y al senado hasta el 2034.
Procuro olvidarlo
“Marcó mi trayectoria, literalmente la mitad de mi vida pude cooperar con él”, dijo en el DF Balladares tras la muerte de Piñera. En la entrevista contó que, tras el terremoto del 2010, Piñera la ayudó personalmente a obtener información sobre su familia y viajar al Maule para encontrarse con ella.
No le ha resultado fácil al piñerismo —Balladares es piñerista químicamente pura— lidiar con un partido que se autoproclamó opositor al gobierno en 2020. Y viceversa: los republicanos, como buenos ex-UDI, heredaron las suspicacias eternas-por decirlo elegantemente- hacia RN.
La carta que le envió Kast, en marzo de 2020, a Piñera fue brutal y descarnada:
“Republicanos se declara oficialmente, en oposición a este Gobierno y rechazamos el itinerario constitucional que usted (Piñera) ha definido como solución a los problemas de Chile”.
“Este Gobierno ha dilapidado su capital político y se ha rendido frente a las ideas de izquierda que tanto daño le hacen al país. La promesa de tiempos mejores ha sido un fraude monumental”
“Hoy, luego del evidente fracaso de su Gobierno; la ausencia del Estado de Derecho y el descontrol del orden público en cientos de lugares del país; la inminente crisis económica y de desempleo que está afectando a cientos de miles de chilenos; la desbordada situación fiscal y la adopción de medidas que se alejan del ideario económico y social que prometimos defender; y la nula capacidad para acoger los planteamientos y propuestas de quienes lo apoyamos en segunda vuelta y fuimos engañados por su desastrosa gestión”, sostienen.
“Bajo el falso argumento de que era una demanda ciudadana, usted faltó a su deber como Presidente de la República y cedió a las amenazas de una minoría violenta y chantajista”.
Políticamente, nunca se tragaron.
Recordada es la entrevista que dio Cecilia Morel en diciembre del 2018. Ahí le preguntaron sobre Kast: “José Antonio está representando una sensibilidad que no quisiera que siguiera agrandándose”.
Cuando le consultaron si le gustaría que Kast sucediera a Piñera, respondió: “La verdad es que preferiría a alguien que continuara con el programa de este gobierno”.
Cuatro días después, en una entrevista con Mega, le preguntaron al entonces mandatario sobre las declaraciones de Morel:
“«”Una vez más estoy de acuerdo con mi mujer”, respondió.
Cuando murió Piñera, Kast escribió: “Hace dos días, en un accidente, perdió la vida el expresidente Sebastián Piñera. Él estaba plenamente activo y le quedaba mucha vida por delante junto a su esposa, hijos y nietos. Para todos, es una pérdida irreparable y sorpresiva, que causa inmenso dolor y desolación”.
En marzo de 2026, apenas un día después de asumir la Presidencia, Kast asistió al lanzamiento de la Cátedra Presidente Sebastián Piñera Echenique, en la Universidad del Desarrollo (UDD).
En ella manifestó una especie de retractación política:
“Si el presidente Piñera no hubiese tenido ese fatal accidente, eventualmente yo no habría estado acá… Hay que decirlo, porque no hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera»”
¿Coalición?
“No les haremos a los republicanos lo que ellos nos hicieron en 2020”, dicen en RN. Una frase que mezcla tanto compromiso como un fuerte y sentido reproche. Es una sentencia: no lo olvidaremos.
En el partido hay posturas divergentes sobre si formar o no coalición. Lo mismo en Evopoli o la UDI. Balladares ha argumentado que RN no busca una coalición. “Pensamos a futuro en un pacto electoral municipal y parlamentario”, ha señalado.
Los que no están, por ahora, por la coalición con republicanos, defienden la sobrevivencia de Chile Vamos.
Aliarse hoy con republicanos, dicen, tiene más costos que beneficios. En otro escenario, “resueltas las emergencias”, es evaluable. La proyección de “el conglomerado” -así lo llamó Kast esta semana- depende del devenir de los primeros años de este gobierno, dicen en RN.
En RN -me lo han dicho algunos altos dirigentes-piensan que los republicanos no se sienten cómodos gobernando con ellos. Sectores de la UDI piensan lo mismo. Dicen que la convivencia con ellos es muchas veces “tirante o mala” dentro del Ejecutivo.
“Muchas veces me han dicho “no somos ni seremos Piñera 3”, dicen.



