THE CLINIC PRESS

Como un elefante en una cristalería, o mejor dicho en una botillería. Así ha entrado la Universidad San Sebastián en el Barrio Bellavista, instalándose con su escuela de derecho y unas torres de departamentos en la cuadra en que estaba hace años el Liceo Alemán. O por lo menos un desastre urbanístico se desprende de la investigación realizada por la agrupación Ciudad Viva, una organización surgida de quienes lucharon, con la coordinación de la vecina Lake Sagaris, contra los impactos negativos de la Costanera Norte. Ahora están preocupados por las obras en ese cuadrilatero, formado entre las calles Bellavista, Pío Nono, Dardignac y Ernesto Pinto Lagarrigue. Justo al frente del emplazamiento proyectado para la estatua gigante de Juan Pablo II. El monumento que también es obra de la misma universidad privada, claro que con el auspicio por la municipalidad de Recoleta. El informe de Ciudad Viva es concluyente sobre las construcciones en la cuadra: “Los impactos son enormes, como ya está a la vista. Desaparece el Cerro San Cristóbal detrás de las torres; una hermosa iglesia patrimonial queda como jamón de sándwich entre dos bollos de cemento; el Paseo Pío Nono – recién inaugurado como espacio preferentemente peatonal y de escala humana – se ahoga en el tráfico de camiones de basura y autos asociados a estas construcciones. En un barrio que actualmente cuenta con menos de 6.000 residentes se agregan 3.000 más (torres) y 4.000 usuarios, sin si siquiera estudiar sus impactos, sin agregar nuevos espacios públicos, sin tomar las medidas del caso.

Los autores, sobre todo, llaman la atención sobre la falta de claridad que presentaría el proyecto de la Universidad San Sebastián. “Hasta el día de hoy, y a pesar de tres años de ardua investigación ciudadana, no está claro si las edificaciones que actualmente se construyen en Bellavista con Pío Nono (ex – Liceo Alemán) representan uno, dos o tres proyectos. La documentación disponible públicamente a veces señala que es una universidad. O un conjunto de vivienda compuesto de tres torres de una cantidad de pisos que también ha ido variando. O un CineMax. A veces pretende ser todos los tres. Tampoco queda claro quienes son los dueños: ¿Banmerchant, empresa consultora que firma la Declaración de Impactos Ambientales? ¿Cristián Boza, arquitecto, cuyo nombre aparece en el frontis? La Universidad San Sebastián? ¿Son tres dueños? O Uno? ¿Quiénes están detrás?”, se pregunta el documento.

Enlace a descarga del informe “Bellavista a punto de morir“.