THE CLINIC PRESS

Los habitantes de la caleta de Cocholgüe, contigua a Tomé, debieron arrancar de sus moradas tras el terremoto del 27 de febrero. Sus casas no se las llevó el mar ni se vinieron abajo, pero la posibilidad de que la ladera del cerro que cobija a la caleta se derrumbara sobre ellas hizo obligatorio su abandono. Por eso hoy se encuentran instalados provisoriamente en terrenos forestales que, por desgracia, son propiedad de Enrique Von Rysselberghe, padre de Jacqueline, ex alcaldesa de Concepción y actual intendenta de la región el Bío Bío. Desgracia porque -según versiones obtenidas por theclinic.cl- don Enrique no quiere ver a nadie ocupando sus tierras. tanto así, que en lo que va de este mes ya ha enviado dos veces a la fuerza pública para que haga efectivo su desalojo, negándose rotundamente a la posibilidad de que se contruyan mediaguas de emergencia en el sector.

El tema, en todo caso, viene desde antes del terremoto. Según constata cooperativa.cl, en 2005 varias familias de Cocholgüe debieron abandonar sus casas poducto de deslizamientos de tierra, encontrando refugio en la iglesia y un jardín infantil. Eduardo Aguilera, alcalde de Tomé, manifestó en ese entonces que la única solución posible era comprar los terrenos de Van Rysselberghe para que allí se construyeran nuevas y definitivas viviendas. Pero el precio que puso el padre de la intendente superaba los mil millones de pesos, diez veces más que su valor en el mercado, lo que provocó que la operación, obviamente, fuera inviable.