Un día después que se hiciera público un informe de Contraloría que declara como ilegal el viaje que realizó al archipiélago de Juan Fernández la funcionaria del Consejo de la Cultura y las Artes Galia Díaz, muerta en el accidente aéreo del Casa 212, los trabajadores de esa cartera llamaron al ministro Luciano Cruz-Coke a ponerse los pantalones y asumir su responsabilidad política.

Así lo dijo la presidenta de la Asociación de Funcionarios del Consejo de la Cultura (Anfucultura), Marianela Riquelme, quien señaló que “para nosotros la responsabilidad recae en una persona. Si no se han dado otros antecedentes, el responsable de lo que ocurra o no ocurra en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes es el ministro del Consejo de la Cultura, el señor Luciano Cruz-Coke”.

Díaz se mantenía con fuero maternal por encontrarse amamantando a su hija y además había denunciado ser víctima de acoso laboral, por lo que había pedido un traslado a la sede en Valparaíso.

“Cruz-Coke tiene un desprecio por sus trabajadores y trabajadoras, y como tiene ese desprecio, él no contesta cartas, no contesta ni siquiera una denuncia de acoso laboral tan grave y explícita como la que conocía”, dijo Riquelme.