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El pasado 8 de diciembre, y en medio del último fin de semana largo, se daba a conocer el accidente que sufrió el empresario y ecologista Douglas Tompkins, todo esto mientras navegaba en el peligroso lago General Carrera.

Las ultra frías aguas de aquel lago serían más fuertes y Tompkins perdería la vida horas después.

Pues bien, muy pocos datos se manejan al respecto en cuanto a cómo fueron esos minutos previos al accidente. En esa línea según consigna LUN, el escritor Rick Ridgeway y acompañante de Tompkins en ese entonces contó el momento vivido.

“Doug y yo teníamos un kayak doble (…) al tercer día de remar enfrentamos un creciente viento cruzado que creó condiciones desafiantes y con nuestro timón averiado Doug y yo no pudimos evitar una ola que terminó por volcarnos”, dijo de entrada.

Añadió que “supimos inmediatamente que la situación era grave. A medida que el viento y la corriente nos empujaban hacia el centro del lago, no teníamos manera de saber dónde estaban nuestros otros compañeros”.

En ese momento fue que, según el relato de Ridgeway, “nos dimos cuenta de que nos quedaban unos 30 minutos para sobrevivir. La temperatura del agua estaba alrededor de los tres a cuatro grados Celsius (38 o 40 grados Fahrenheit)”.

El gringo detalló que en medio de la preocupación y lo tenso del episodio, “hicimos cuatro intentos para enderezar el kayak y remar, pero el viento y las olas eran demasiado fuertes como para poder mantener el equilibrio y el bote estaba demasidado inundado. Al final, tuvimos que decidir si intentábamos nadar o si nos quedábamos en el kayak volcado. (…) decidimos abandonar el bote y comenzar a nadar y llegar a una orilla”.

“Fue muy duro y me di cuenta que al ir contra de la corriente era casi imposible alcanzar la orilla. El tiempo también estaba en contra nuestra (…) Pude ver a Doug y asumí que estaba en la misma situación que yo. Yo estaba con hipotermia y comenzaba a ahogarme. Durante unos minutos me dejé ir”, reconoció el empresario.

En esas milésimas de segundos señaló que vio a sus compañeros remando contra la corriente, allí se pudo colgar del “bucle de popa” y luego perdió el conocimiento. Sin embargo, lamenta, Tompkins enfrentó un escenario muchísimo peor.

El estremecedor relato del amigo de Douglas continúa de la siguiente manera: “Nuestro otro compañero, Weston Boyles ( que habían estado remando con Yvon Chouinard , pero lo dejó para intentar el rescate de Doug ) , dio un esfuerzo supremo – intentar rescatar a Doug, pero fue incapaz de superar la fuerza del viento y la corriente. Doug se mantuvo durante otra media hora pataleando tanto como pudo, pero perdió el conocimiento. Weston arriesgó su propia vida para mantener la cabeza de Doug fuera del agua mientras luchaba por llegar a la orilla. Cuando lo logró, Doug era demasiado hipotérmico para sobrevivir”.